16 junio, 2017

Cada vez hay más maricones y lesbianas


Así reza una de las cuñas que rotan de vez en cuando en la emisora comunitaria Frontera Radio de Jerez. Luego da la explicación: Falso. No es que haya más, es que ahora somos más visibles.
La visibilidad es, ha sido y será muy importante a la hora de normalizar el hecho homosexual, transexual y bisexual.
Hoy día no es lo mismo no ser heterosexual que hace quince años. 
El camino no ha sido fácil en absoluto. Muchas trabas, como aquél recurso del Partido Popular contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. Ellos, que acusan a la izquierda de querer prohibirlo todo, querían prohibir nada más y nada menos, que el amor. Pero no pudieron. Y que yo sepa, no pidieron perdón.
También han habido grandes batallas ganadas, como el mismo derecho al matrimonio o como tener personas homosexuales en cargos públicos sin que ocurra absolutamente nada.
Pero todavía quedan resquicios en la sociedad donde la homofobia resiste y sigue haciendo daño. Vivimos en Cádiz, la provincia con más delitos por homofobia de Andalucía y la quinta de España.
La homofobia resiste porque aún no tenemos una ley en España que nos proteja lo suficiente a las personas homosexuales, transexuales y bisexuales. 
Mientras en otras cuestiones de transcendental importancia, como es la violencia machista, se ha legislado mejor y nadie desde una tribuna pública puede hacer apología del terrorismo contra las mujeres, se debería hacer lo mismo en cuestiones de homofobia. 
Una sociedad como la española no puede tolerar que desde púlpitos de partidos políticos o religiones, desde televisiones, desde radios, desde la prensa, se siga insultando y discriminando a toda la población LGTB por el mero hecho de serlo.
Pero no sólo la ley sería el arma para combatir estos delitos de odio.
Hago un llamamiento a todas las personas religiosas cristianas y musulmanas, donde existe todavía ese pensamiento homófobo. Me consta que dentro de todas las distintas variedades de religiones habidas en nuestro país, todo el mundo no es homófobo. 
Por lo tanto, musulmanes, alcen la voz en sus mezquitas y defiendan al Islam como esa religión de paz que dice ser y no discriminen a las personas por su sexualidad.
Evangelistas: hagan lo mismo. Jesús no condenó a ninguna persona homosexual. A los Evangelios me remito. Testigos de Jehová: ídem de ídem. Hay muchos protestantes homosexuales. Algunos son valientes. ¡Sed valientes el resto!
Católicos, donde más personales homosexuales y transexuales hay por ser la confesión más numerosa: sacerdotes homosexuales, diáconos homosexuales, cofrades homosexuales, ¡Sed Valientes! ¡Dad la cara! Haréis mucho bien con vuestra visibilidad. ¡Sólo ustedes podréis cambiar vuestras comunidades religiosas desde dentro!
Y no sólo las personas homosexuales: heterosexuales musulmanes, católicos, evangelistas, testigos de Jehová, ¡Ayúndenos! No le deis la espalda al prójimo, porque sabéis Quien está en el prójimo. 
Que vuestro silencio no os haga cómplices. ¡Hablen, por favor, no callen por la justicia y la igualdad de las personas!.
Y a los políticos: legislen para que la homofobia sea borrada de nuestras vidas. Pero pronto porque la homofobia mata.

No hay comentarios: