27 abril, 2017

¿Por qué la derecha siempre gana y la izquierda siempre pierde?


Es la sensación que tienen muchas personas. No se explican como en España el Partido Popular, acosado por muchos frentes por la corrupción política y con unas medidas totalmente impopulares en su anterior gobierno, sigan estando en el poder.
A mí entender hay varias razones.
En España, la población que vota puede ser dividida en varias partes. Por un lado, las personas que militan en partidos políticos o que son personas muy implicadas en la información política. Son personas formadas que no van a cambiar su voto, salvo catástrofe.
Por otro lado, están las personas, la gran mayoría, que no se implican en la política, pero que sí van a votar. Su voto es libre y puede ir a una opción u otra. En este grupo nos encontramos con un subgrupo más identificado con la derecha, que vota siempre y otro más identificado con la izquierda, que vota si le apetece.
¿Por qué no le afecta la corrupción al Partido Popular? Porque sus votantes son más tolerantes. Ojo, que no quiero decir que les guste y esté de acuerdo. Hay mucha gente honrada en el PP. Pero antes que no votar o votar a otro, se tapan la nariz y votan lo que creen que es lo mejor. A pesar de la corrupción, que consideran como algo que no tiene remedio: corruptos hay en todos sitios.
¿Y la gente que no está vinculada al PP, cómo les sigue votando? Hay una cosa que le funciona al PP de maravilla. Es como un mantra: Con el PP habrá más trabajo porque son los que tienen el dinero. La gente, la mayoría de la gente identifica al Partido Popular con banqueros, empresarios, industriales... y sacan la conclusión siguiente: son ellos los que pueden dar trabajo. Por eso, cuánto más paro hay, más votos saca el Partido Popular. Les funciona como digo este mantra. Un mantra que la izquierda no es capaz de desmontar.
Pero ¿Y esta izquierda? ¿Por qué no sube?
Primero la división y la identificación. La referencia de la izquierda en este país siempre fue el PSOE. Hoy, favoreciendo la investidura de Rajoy como Presidente del Gobierno y el partido roto en dos, no sabemos si debemos incluir al socialismo español en la izquierda o en el centro. Esta división sigue con Podemos por un lado y por Izquierda Unida por otro, que parece que han visto la luz e irán juntos en las elecciones. Pero siguen todos, PSOE, Podemos, IU sin sumar lo suficiente para ganar a PP más Ciudadanos. Ciudadanos un partido en vía de extinción ya que ha defraudado mucho a quien le votó. Con la promesa de quitar la corrupción de la política española, no solo no la ha quitado, sino que ha hecho lo posible para que ni PP ni PSOE dejen de gobernar donde estaban gobernando antes. La ilusión de una nueva política se vino abajo. Ciudadanos es el apuntalamiento de la vieja política ante el avance de Podemos. Y les ha funcionado. Hasta ahora. Mucho voto que fue a Ciudadanos, volverá al PP. Porque total, para tener lo mismo, antes que la marca blanca, me quedo con la original.
Ciudadanos no entiende o no quiere entender que la corrupción no es algo que atañe exclusivamente a las personas, que se cambian y ya está. No. La corrupción atañe a los partidos que la tienen dentro y no son capaces de extirparla. No se soluciona cambiando a los candidatos. Lo que hay que cambiar es es el partido.
También hay un elemento que es un granero de votos para la derecha: el tema catalán. La indecisión de la izquierda en hablar claro si quiere la independencia o no para Cataluña, con la poco clara postura de apoyar el referéndum, hace que el nacionalismo español le salga por las venas a mucha gente que deciden votar Partido Popular, aunque otras muchas cosas del PP no les guste. Pero la unidad de España es un mensaje que vende y otorga grandes réditos al partido de la gaviota.
Por último, la izquierda también comete un gran error y es tratar a esa mayoría de votantes que no está vinculado a la política pero que vota, como si fueran de los suyos, como si ya estuvieran convencidos. No. No están convencidos y su trabajo está en convencerlos. En explicarles que son una mejor alternativa a la derecha. Su trabajo es desmontar ese mantra de que el empleo sólo puede venir de la mano del Partido Popular. Pero no se convence desde luego ni tocándole continuamente las narices a los católicos (que forman la gran mayoría de esa masa votante) ni con actos con banderas republicanas y demás eventos polémicos que son muy difíciles de explicar y que asustan a personas que como digo no están vinculadas a la política pero que votan. Y ojo, que quien me conoce, sabe lo que pienso sobre la República, sobre la jerarquía católica etc... pero es que a mí no me tienen que convencer.
Y en eso estamos, así seguimos y no cambiamos nada.

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