03 enero, 2016

Las dos caras del PSOE que ve Pablo Iglesias.

DERECHA_IZQUIERDA_copia

Pablo Iglesias da de nuevo en la tecla cuando habla claramente de la existencia de dos PSOE's. Y es absolutamente verdad, sólo que ya pienso que llega tarde.  Porque una de las partes del PSOE, la que está a la izquierda, está ya casi vacía.

¿Quién queda en el PSOE? Por desgracia  vemos que sus dirigentes ya no son de izquierdas. Sí, prometen cosas de izquierdas, pero cuando gobiernan, te dan una de cal y otra de arena. Cuando gobiernan, siempre tienden a la derecha . Lo estamos viendo en Andalucía. Podían haber elegido a Podemos, pero les resulta más fácil pactar con la derecha dócil y moderna de Ciudadanos. En la anterior legislatura, pactaron con IU - que cayó en la trampa de entrar en el gobierno y se tenía que haber quedado en la oposición (yo mismo me creí que entrar en el gobierno era bueno) y terminaron de mala manera. De la peor manera. De la manera que Susana Díaz les trató.

En el PSOE están repitiendo de nuevo aquél comportamiento con Julio Anguita. Teresa Rodríguez les causa la misma irritación que el político cordobés. Y Podemos, debe tener esta lección bien aprendida. Porque el truco de repetir - y repiten como loros - 'que Podemos vota lo mismo que el PP ' cala en la gente no muy puesta en la política, pero que vota. El equipo de comunicación de Podemos debe estar alerta con esto.

Ahora de nuevo, el PSOE tiene ese calentura de Malta que de vez en cuando le aparece cuando puede tocar poder. Las luchas internas. Y en esta lucha estamos viendo, lo que ve Pablo Iglesias: un PSOE que vira a la derecha y el otro, la militancia de base, que sí es de izquierdas.

Pero es que la militancia de base cada vez es menos. Se están desangrando por los pies en el PSOE y no se dan cuenta. Sólo cuando se les pare el corazón y les dé un mareo. Pero entonces no tendrán solución.

La gente de izquierdas del PSOE, los afiliados, se les van. A Izquierda Unida. A Podemos. O lo peor, a su casa.

No queda casi nadie. Salvo excepciones de gente fiel, que me consta que las hay, todavía quedan los que se afiliaron por algún interés personal o empresarial. Por tener contactos, a la antigua usanza política. Algo que el PSOE tuvo que despojarse a tiempo y no supo hacerlo y que tanto daño le ha hecho. Y le hace. Con la militancia tan buena de izquierdas que ha tenido el PSOE. Con la historia que tiene a sus espaldas.

Y ese es el PSOE sensato del que habla Pablo Iglesias. Del PSOE que ya apenas está. Qué pena.

Ojalá me equivoque, pero mucho me temo que las grandes triunfadoras de todo este resultado de las elecciones son dos mujeres. Una del Norte, Angela Merkel y otra del Sur, Susana Díaz. Al tiempo. Y el gobierno, para el Partido Popular. Aunque no sabemos aún sí será Rajoy el presidente. Quién sabe si es la moneda de cambio y la operación Menina no era tanta ciencia ficción.

 

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