18 junio, 2015

Ana Fernandez de Izquierda Unida Jerez @iujerez ¡a por ella! #Jerez @AnaFdeCo

ana fernandez

Es especialidad de los de siempre, el estar hurgando en las redes sociales cualquier cosa que sirva para desacreditar al contrario. Lo estamos viendo a diario. Y no es casualidad, existen individuos dedicado en cuerpo y alma todo el día a buscar la paja en el ojo ajeno. Google te lo pone facilisimo.
Ahora le ha tocado el turno a la concejala Ana Fernández de Izquierda Unida Jerez por su camiseta que llevó durante el pleno. Los ratones de biblioteca digitales se han puesto a buscar en la red y han encontrado fotografías de dicha concejala tocando en un conjunto musical en una procesión jerezana.
Los denunciantes de dicha ‘situación’ caen en un error y es utilizar una vara de medir la coherencia cristiana de las personas para desacreditarlas. Una vara que muy bien se les podría aplicar a ellos.
A ver, vayamos por partes. Una banda musical puede ser contratada o ser de la misma hermandad. También es verdad que los formantes de una procesión católica deben tener observancia exquisita del catecismo de la Iglesia Católica. Por eso yo, por ejemplo, no salgo, que soy uno de los mayores pecadores.
Pero claro, la iglesia es muy cómoda y se despreocupa totalmente de quiénes forman parte de una procesión.
Al igual que hay algunos que se escandalizan ante la presencia de dicha concejala en el grupo musical delante de un paso, deberían escandalizarse por ejemplo por:


Divorciados y divorciadas amancebados que salen en procesión.
Personas homosexuales, de ambos sexos, laicos o con ministerio sagrado, que llevan a la práctica su opción sexual o la viven en castidad.
Personas que portan armas, que como se sabe son instrumentos para herir o matar personas.
Políticos implicados o señalados en tramas de corrupción.
Empresarios que aplican políticas no cristianas en sus empresas despidiendo trabajadores.
Personas que trabajan para las bancas que practican desahucios.
Políticos que hacen políticas que generan desigualdades y pobreza.
Y bla, bla, bla.


Si seguimos contando nuestros pecados, y acusando con nuestro dedo índice al de enfrente, posiblemente en una procesión no saldría ni el tato, o a los mucho, cuatro gatos, sólamente los que verdaderamente tenga el alma pura a los ojos de los representantes de Dios.
Por eso, no vería mal, que para salir en una procesión, el cura de la parroquia de turno, hiciera un examen de vida y conciencia personal de cada miembro de una procesión: penitentes, junta de hermandades, costaleros, porta ciriales, el hombre que lleva el palo para no darle a los cables, y a los miembros de las bandas de música. A ver cuántos consiguen esta reválida católica para salir en un cortejo.
Porque si vamos a medir la coherencia cristiana de la concejala Ana Fernández y vamos a ver la paja en el ojo ajeno, vamos a hacerlo con todo el mundo y vamos a ver la viga en el nuestro. Es lo justo ¿no?


A mí como cristiano me importa poco que la concejala Ana Fernández se ponga una camiseta o no utilice la Biblia. A mí lo que me importa es de que lado está. De los que explotan o de los que sufren. De los que tienen como dios al Capital o de los que por no tener, no tienen ni dios. Yo sé que está al lado de la clase obrera esta concejala, con eso me sobra y me basta. Y por eso no voy a ser yo el que le tire ni la primera, ni la segunda ni ninguna piedra.

4 comentarios:

Paco dijo...

Los musicos profesionales tocamos por dinero, nos da igual tocar musica arabe, musica protestante o marchas de procesion, o resulta que los arquitectos que hacen las iglesias son todos cristianos? Abrá hermandades que tengan bandas, pero pocos musicos de ellas son profesionales. los profesionales, no tenemos porque ser cristianos.

ciudadanosaborido dijo...

Lleva razón. Quienes cometen el error de criticar las creencias de las personas que van en las bandas son las mismas hermandades. Si las critican, pues que les hagan un examen de conciencia antes para ver si están de acorde a lo que su doctrina predica. Si no lo hacen, pues que se callen y no critiquen.

Roger dijo...

Hola:
Yo soy músico, ahora profesional y siempre increyente. He tocado en procesiones católicas, en la iglesia durante la celebración de bodas católicas y lo he hecho por dinero. Al fontanero que me arregla un grifo no le pregunto cuál es su confesión, sólo pretendo que haga bien su trabajo.

ciudadanosaborido dijo...

Gracias Rogelio, se había quedado tu comentario aquí colgado.