24 septiembre, 2014

Provida: Quo vadis, senadora?










Foto: La Voz del Sur


Hace unos días, me preguntaba si la Alcaldesa de Jerez y Senadora, María José García - Pelayo, acudiría a la concentración que los movimientos provida de la ciudad habían convocado el pasado día 21 de septiembre de 2014 en nuestra ciudad.

No ha sido fácil enterarme la verdad, porque mientras asistentes a la misma me comentan que no estaba, pude oír a ella misma en una emisora de la ciudad confirmar dicha asistencia.

Siendo así, tiene mi aplauso y mi reconocimiento ya que es un acto de coherencia el comulgar con las mismas ideas mientras se está en la oposición y mientras se gobierna (se esté de acuerdo o no con esas ideas, pero coherente, es).

Sin embargo, el presidente del Partido Popular y Presidente del Gobierno de España ha puesto entre la espada y la pared a María José García Pelayo y a toda la militancia del Partido Popular, y en especial a la primera por ser senadora, al retirar la reforma de la ley actual del aborto, que ha ocasionado la dimisión del primer ministro del gabinete de Mariano Rajoy: Alberto Ruíz - Gallardón.

Y están entre la espada y la pared, porque esta nueva situación les impone otro acto más de coherencia y mucho más difícil: el mismo que ha hecho el ministro dimitido.

En un partido, para militar, tienes que asumir como propias sus ideas. No todas, porque eso es imposible, pero sí, con la esenciales. El Partido Popular ha tenido siempre como bandera estar en contra de cualquier ley del aborto y por ello se ha granjeado las simpatías de la jerarquía católica que siempre, absolutamente siempre, en sus misas dominicales y previo a cualquier elección han recomendado a sus fieles no votar a aquellos partidos que defienden la interrupción del embarazo. Es más, durante la época de Zapatero, vimos a obispos en la calle manifestándose por el derecho a la vida e incluso organizando supermegamisas en Madrid en pro de la familia, que lejos de ser una eucaristía como la última cena, eran más bien un macromitin para gloria de la jerarquía católica comandada por Rouco Varela en aquél tiempo.

Me ha gustado lo que ha hecho Gallardón. Cuando uno dimite en un partido, dimite con todas las consecuencias: te vas. Lo dejas todo y te vas. ¿Actuará de la misma manera la alcaldesa y senadora de Jerez, la Sra. García Pelayo? ¿Decidirá seguir en el Senado, sin poder legislar una causa tan importante y tan comprometida para ella como es la reforma de la ley del aborto, la ley Aído? ¿Renuncia a los privilegios que se tiene por ser senadora, como el aforamiento, en pro de la defensa de sus ideales? Sólo el tiempo, como su asistencia a las concentraciones provida en Jerez, tendrá la respuesta.

Pero no sólo la señora Pelayo y cada militante del Partido Popular han quedado entre la espada y la pared. Los obispos, el de Jerez incluído  con todos sus sacerdotes, tendrán que manifestarse. Sus opiniones las tengo claro, no me quedan dudas. Pero lo que también me pregunto es sí contestarán a Rajoy con la misma fuerza que le contestaron a Zapatero. Extiendo la misma duda ante la respuesta de la Unión de Hermandades de Jerez, que en este asunto mantienen ahora un silencio vergonzoso. Tendrán también que mojarse y veremos si esta Semana Santa volverán a pedir a los cofrades de Jerez que se manifiesten contra la ley.

No sé si volveremos a ver la foto del niño y el lince colgando de los balcones jerezanos. Como digo, el tiempo tiene la respuesta y está por ver - tengo mis dudas. -  cuánto será el costo electoral que producirá la retirada de la ley para el Partido Popular. Porque no olviden una cosa, Rajoy no da puntá sin hilo, porque no ha retirado el recurso a la ley actual puesto ante el Tribunal Constitucional, y que si éste se pronuncia en contra ante de las elecciones, aliviará bastante el ánimo de la comunidad católica ahora tan soliviantada.

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