28 diciembre, 2012

Así fue para mí este año 2012 que pasó...

Hemos llegado a este punto de la vuelta al Sol en que toca recapitular. Hacer memoria. Contar como fueron estos 366 días últimos. No está mal un momento de reflexión para ver lo bueno y lo malo. Aprender a no errar en lo mismo y enfrentar el nuevo año con lo mejor que hemos tenido los humanos y los que nos ha hecho avanzar a lo largo de la Historia: la experiencia.
2012 en España no ha sido un buen año para nadie. Ha sido el año donde la crisis nos ha dado un zas en toda la boca a cada español/a de alguna manera.
A mí, como funcionario de la Junta de Andalucía me ha dado de lleno robándome mi paga de navidad. Para otras personas ha sido peor, les han robado su trabajo, su casa y a algunos, hasta la vida.
Sin embargo, también 2012 ha sido un año positivo, donde si bien he perdido mucho en lo material, he ganado mucho, en lo que no se puede tocar, en lo que no tiene precio y que quizás sea lo más importante: en mi propio yo, en mi esencia.
Comenzó el año con mi actividad política casi febril en el PSOE con motivo de la campaña política a las elecciones andaluzas. Llevaba desde el momento en que el presidente Zapatero anunció aquellas medidas 'anticrisis' dónde nos bajó el sueldo a los funcionarios con una crisis de identidad casi paranoica al tener que defender un proyecto que hacía lo contrario de lo que yo pensaba. Así fue arrastrando los días, sólo con eso momento reflexivo que te llega en la noche cuando te acuestas y que te dice que no estás haciendo bien las cosas.
Pero soy una persona emotiva, me importa la gente, y el ver que todavía tenía a mi alrededor gente que creía en ese proyecto político y por no defraudarles y dejarles en la estacada seguía y seguía.. .mientras mi falta de coherencia interior me criticaba más a mí mismo cada día.
Me daba cuenta que tenía que parar, pero iba montado en un tren, con tanta velocidad – llegué a ser el Secretario de Comunicación en el PSOE de Jerez – que no sabía como hacerlo.
Pero la casualidad o no, quién sabe – quiso que se me cruzara en mi vida el encuentro de poetas andaluces. No iba a ir, mi capacidad monetaria estaba al límite y ya había decidido no irme de vacaciones porque necesitaba el dinero para otras cosas. De hecho, les dije a los organizadores que no asistiría. Pero como digo y recalco, la casualidad – o no, quién sabe – hizo que mi amiga Nerina Thomas, de Argentina, anunciara su visita.
Nerina es un ser especial. Bueno, yo sabía que era especial, ahora sé que más que especial, es un ser que emana luz. La conocía a través del blog. Es poeta. Es locutora de radio en Argentina. Y quien me conoce ya sabe que me pasa a mí cuando escucho a un argentino/a hablar: que me derrito. Es así. Nerina también estuvo a mi lado – ya véis a mi lado estando a más de diez mil kilómetros, en Rosario – cuando mi hermana murió. Estuvo al lado. Ahora comprendo cómo pudo hacerlo. Así que Nerina era muy importante para mí y si venía a Málaga – la tierra de su abuelos Juan y Paca – yo tenía que ir también – Málaga es la tierra de mi abuela María – aunque tuviera que dejar de comer.
Sólo me preocupara que mi acompañante, Miguel Angel se aburriera como una ostra en el congreso de poetas andaluces, pero no fue así...
Estar en Málaga fue un parón. La alegría de abrazar a Nerina. Conocer gente nueva como a Anna. Conocer a bloggers de hacía años, como Silpana. Y el Mediterráneo. Ese mar que me sorprende a mí, que soy atlántico. Y paré, sí. Me di cuenta que estuve tres días sin hablar de política.
Tuve la suerte de recibir también una sesión de Reiki. Hacía tiempo que yo conocía el tema y me atraía, pero soy escéptico para algunas cosas. ¡¡Mira por dónde Nerina sabía dar Reiki!!! Nos dió a una sesión. Primero a Miguel Angel, y yo observando y analizando. Luego, a mí, con todas mis reservas, mis orejas tiesas, aunque no tenía miedo de Nerina... y … uffff ¡volar!!
Pero no sólo fue la sesión de Reiki, el parón, el frenazo... ¡fue la luz! ¡Vi la luz! Era la clave que me faltaba; esa llave que necesitaba, que andaba buscando, el interruptor que me encendió la inteligencia. Fue como si me quitaran una venda de los ojos. Y entonces lo vi todo. Lo vi todo. Mis últimos ocho años. Me vi como Gollum, enganchado a una política, a un sistema que sin darme cuenta me estaba consumiendo. Me veía arrugado. Gastado. Siempre enfadado. Me veía entrando en casa, peleando con Miguel Angel por motivos nimios sólo porque venía mosqueado por cualquier cosa política. Porque cometí el error de llevarme la política a casa. Me veía. Ay, cómo me veía, en un bar con Miguel Angel, él contándome sus cosas del día y yo mirando el móvil, leyendo correos, y quemándome la sangre con todo lo que leía.
No era justo. No me portaba bien. También me veía a mi mismo. Con mis lecturas abandonadas. Con lo que me gustaba realmente hacer desde siempre, sin hacerlo.
Me vi como un extraño. No era yo. No era yo.
Decidí entonces que quería ser yo. Quería renacer de nuevo. Quería volver a mí.
Recordé aquella canción de Entre mis recuerdos, de Luz Casal, que tanto me gusta y que da comienzo al post en esta versión tan bonita de Dani Martin y Albert Hammond.
Dice la canción: Días sin prisa, tardes de paz.
Ese era mi tesoro. Lo fue toda mi vida. Tenía que recuperarlo.
Y paré. Y lo recuperé.
Y ahí estoy ahora. Siendo yo. Estando conmigo mismo como hacía años que no lo estaba. Compartiendo cada segundo de vida con las personas que amo y que había abandonado. Tengo una sensación parecida a estar de vacaciones perpetuas. Días sin prisa, tardes de paz.
Sigo con la radio. Me llena, como me llenaba desde que la comencé. He vuelto a leer. A leer novelas por el mero placer de leer. He vuelto a escribir poemas. He vuelto a tener tiempo para tirarme en el sofá viendo una película. He vuelto a poder pasear por mi laguna de Torrox. He decidido aprender cosas que me benefician, que no me amargan, que no me agrian el carácter ni la vida. He abandonado el catolicismo también. Sigo con mi fe cristiana. Adiós a la Iglesia. Adiós al PSOE. Son organizaciones que nunca van a cambiar. Sigo buscando, sigo aprendiendo. Tomo las cosas que me interesan, que me hacen bien. Aprendo budismo. Aprendo Reiki. Aprendo a poder compartir con los demás el bien, la bondad. Y todo sin agobios, sin premuras. Días sin prisa, tardes de paz.
Ahora veo como un extraterrestre todo lo que he vivido estos últimos años. Para nada he abandonado mi compromiso con la humanidad. Seguiré luchando por transformar el mundo como lo he hecho desde que tuve uso de razón. Pero lucharé desde otro lado. Desde la honradez. Desde la coherencia. No colaboraré ni un ápice con nada ni nadie que pueda beneficiarse de los demás de una manera egoísta y particular.
Así que 2012 fue malo. Pero fue bueno. Fue el año de la crisis. Pero para mí fue el año de la luz. El año de las luces. El año de mí. El año en que volvieron los días sin prisa, las tardes de paz.

Ojalá que esta paz que he conseguido, el amor que he recuperado, os llegue a todos/as vosotros/as que me leéis habitualmente.
Con mis mejores deseos ¡feliz 2013!

7 comentarios:

MAMÉ VALDÉS dijo...

Todos por esta fechas hacemos balance de los bueno y malo como nos cantaba Mecano.

Se van cerrando puertas y abriéndose otras, eso es la vida...

Ya solo queda desearte una buena entrada de año 2013, esperemos que después de cuatro años dejemos de ser "virtuales" que vivimos muy cerca y además te debo un "programa de radio" FELIZ AÑO NUEVO.

(Intentaré seguir siendo bloguero).

mariajesusparadela dijo...

Estoy en ese camino, aunque no he necesitado doctrinas ni técnicas. Para mi he sido suficiente con la introspección y la educación recibida.
No hay ninguna doctrina (tampoco el budismo) que se ajuste a tu totalidad. Lo importante es seguir el propio camino, intentando mejorar el entorno y sin "colonizar"a otros.
Feliz resto de tu vida.

Lichazul dijo...

vaya recorrido ALfonso querido, y es que al cerrar el año
nos quedan los recuentos y los saldos por la alacena de los días

MIL FELICIDADES MIL ÉXITOS PARA EL 2013 AMIGO QUERIDO!!!
Abrazos y energías hoy y siempre

Satie dijo...

Feliz año, me alegro de que hayas conseguido superar tantos obstáculos para encontrarte a ti mismo nuevamente. El 2013 tenemos que conseguir que sea mejor a pesar de lo difícil que nos lo ponen.

Alicia dijo...

No importa lo que la vida te ofrezca, importa lo que estás dispuesto a dar a cambio, enhorabuena por encontrar tu camino!!
feliz año!!!

ARO dijo...

Algo parecido me hace falta a mí. Volver a dedicarme más a mí y menos o nada a organizaciones que te fagocitan, pero tampoco quiero abandonarlo todo.

Amig@mi@ dijo...

Alfonso, yo tenía unas ganas de que pasara... Como tú bien dices no ha sido bueno para nadie, o casi nadie, y quiero creer que a partir de ahora viene el remonte.
Un saludo y Feliz 2013