14 noviembre, 2012

El silencio necesario

Llegó el otoño y se hizo el silencio.
No el silencio impuesto que desata
soledades y tristezas;
Es ese silencio callado de voces,
de ruidos y de interferencias
que te convierten en ciego.

Te das cuenta que no tenías
el canal adecuado sintonizado.
La misma emisión todos los días,
te cegó los otros sonidos,
por muy cercanos que fueran.

Pero lo peor fue que apagó
tu fuente interior.

Hoy, más tarde que el calendario,
llegó el otoño. El verdadero otoño.

Y llegó el silencio.
El silencio necesario
para recuperar mi voz.

Vuelvo pronto, mi gente.


(Todos mis poemas en Asidonium, mi poemario)

4 comentarios:

Eastriver dijo...

A eso se le llama ensimismarse: entrar en uno mismo.

Mark de Zabaleta dijo...

Excelente evocación !


Mark de Zabaleta

Lichazul dijo...

amo el otoño!!!
precioso ese irse hacia adentro
soltar lo que ya no ocuparemos y ordenar lo esencial
tiempo de cosechas, tiempo de uvas
tiempos de contemplación


besitos y feliz feliz fin de semana

María A. Marín dijo...

¿Y yo por qué me pongo triste?