20 noviembre, 2012

Cazando fotones




¿No cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal más fresco se marchita?


(Miguel Hernández)



Como de una tempestad, sale el relámpago liberador. Se hace la luz de pronto y entonces ves. Ves tu presente, tu pasado y tu futuro. Cuantos libros nos leídos. Cuántos besos no dados. Cuántos atardeceres perdidos. Cuántas estrellas no contadas. Cuantos paseos no pisados. Cuántas películas no vistas. Cuántos sueños hecho pesadillas. Cuántas risas no compartidas. Cuántos abrazos no dados. Cuántos poemas no escritos. Cuántos cuentos no contados. Cuánta salud perdida. Cuántos, cuántos, cuántos...

… y tu libertad mancillada, perdida, aplastada. Eras libre. Creías que eras libre y eras preso de la tela de araña invisible, pegajosa, que te atrapa, te ciega y te hace morir...
La tormenta fue al revés. Después del trueno vino la luz... que te alumbra de nuevo y que te ilumina sobre todo, tu decencia, tu honestidad y tu coherencia con tu dulce tarea de siempre: transformar el mundo en algo mucho  mejor.

6 comentarios:

MAMÉ VALDÉS dijo...

Se intentará y que así sea, un saludo esperanzador.

Satie dijo...

Genial.

Maripaz Brugos dijo...

Me he quedado pensativa mientras escucho esta preciosa canción...

Lichazul dijo...

el mundo seguirá girando, el entorno nuestro lo variamos según nuestras acciones y las acciones de otros

lo que quede por hacer se hará en su tiempo-espacio

abrazos y fleiz feliz semana
:D

Amig@mi@ dijo...

Qué bonito!
Qué profundo!
Qué... Distinto!
Jaja, y notesé la ausencia de ¡¡¡ de apertura. ¡Es bromaaaaaaaa!
Me encantó ( esto no es broma)
Un saludo

Mark de Zabaleta dijo...

Realmente bien !

Mark de Zabaleta