20 octubre, 2012

Parto



Quieres escribir y no puedes. No sabes por qué. Pero tienes la necesidad de hacerlo. No sale nada. El procesador de texto en blanco. Como tu mente. Te quejas. Te lamentas. Y sale. Como un parto. La poesía siempre sale. Siempre está. Siempre vence.

No sales poesía...
en esta noche que quiero
deshelarme la sangre herida
de los tiempos pasados
que recurren a mí
en la fragilidad de mis sueños.

¿Dónde quedan esos versos
que necesito ahora para abrigarme
de la savia de mí mismo,
que ordena las letras,
que ordena mi mente,
y que ordena a las negruras
que se vayan de estos horizontes
oníricos que aterran detrás
de la valla de mi almohada?

¿Secuestrada poesía?
¿Estás presas aún de aquella
tenaza que una vez arrugó
ese corazón blanco que latía
al compás del diablo
disfrazado de sonrisa?

Cómo me gustaría que estallaras
con la fuerza de la botella
de cava, vino espumoso
que me hace cosquillas en la nariz
haciéndome elemental al sentir
sólo lo físico que me agrada o duele,
y no lo mental que hierve
desde el fondo del pozo.

Aprendí a hinchar los pulmones
para respirar, para gritar.
Nunca pude hinchar el corazón.
Quizás lo haga para liberarte, poesía.

Ya has venido. Ya estás aquí.


Todos mis poemas en mi poemario Asidonium

4 comentarios:

Lichazul dijo...

así es como un parto
la poesía busca su propio momento

buen fin de semana
abrazos

Amig@mi@ dijo...

Me siento igual. Nora, mi musa está de vacaciones y si no vuelve pronto tendré que buscar otra.
...
Cierto, Alfonso. Muy cierto.
Saludos

Mark de Zabaleta dijo...

Sale en el momento más inesperado...

Mark de Zabaleta

Lichazul dijo...

abrazos y energías pa'la semana ALfonso
mil gracias por tus huellas