05 agosto, 2012

El pueblo de nuevo es crisificado

La crisis que afecta ahora a España no es nueva. Es la de siempre. Nos tocó antes. Nos toca ahora. Les ha tocado a otros - muchos - pueblos de la Tierra. Es endémica ya en algunos. 
Es lo mismo de siempre. El poder que aplasta al débil. Cambiado de nombres y de trajes, pero son los mismos.
No me averguenzo, es más, es justo que lo diga, que mi conciencia obrera - porque lo soy - nace de mi educación dentro de la religión católica, aunque parezca sorprendente en estos días.
Soy cristiano y por los valores del cristianismo guío mi vida, cargado de pecados, limitaciones y defectos.
Pero es lo que creo.
La solución a esta crisis malvada que cada vez hace más pobres - al fin y al cabo ese es su objetivo: la pobreza - estoy convencido que viene del cristianismo. Es la tolerancia, la igualdad, el amor al prójimo lo único que puede vencer a esta panda de terroristas de la economía que tanta desgracia están trayendo. Y de estos valores, los cristianos y cristianas tenemos que lanzarnos a transformar en este mundo - nosotros, los creyentes, le llamamos Reino de Dios - desde las múltiples formas de militancia política que nos ofrece la sociedad: partidos políticos, sindicatos, asociaciones, etc.
Pero no con procesiones, jornadas mundiales de la juventud rica, manifestaciones contra el amor entre personas del mismo sexo.. no. NO.
Duele ver como formando parte de este terrorismo económico que mata, ahoga y aplasta, una parte de la jerarquía católica y otra parte de los fieles se han puesto de su lado. Por otro lado, no es sorpresa. Ya lo hicieron antes. No es raro que lo hagan ahora. 
Duele ver como miembros del Opus - me niego a ponerle la coletilla Dei detrás - participan de estos gobiernos que manipulan, oprimen y llevan al pobre al extremo. Gobiernos de llamados católicos y defensores de una fe que se podía llamar anticristiana.
Hace mucho tiempo leí un libro de Teófilo Cabrestero. Se llamaba Orar la vida en tiempos oscuros. El autor hacía oraciones desde las vivencias del sufrimiento del pueblo base en América Latina. Hoy vuelvo a él, desde esta reflexión del sufrimiento de las buenas personas sencillas de las tierras de España.
Orar la vida en los tiempos sombríos de España, que estamos viviendo ahora. Por eso me nace este poema. Para orar a Jesús en el prójimo y no encarcelarlo - sólo sin mirar a los ojos del prójimo - en un sagrario.

EL PUEBLO CRISIFICADO

Ya los dioses que hoy mueren
parece que no resucitan.
Gigantesco sanedrín  el mundo,
que condena a la oscuridad
a las personas humildes.

El fin ha llegado.
La Cruz alta espera
encima del Monte Calvario.

Huellas de sombras
caminan hacia él.
Cansadas. Heridas. Engañadas.

Por gobiernos. Por bancos. Por sumos sacerdotes.

Los clavos esperan a las manos obreras.

Las esponjas de vinagre a las lenguas de su bocas.

El monstruo occidental, hoy Pilatos
encarcela y condena,
desde Europa se lava las manos.

Es viernes de Consejo de Ministros.
El sanedrín habla.
Caifás calla mientras señala con el dedo.

Es viernes santo cada viernes. No de dolores.

El pueblo y Jesús de Nazaret y de España
de nuevo es crisificado.

3 comentarios:

Eastriver dijo...

Este discurso es del cristianismo de izquierda, que ya se daba a principio del siglo XX. De hecho, era un discurso bastante potente en cierto anarquismo y en algunas tendencias comunistas. Valle Inclán, en Luces de bohemia, se refiere al anarquista catalán como un Cristo.

Yo lo respeto, y más porque yo también he leído (y admiro) a autores de la teología de la liberación. Y pienso que quizá llegará un momento en que la Iglesia católica retomará parte de ese discurso y lo integrará... Ojalá. Puede ser...

Pero mientras que tú eres un resistente, que aunque te den allá te quedas, ni que sea para intentar cambiar desde dentro (que no te digo que no sea ese el buen camino) yo no quiero hablar de pecados (borra esa palabra, por Dios, bórrala... habla de defectos, de injusticias, de delitos, pero no de pecados, básicamente porque eso siempre lo juzga otro que suele ser un señor muy hipócrita y con la panza llena). Mientras tú te quedas en los sitios (en la Iglesia, en el PSOE) yo me largo porque siento que de momento existen solamente para estafarme. Siento que puedo hacer mi vida, mi fe, mi lucha perfectamente a mi modo, en una soledad compartida con muchísimos.

A ese respecto, no he podido evitar contestarte en mi blog. Porque tienes razón, yo también lo digo, nos quejamos, y en cambio, ganó el PP. Vale, obviamente yo no le voté. Pero existen otros partidos (además de IU y de UPD... en el caso catalán algunos más). Y en cualquier caso, digámoslo claro, qué desengaño con el PSOE, Alfonso, que desengaño morrocotudo. ¿Que el PP es peor? Vaya, mucho peor. Pero no estoy yo por la labor de aguantar a esos soplapollas sólo para que no gane el PP. Antes voto a Esquerra, que es lo que hice. ¿Que llega igual el PP? Bueno, será que España tira al monte, chico. Yo más no puedo decir, más que expresar mi deseo de largarme (conservando a los amigos, sean de donde sean, naturalmente).

Un abrazo lleno de cariño, que sabes que te aprecio mucho, porque coincidimos en mucho. Petons.

Lichazul dijo...

una y otra vez a lo largo de la historia del hombre la misma sombra se repite, es nuestro karma como civilización organizada y socialmente activa

abrazoooo

Alfonso Saborido dijo...

Gracias Elisa!
Ramón, cuando hablo de pecado , no hablo del mismo pecado que habla Rouco. Hablo del pecado que me enseñaron a mí y era lo que predicaba Jesús: pecado es todo aquello que aliena a las personas.
Desilusión con el PSOE.. qué te voy a contar yo , que estoy dentro y veo más que tú.. pero estoy dentro e intento cambiar las cosas, y de hecho, creo que podemos cambiarlo. Pero no me resigno. Para nada. Hiciste bien en votar a otro partido, te sentirás representado. Lucha por lo que crees, pero lucha. No sólo de palabra. Acción!!!