08 agosto, 2012

Andrómeda

Pintura hecha por Chasseriau, en 1840. Actualmente conservado en el Louvre

Atada a la roca por mi madre,
envidiosa uve doble desalada,
que lágrimas de mis ojos arranca,
al monstruo marino sobre regadas.

¿Acaso quedará humedad en mi boca
para gritar al universo mi soledad inmensa?

Presa del pánico estoy amarrada
en la boca del Cetus para ser tragada.

Lanzo mis voces al viento del infinito,
cuerdas vocales las mías son liras,
no celestes, en el mar enganchadas,
espumas de mar arborotadas.

El aire se mueve a golpes de alas,
galopes sonoros en nubes resuenan,
flamenco del aire que alivia mi pena,
caballo alado que a mi lado se posa.

Pegaso. Perseo. Mi vida ganada.

(De mi poemario Asidonium)

4 comentarios:

Lichazul dijo...

apoteosico poema Alfonso!!!
felicitaciones

un gusto leerte, acá fue un día primaveral, ya los brotes y primeras flores asoman después de días fríos y duros


abrazooooo

Mark de Zabaleta dijo...

Magistral !

Mark de Zabaleta

yoyoyo dijo...

Buen poema caballero.
¿y yo por qué me quedé en que no escribías más aquí?
Ando de tonta....

Besos y versos

Satie dijo...

Muy bueno,Alf. Por cierto este lunes en TVE la amenaza de Andrómeda.