31 julio, 2012

¿De qué lado está el obispo de Jerez?

Fotografía: www.jerez.es
Yo es que alucino en colores. Veo al obispo de Jerez firmando un papel con la alcaldesa de la ciudad y senadora del partido del gobierno de España que está haciendo los recortes sociales más grandes de la historia, que ha llevado a la ONU a denunciar que España tiene al 26 % de sus niños y niñas en la pobreza.
Conozco el trabajo de la iglesia de base luchando y luchando bajo esta crisis criminal que ahoga a los pobres, que destruye las clases media que no tienen literalmente que comer porque su poco dinero que tienen si los tiene es para pagar hipotecas y préstamos. Lo conozco bien para que ahora el máximo responsable de la Iglesia en Jerez nos sorprenda ¡sentándonse con la máxima representación del poder estatal en Jerez!
Encima el señor obispo lo borda diciendo que “los brotes verdes en la crisis son la cooperación entre instituciones, y ponernos todos a cooperar por el bien común” ¿Representa el bien común sentarse con una persona que va a despedir a más de 300 personas en breve? ¿Se sienta el señor obispo con una señora que le va a mandar más personas a Cáritas para que les ayude? ¡¡Pero qué locura es ésta!!
Los brotes verdes son los que manan del Evangelio.. Es el mensaje de amor, de solidaridad, de radicalidad eligiendo estar con los pobres y para los pobres. Una elección de amor tan fuerte que te lleva a la Cruz. Sentarnos con los pobres. Con los pobres. Lavarles los pies. Comer con ellos. Vivir con ellos. Sufrir con ellos. Como Jesús, como Jesús. ¡Pero no sentarse con Pilatos, por Dios Santo!!
Queremos obispos que como María griten a los cuatro vientos: 

«Él hizo proezas con su brazo:
dispersó a los soberbios de corazón,
derribó del trono a los poderosos
y enalteció a los humildes,
a los hambrientos los colmó de bienes
          y a los ricos los despidió vacíos.»


Pero ni el señor obispo, ni el resto de los obispos gritan en estos momentos cuando el pueblo está gritando. Hay mucha iglesia de base trabajando por Jesús, con Jesús. La Iglesia funciona, la iglesia de base funciona. Está ahí dando el callo. Y saben una cosa, que no echamos de menos a los obispos ya. No, con sus silencios nos hemos acostumbrado a no tenerles al lado de esta crisis. Ojalá gastarán en luchar esta crisis las mismas energías, no les pedimos más, que gastan, por ejemplo, contra las personas homosexuales. Obispos que os manifestásteis, que salisteis a la calle en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, y no habéis salido a la calle a gritar contra esta injusticia, este atentado contra la humanidad que es esta crisis económica. Pero no. No. Una vez más, la jerarquía de la Iglesia nos decepciona y nos hace preguntarnos por enésima vez de qué parte están.

1 comentario:

Mark de Zabaleta dijo...

Business is Business...

Mark de Zabaleta