26 junio, 2012

El régimen del terror en Jerez


Cómo pasa el tiempo. Hace un año, la situación de la ciudad, a ojos vista por el visitante que paseara por los aledaños de la calle Consistorio, era caótico. Concentraciones, gritos, bocinas, petardos, protestas de los empleados y empleadas municipales por los retrasos en el pago de sus nóminas. Por aquél entonces, no es que no se pagaran, eran que tenían retraso y a veces, se pagaba la nómina en varias partes, pero se pagaban.
Pero las concentraciones seguían, el ambiente era puro de crispación e incluso había concentraciones preventivas antes de primero de mes por si acaso.
Nadie duda que todo aquél ambiente irrespirable, alimentado por los humos de los besos de Judas y las leñas de ya sabemos quiénes, contribuyó a la caída del gobierno municipal.
Y hete aquí que las concentraciones, después de la elección del nuevo gobierno municipal, siguieron hasta que un día sonó un disparo de fogueo lo silenció todo. Fue lo que la prensa calificó como el viernes negro.
A partir de entonces, silencio. No ocurre nada. Ya no hay protestas.
El visitante que vio aquello el año pasado, y que hoy de nuevo visita Jerez, hace un análisis a bote pronto del estado de la ciudad y la ve mucho mejor. La misma suciedad, el mismo aspecto de abandono, pero el centro hoy le parece tranquilo y cree que ha mejorado.
La realidad que conocemos quienes vivimos aquí sabemos que no es así: las mujeres de ACASA siguen sin cobrar. Los autobuses urbanos han estado de huelga un día sí y otro también y con la promesa de unos ‘nuevos’ de ‘segunda mano’ como así parece merecer Jerez… pero ¿y los empleados municipales? ¿qué fue de ellos? ¿y de los de Onda Jerez que protestaban también con mucha fuerza y ahora tampoco se les ve?
Pues están. Siguen estando. Y no hay sindicato que los saque a la calle.
¿Por qué? Tal vez pudiera ser porque en Jerez, en los empleados y empleadas municipales hay instaurado una especie de “régimen del terror”. 390 empleados van a ir a la calle. De Onda Jerez, otros pocos más. ¿Imaginan ustedes que eso se hubiera dicho hace dos años? Jerez hubiera ardido por los cuatro costados. Porque sabían, sabían, que la izquierda nunca iba a hacer eso. Pero saben ahora que la derecha, lo hará.
Y lo hará con los métodos más antiguos y caciquiles de la historia. En verano. Cuando no hay nadie. Avisando con tiempo. Para que cada cuál se coma el coco pensando si es o no de los elegidos. Creando divisiones entre trabajadores. No es nada nuevo, salvo las caras. Los más viejos del lugar lo dicen: es como antes. Son los hijos de antes.
Es decepcionante también el comportamiento de la prensa jerezana y hay que darle un buen coscorrón porque a nadie – que yo sepa , y si lo sabe alguien, que me lo diga, por favorse le ha ocurrido hacer un reportaje de la mano de un psicólogo para que nos cuenten en qué estado anímico y de salud mental se encuentran unos trabajadores y trabajadoras que tienen una guillotina llamada paro sobre sus cabezas. Ahí, esperando día a día, que llegue el momento en que le digan tú no o tú sí.
Ese momento parece que va a llegar la semana que entra. Y me gustaría que la señora Alcaldesa y Senadora de Jerez explicara con todo detalle cuánto coste ha tenido.
Y no me refiero al coste económico. Eso, que se lo cuente a los dos ministros de hacienda de España. Quiero que nos cuente el coste humano que está teniendo todo esto.
Algo sé y estoy aterrado de las cosas que escucho, sobre todo, en niños.

1 comentario:

Mark de Zabaleta dijo...

Del coste social ni se habla. Ya lo dijo Milton Friedman "los gobiernos nunca aprenden, sólo la gente aprende"...

Mark de Zabaleta