26 julio, 2011

Mundo

Recuerdo que cuando mi madre me levanta de pequeño, tendría cuatro o cinco años, me contaba historias de países lejanos. Mundos exóticos que se me imaginaban en mi casa. Dos nombres quedaron en mi memoria para siempre: Buenos Aires y Porto Alegre.
Buenos Aires porque mi madre siempre recordó que Argentina mandó carne de caballo durante los años de la hambre y eso fue lo que ella comió durante un tiempo, y pasó tanta hambre, que aquello debió de parecerle manjar de dioses. Porto Alegre, en Brasil, era la ciudad a donde se fue su tía Lola y su marido, huyendo de la guerra y para que no lo fusilaran.
Pero a mi corta edad yo era ajeno a aquellas tragedias.
A mí lo que me gustaban eran los nombres: Buenos Aires y Porto Alegre. No me digan ustedes que no son nombres preciosos para una ciudad.
Y seguí creciendo y pensando en países lejanos. Desde mis libros de texto soñaba con ellos, y me puse realmente pesado con diez años por ahí cuando conseguí que mi tía Pepi me comprara un globo mundi, una esfera terrestre. Me pasaba las horas mirando el mundo, dándole vueltas, recorriendo los países con mis dedos y con la mirada, y descubriendo un día que, como Tom Sawyer a través del mundo, los países no eran del color en el que estaban pintados.
Crecí y la tecnología creció, o por lo menos, yo tuve conocimiento de ella. La radio empezaba a hacer tilín en mí, y la suerte hizo que mi madre, otra vez ella, comprara una radio con onda corta.
Qué delicia. Escuchar idiomas extranjeros que no entendía nada. Me los imaginaba en sus estudios, vestidos de otras maneras distintas a mí.
En las emisiones en español me quedaba. De América no me llegaban emisoras no sé por qué, lo preguntaré en el próximo programa de Un Punto Azul, pero sí de Europa en español.
La que más escuchaba era Radio Deustch Welle, o radio Doichebele como decía yo.
Había un programa de correspondencia, donde hacías amigos a distancia. Escribí y nunca oí que saliera mi mensaje. Los horarios eran muy raros y yo no coincidía. Así que triste, pensé que no había salido.
Pero un día llego mi padre, con una carta para el niño. Venía de Brasil. Ponía por avión, era blanca, y los filitos verdes y amarillos, los colores de la bandera brasileña. Me quedé extasiado: ¡Era la primera prueba de la vida, de las personas en otros países que llegaba a mis manos!
Quién me escribía, se llamaba Pablo, tenía catorce años. Lo hacía en portugués lo cual me daba más morbo, pero lo entendía bien.
Diréis que porque os cuento todo este rollo. El otro día le hacía un comentario a la Abuela Cyber en Uruguay. No sé ustedes, pero yo soy absolutamente consciente de que esto de internet es maravilloso. Pero no maravilloso sólo. ¡Es la leche, cómo decimos en Jerez, mi ciudad!
Lo que antes era imposible ahora no lo es. Escribes en Uruguay, Argentina, Chile, Perú.., y a los diez segundos, lo leo aquí. Conozco las realidades de otros países, por las personas que la viven y no por lo periodicos que me lo cuentan.
Soy plenamente de qué es hoy la aldea global. Un globo, un mundo, que quizás por la afición que tengo a la astronomía y a mirar al cielo, cada día lo noto más pequeño. Lleno de problemas, de historias, de sufrimientos, de alegrías, pero pequeño. Muy pequeño. Me comparo con los astronautas y cosmonautas que desde la ISS miran a la Tierra desde un vistazo.
Bendito internet éste que nos acerca a las personas y nos hace más humanos.

Sin nombre

Como mi abuelo, cuyo nombre llevo encima como una victoria. De nuevo, vuelven a quitarle el nombre y la memoria a un grupo de españoles. Pero la memoria no se borra.

25 julio, 2011

Para la paz conmigo mismo

Esta canción me pone en paz conmigo mismo, cuando la guerra exterior me ataca, intenta hundirme. Cuando te clavan sus flechas en los más hondos de mis entrañas.
Cuando ves que los cuervos negros rodean tu presencia, nublando de sombras de Sauron, el cielo azul. Cuando sabes que quieren convertir tus noches de estrellas en la noche oscura, esta canción me trae la paz.
Y después, sé que tengo la fuerza suficiente para hacerles que les estalle el arco iris en las narices.

Arreglar los templos

El templo de Santiago en Jerez está hecho ruinas, pero leyendo la prensa local no parece si no que seamos la ciudadanía civil la que tengamos que pagar el asunto a través de la Junta de Andalucía.
Está mal que se caiga a trozos como obra de arte que es. Pero tiene sus dueños, que no es si no la Iglesia Católica que por cierto se va a gastar una pasta gansa a nivel local en la coronación de una Virgen y a nivel mundial en las jornadas mundiales de la juventud celebradas en Madrid por un abuelete.
Así que miren, que lo paguen ellos, porque si a la Iglesia le sobra algo, es dinero. Y si la Junta paga algo, pues el patrimonio debería pasar a ser propiedad de la comunidad autónoma andaluza.

24 julio, 2011

Mundo mundo

Mundo, mundo. Cómo está el mundo. No puede uno ocuparse de sus estudios ni estar desconectado para que en cinco días, el mundo se vuelva del revés.
Desde diputados en Andalucía que ya no tendrán  el chollo de estar en misa y repicando, hasta un valenciano que dimite de su cargo después de dos meses de su cargo.
Pero lo que más me ha dejado fuera de sitio es esa tragedia de Noruega que nos pone los pelos de puntas. Los muertos cuando vienen en grupo nos asustan. Es la misma tragedia de Nueva York, Madrid o Londres. Ahora Noruega. Por cierto, es la misma tragedia de las mafias en América o de Palestina o de Etiopía. Pero estás parece que nos asustan menos.
Y para colmo voy a Carrefour y me encuentro este libro que ha dejado suculentos comentarios en mi facebook. Sigo estudiando, ojalá tuviera tiempo para visitaros a los que soléis escribir aquí.

18 julio, 2011

Testamento Vital

Leo por ahí a un cura hablando sobre la vida y la muerte. Lo que tienen que hacer los demás sobre ello, sobre todo porque nosotros no tenemos la oportunidad de vida y vivir que tienen ellos, dígase tener una muerte digna como Juan Pablo II y todos los papas en el palacio Vaticano (¡Qué distinta a la de Cristo y a la de Pedro, ¿verdad?!)
Pero por si las moscas, quiero que se quedé aquí escrito en el blog y quiero que quiénes me leais seais mis testigos de que no autorizo a ningún cura a opinar sobre mi vida o mi muerte en un estado en el que yo no tenga conciencia de mí mismo, ya lo hagan a título particular o perteneciendo a algún tipo de comité 'ético' que vaya a saber Dios si algún día lo ponen en los hospitales.
Así de claro, no quiero a ningún cura que decida sobre mi muerte o mis tratamientos paliativos si me hicieran falta. Soy cristiano, y en ese momento, sólo con la presencia de Dios me basta y la esperanza de volver a ver a mi abuela, a mi madre y a mi hermana.

17 julio, 2011

Haciendo astronomía


El jueves pasado hicimos un vídeo del programa que hacemos todos los jueves desde 1999, a las diez de la noche en Frontera Radio, sobre astronomía, astronáutica, ciencias del espacio, etc..
Me encanta hacerlo porque llena en mí lo que es esa astronomía de salón que me gusta tanto. Disfruto más de la astronomía, leyendo artículos, noticias, viendo fotografías, reportajes sobre las últimas misiones espaciales.
Me gusta también mirar al cielo, pero ya no tiene uno edad o será que ya no lo aguanto, para estar toda una noche entera en vela, mirando con telescopio.
No me ha gustado a mí mucho el telescopio; soy más partidario de los prismáticos que te da una visión mas estereóscopica del cielo. Más real. El telescopio decepciona mucho, ya que ves en blanco y negro, y lo que en una fotografía estupenda tratada por ordenador, es una maravillosa nebulosa de miles de colores, mirando por el ocular es un simple humito gris.
Ahí os dejo el vídeo donde estoy con mis compañeros haciendo el programa. No estamos todos, porque el equipo no es fijo; en otra ocasión grabaremos a los que faltan.

Podeís escuchar todos los programas en nuestro canal de ivoox que siempre tendréis en el lateral del blog

13 julio, 2011

El péndulo

Cuando mi padre me dijo que fuera a la antigua casa, jamás pensé que ese camino sería un viaje en el tiempo. Efectivamente, llegué. Pero no era mi antigua casa del campo. Fue la de mi vecina Pepa, en la que, no sé ni cómo, conseguí entrar. La casa no era la mía, no. Pero los objetos eran los mismos que quedaron en la casa cuando nos fuimos aquél día.
Encontré con sorpresa un viejo reloj de pared, de péndulo. Maravilloso. Lleno de polvo, pero aún andando. Me sorprendió que a pesar de su estilo clásico y su péndulo mecánico, tenía a su lado una pantalla de plasma donde indicaba la hora en varios lugares del mundo. También la hora solar, la temperatura exterior e interior y la presión atmosférica.
¡Pero como mi madre nunca me enseñó esto! - pensé.
Al estar en alto, me subí en una silla para cogerlo y llevarlo a mi casa, con tan mala suerte que nos caímos el reloj y yo.
No sé cómo pudo ocurrir. El caso consistió en que me tragué el péndulo. Se me quedó atascado entre la garganta y el esófago, impidiéndome respirar. Gritar. Nada, no podía hacer nada. Salvo pensar que lo más posible fuera que iba a morir.
El péndulo golpeaba - no llegó a pararse - mis entrañas, mientras a gritos despertaba de esa extraña pesadilla donde el tiempo me marcó una mala pasada.
No me digáis que mis sueños no llegan a ser divertidos. Viajes en el tiempo que te dan un viaje con el tiempo en lo más orínico de la mente humana.

Monumentos religiosos pagados con el dinero de todos y todas




Me protesta alguien a través del blog que ya tengo en desuso sobre mi crítica a que el ayuntamiento de Jerez pague un dinero para la colocación de un monumento a una monja: María Antonia de Jesús Tirado.

No se enteran, que no critico a la monja. Que lo que critico es que los monumentos religiosos donde deben estar es en el templo, y que lo paguen los curas, que para eso algunos, tienen bastante pasta. Nunca con dinero público.
En la calle, monumentos laicos. Que después alguien quiere hacer propaganda a favor del preservativo - algo vital hoy día - y no puede porque hay almas sensibles que se sienten lastimadas. Venga, ¡por Dios Santo!
Los monumentos religiosos, a los altares, que es donde deben estar. Y repito: no pongo en duda para nada la capacidad de bondad y buen hacer de esa monja. En absoluto. Seguro que era buenísima, al igual que muchos cristianos y cristianas de Jerez que son gente estupenda, que lo dan todo, eso sí, sin que su mano derecha sepa lo que hace la izquierda, y sin hábito para distinguirse de los demás.

11 julio, 2011

Más astronomía: lanzar un globo

Pero no hay nada en el mundo que me relaje más que la astronomía. A ver si mi agrupación de astronomía, que ahora anda floja con la cohetería, se dedica de una vez a los globos meteorológicos.
Mirad lo que hacen los chicos alemanes estos en este vídeo. Lanzan un globo con una cámara y llega el aparato hasta 30.500 metros y se movió durante 80 kms. Lo que no sé es cómo lo encontraron. Supongo que tendría alguna señal de radio para encontrarlo.
Yo quiero uno.
Encontré el vídeo a través de Geek's Room

El veranito


Ese es el libraco que me tengo que empollar de aquí a octubre más lo contenido en ese lápiz de memoria. Todo por coger 0.25 puntos para una oposición dentro de dos años. Para colmo, hoy me dan un curso de Open Office Presentaciones o algo así, también todo el verano.
Como comprendéreis, es normal que me dé un skock anafiláctico cada vez que veo el trabajo que me cuesta conseguir las cosas (a mí , y a muchos) y otros, que fácil lo tienen, todo hecho, ganan cuatro veces más que tú y encima, presumen. P'a morirse.

¿Por qué Ortega Cano?

Ortega Cano es un famoso torero (puedes votar contra las corridas de toros aquí ) que tuvo un accidente de tráfico hace un mes y medio donde murió la persona que iba en el coche que chocó con él. 
Ha estado muy grave, y hoy ha salido del Hospital.
En la salida, le acompañaba el equipo médico.
Y yo pregunto: Ortega Cano que es... ¿cómo el Rey de España? Porque otra explicación no le encuentro a que el equipo médico salga con él a la calle, cuando los ciudadanos y ciudadanas andaluces que pagamos nuestros impuestos salimos solitos o como mucho con la ayuda de un celador/a.
Me parece a mí que algún diputado o diputada autonómico tendría que pedir explicaciones al Hospital Macarena del por qué de este hecho.

10 julio, 2011

¿Apetece?

¡Porque todo en la vida no va a ser escribir! ¿recuerdas? ¡¡Lo de horas que yo pasé jugando cuando aún no tenía internet!!

Los duendes de la radio

A ellos se le achacan todo, aunque todo el mundo sabe que no existen, que siempre las cosas ocurren por responsabilidad de alguien.

Lo que te entra cuando te hartas de hablar presentando una cosa en la radio y cuando le das al botón te das cuenta de que nada funciona y que te quedas en silencio, algo que en la radio, está absolutamente prohibido. Ahí es dónde aparece la figura del locutor o locutora, que tiene que improvisar. La experiencia te ha hace saber que siempre tienes que tener un segundo o tercer disco a mano, por si falla el asunto. Como me falló ayer al presentar El sombrero de tres pico de Manuel de falla, que al darle al botón me doy cuenta de que me han desconectado el plato de los discos de vinilo, donde estaba puesto. Ea, Alfonso a ver qué dices ahora. Ahg. Menos mal que tenía El Caserío de Gudiri a mano. En fin, que de esto no se libra nadie, y lo peor, nadie te lo enseña, eres tú por ti mismo quién debe aprender a salir del entuerto sólo, como en tantas cosas de la vida.

Aquí está el programa




Reflexiones bloggeras


Cuando llega el verano, a cualquier hemisferio, hay un descenso en la actividad de los blogs, cosa normal. Pero últimamente veo a gente cansada. Es lógico, hay muchos que llevamos mucho tiempo en esto, como yo, desde 2007.
Llevo ya bastante tiempo reflexionando en que camino darle a mi blog. No, no me voy, pero las circunstancias han cambiado.
Cuando comencé, la tarea del blog sólo consistía en escribir y disfrutaba con ello.
Esto es muy importante: hacer un blog tiene que ser un placer. Si te produce más trabajo, más estrés, si te es molesto, algo no estás haciendo bien.
Y eso es lo que me está pasando desde hace un tiempo, y como digo, analizando, creo que es porque las circunstancias mías han cambiado.
No sólo ya participo de mi blog, si no en las redes sociales, como facebook, twitter, google plus ahora y en menor medida, en tuenti. Son poderosas armas para la comunicación, que también me gustan.
Pero el blog aparte de obligarte a estrujarte más el cerebro, tiene una cosa que a mí me ha estado agobiando desde hace unos meses. Son los comentarios y las visitas.
No sé por qué etiqueta bloggera yo me he visto obligado a devolver las visitas a mi blog. Algo que por cierto, hacemos todos. Está muy bien. Es digno de elogio, pero te das cuenta que poco a poco, yo me he tenido que llevar un día entero devolviendo visitas y ese día no he podido hacer nada propio. Con que tenga un día de radio, tengo todo el día ocupado (por la mañana trabajo, por la tarde noche, radio). Qué ocurre: que al día siguiente, cuando entro a mirar mi reader ¡tengo más de mil blogs que mirar!
Ya, mi lector de rss me facilita mucho la cosa. Tengo mis blogs agrupados por temáticas, por lo que me gusta: astronomía, comunicaciones, política, religión, etc... y luego tengo los blogs personales de la gente que leo y me sigue.
Hay gente que son una fábrica de post. Cuatro al día. Cuándo me veo tanto post por contestar me agobio, y además, me altera porque no quiero ser como muchas otras gentes que entran en los blogs a comentar y ponen cosas tan simples que se sabe que ni siquiera han leído el post. Sólo devuelven la visita, para que luego te comenten a ti.
Y ese es un error. Algunos blogs dicen que éste se alimenta de tus comentarios. No. Un blog se alimenta de las visitas. De que te lean. Y sobre todo de lo que tú crees.
Y por otro lado, tengo otra cuestión: mi blog se ha internacionalizado, y cuando me apetece escribir algo de mi ciudad … pienso... ¿y qué le importa a una persona de Chile o Uruguay las cosas de mi ciudad si no saben ni de lo que estoy hablando? o cuando hablo de política o religión.. ¿qué ganas de marear a la gente con mis paranoias, no?
Pero claro, mantener dos blogs me da más trabajo: ¿los uno, quito uno, sigo como estoy, espacio en el tiempo?...
En fin, ahí os dejo mi pregunta porque ahora no sé para donde tirar aún: ¿Sois partidarios de un solo blog para todo lo que se nos ocurra o un blog temático para cada cosa de la que queramos hablar? Lo digo, porque cuando alguien entra buscando mi perfil creyendo que voy a hablar de astronomía, y se encuentra una artículo sobre el Orgullo Gay de Madrid, puede salir espantado. O no jj. Arriba pongo la encuesta.

03 julio, 2011

Sigue tú...


Hacía tiempo, varios meses que Isabel no volvió a la casa de Javier. Su muerte en accidente la dejó - como a todos - desconcertada. Tanto, que la última vez que estuvo, se dejó allí su bolso.
No quiso - no pudo - volver por él.
Esa tarde consideró que ya tenía fuerzas para ir a recogerlo. La madre de Javier le abrió la puerta y luego de charlar un rato sobre todo lo que ocurrido y por el futuro a venir, volvió a casa.
Todo estaba en el bolso. Ahora lo tenía todo. Pero duplicado. Se compró un peine, un espejo... etc... menos el teléfono móvil. Eso no lo pudo duplicar.
Allí estaba. Apretó el botón de ON y se encendió. Conservaba batería porque cuando olvidó el bolso lo tenía apagado. Abrió los mensajes y había muchos de Javier. No en vano, era su novio.
Vio su número de teléfono y recordó que había sido dado de baja por su madre. Pero tuvo la tentación y llamó. Sintió el placer de vivir anteriores tiempos cuando el zumbido de llamada le llegó al tímpano. Uno. Dos. Tres. Descolgaron el teléfono y un sudor frío recorrió el cuello y rostro de Isabel cuando...

Sigue tú :)