10 julio, 2011

Los duendes de la radio

A ellos se le achacan todo, aunque todo el mundo sabe que no existen, que siempre las cosas ocurren por responsabilidad de alguien.

Lo que te entra cuando te hartas de hablar presentando una cosa en la radio y cuando le das al botón te das cuenta de que nada funciona y que te quedas en silencio, algo que en la radio, está absolutamente prohibido. Ahí es dónde aparece la figura del locutor o locutora, que tiene que improvisar. La experiencia te ha hace saber que siempre tienes que tener un segundo o tercer disco a mano, por si falla el asunto. Como me falló ayer al presentar El sombrero de tres pico de Manuel de falla, que al darle al botón me doy cuenta de que me han desconectado el plato de los discos de vinilo, donde estaba puesto. Ea, Alfonso a ver qué dices ahora. Ahg. Menos mal que tenía El Caserío de Gudiri a mano. En fin, que de esto no se libra nadie, y lo peor, nadie te lo enseña, eres tú por ti mismo quién debe aprender a salir del entuerto sólo, como en tantas cosas de la vida.

Aquí está el programa




5 comentarios:

Agata dijo...

Yo no sabría qué hacer en ese momento.
Pero te doy permiso la próxima vez para que leas el cuento de la POINSETIA.

Alfonso dijo...

Ni muerto, querida :)

Ysupais dijo...

Que vinilo y tocadiscos más wapo jajaja me hicistes retrocer mucho tiempo atrás...Vinilos conservo muchos,me tendré que comprar un tocata nuevo.
El Programa y tus comentarios buenos...el error disculpable jejeje.
Saludos desde Madrid.

Agata dijo...

Cagao...

Mark de Zabaleta dijo...

Situación difícil...pero de la que sabe salir un buen profesional !

Saludos
Mark de Zabaleta