25 abril, 2011

¿Profesor/a de religión o catequista? #iglesia

No estoy de acuerdo para nada en que se den clases de religión en los colegios públicos. Desde el punto de vista cristiano es una barbaridad. Para aprender el Evangelio la Iglesia tiene sus mecanismos que es la catequesis, aunque en el tema de la catequesis de primera comunión, lo han convertido en algo detestable que para nada tiene que ver con lo que Jesús instauró en aquella última cena.

Desde el punto de vista ciudadano, es una barbaridad y una injusticia, que ahora mismo haya maestros y maestras hundiendo los codos en sus mesas para aprobar una oposición, y estos 'maestros-as' de religión entre a dedo por el obispo de turno.

Pues no.

Me ha aclarado mucho más leer al gran José María Castillo, que dice que:



Profesor es el que enseña “conocimientos”. Catequista es el que transmite “convicciones”. Cuando la asignatura es la religión, el responsable de que los alumnos se enteren y acepten esa asignatura, puede hacerlo como profesor o puede hacerlo como catequista.

Si lo hace como profesor, se limitará a enseñar los conocimientos que son propios de la ciencia de las religiones, es decir, informará a sus alumnos de la naturaleza y origen del fenómeno religioso, explicando su historia, sus diversas manifestaciones, sus aspectos positivos y negativos, las consecuencias que todo eso tiene en la vida de las personas y cómo influye en la vida de los pueblos y en las distintas culturas.

Pero, si el responsable de la asignatura de religión pretende, no sólo enseñar unos conocimientos relativos al fenómeno religioso y sus consecuencias, sino que, además de eso, lo que quiere es convencer a los alumnos para que vivan de acuerdo con lo que él considera que es constitutivo esencial de la religión, entonces lo que tiene que hacer es transmitir unas “convicciones”. En tal caso, ya no actúa solamente como “profesor” que enseña, sino además como “catequista” que convence o pretende convencer.


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