06 abril, 2011

El proselitismo de la #iglesia. Poner huevos en todos los cestos.


Siempre he pensado que la Iglesia Católica es muy lista, y en cuestión de organización a la hora de hacer proselitismo no hay quien le gane. A priori puede parecer que sectas como los Testigos de Jehová funcionan mejor, pero viendo los resultados, la Iglesia Católica de Roma, gana por goleada.
Y es que todo se resume en que sabe poner huevos en todos los cestos.
Miremos Jerez como ejemplo. En el centro, te planto una sede del Opus Dei. Eso sí, separadas para hombres en un sitio y para mujeres en otro. Funciona esto muy bien para clases altas.
Si la clase es media o no lo suficientemente alta como para poder ser del Opus, le plantan una comunidad neocatecumenal, o de Kiko.
Si la clase social es baja, trabajadora, pone las ya casi extintas Comunidades de bases. Y no es que sean casi extintas porque no valgan la pena, si no, porque a la Iglesia de Juan Pablo II y la de su heredero - al dedazo tipo Rajoy, obviando al Espíritu - le importan tres pitos los trabajadores, y mucho menos, las trabajadoras.
Ese era mi pensamiento y hoy descubro que hay gente que piensa como yo, y por algo será.




En la vanguardia de esta operación eclesial ya no están los jesuitas, los franciscanos o los dominicos. El Papa Juan Pablo II puso su proyecto en manos de «los nuevos movimientos», todos ellos laicales y sumidos en el celo apostólico de su reciente creación. El diseño es sencillo: Opus Dei, Legionarios de Cristo y Comunión y Liberación se van a dedicar a las elites; los neocatecumenales y focolares a las clases medias y los carismáticos, a las clases más populares. Veinte años después, la estrategia no parece haber logrado su objetivo de recristianizar el mundo, pero ha consolidado a todos estos movimientos ultraconservadores.

2 comentarios:

Thiago dijo...

La cuestión cari, es que no les vale de mucho, lo que ganan con su proselitismo, lo pierden con su conducta: curas pedófilos, monjas ladronas de bebés... ¿qué será los siguiente?


Bezos.

Alfonso Saborido dijo...

¡Me alegro mucho de verte por aquí, al gallego más saleroso del mundo mundial! Gracias por la visita!