12 marzo, 2011

Nuclear, no gracias.


En tiempos de paz, de las de no guerra y de las que no pasa nada; en tiempos de bonanza, en las que nos creemos ricos, necesitamos cantidades ingentes de energía en nuestras casas: calefacción, aire acondicionado, luz, lavadoras, secadoras, planchas, agua caliente... etc... con los recursos únicos de nuestro país, no podemos. Tenemos que comprarla fuera.


La más barata sin duda es la nuclear. Que es muy segura, sí. Que contamina, poco. También, mientras guardes los residuos en el El Cabril durante miles de años.  Todo muy bien, hasta que pasa.


Como ayer en Japón. Y fue un terremoto. A veces pienso que hubiera pasado si los atentandos contras las torres gemelas, lo hubieran sido contra centrales nucleares. Así que, ¿nuclear? No, gracias. No estaría yo muy feliz viviendo cerca de esta central nuclear japonesa que vemos estallar en el vídeo. Por cierto ¿saben hasta dónde puede llegar el humo a través de las corrientes de la atmósfera? Yo ni preguntaría.









 

1 comentario:

desdemitonel dijo...

Estando de acuerdo contigo en el "no, gracias", discrepo en las razones. Decir que la energía nuclear es barata significa que es rentable económicamente, que produce beneficios, y que estos beneficios son el principal criterio a la hora de optar por ella. Pero además esto es falso, porque la energía nuclear socializa la mayor parte de los costes, desde la fabricación del uranio hasta, y sobre todo, la gestión de los residuos, a cargo de empresas públicas. La energía nuclear no sólo no es segura, es un gran negocio, y ese es su peligro.