28 marzo, 2011

De apellidos y géneros

Con mis apellidos han jugado mucho de pequeño. Saborido y después Salado. Qué de chistes. Qué de gente inteligente riéndose de sus ocurrencias. Se metían conmigo y claro, me afectaba.


También se metían con mi manera de ser, y como niño, también me influía.


Claro que, hoy, con 45 años si alguien se mete conmigo directamente le muerdo en la yugular. Será por eso que ahora sólo lo hacen desde los anónimos de los periódicos y nunca cara a cara.


Así que, cuando se meten con alguien a cuenta de sus apellidos o de su manera de ser, a mí me molesta mucho y me siento identificado. Porque puedes criticar las ideas. Pero nunca algo tan personal. Es lo que hay. Y en ese plan.

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