Yo, hace varios inviernos en Sevilla
(Sí, en un congreso sobre Eurovisión, ¿qué pasa, eh? Ah, creía) :-P
Leía ayer en el blog de María sobre la amistad. Llevo tiempo pensando en escribir sobre esto. Pero ayer leía este blog y tuve un sueño con uno de mis amigos de la adolescencia.
El tener amigos de pequeño es algo que construye una buena personalidad social para el futuro.
Yo, supongo que como la mayoría de la gente tuve muchos amigos en la infancia: entre los vecinos, del colegio, etc.
En la adolescencia es cuando haces los mejores amigos. Estás madurando, idealizas más a las personas, etc... luego pasa el tiempo, dejas de estudiar, de participar en los movimientos juveniles (en mi caso, una parroquia) para entrar en otras organizaciones más adultas (en mi caso, la radio, la agrupación de astronomía, un partido político); eso en el caso que te guste el asociacionismo, si no, pues en otras cosas u aficiones.
El caso es que tu pandilla de la adolescencia desaparece y sólo son con unos cuántos, con los amigos de verdad, con los que no pierdes el contacto. Yo conservo varios amigos desde entonces.
Pero te llevas sorpresas. Cuando murió mi hermana, como salió en la prensa y además, Jerez tampoco es que sea tan grande, por ejemplo, vinieron a verme amigos/as, compañeros/as de mi instituto que no veía desde entonces. Te alegras de que aunque hayan pasado veinte años, te recuerden y se preocupen por ti en un momento como ese.
La aparición de facebook también ha provocado que entremos en contacto con personas que hacía muchísimo tiempo que no sabía de ellas. A mí he ha alegrado mucho. Por ejemplo, creé un grupo en facebook de compañeros que hicimos el servicio militar en el mismo sitio (en mi caso, el regimiento de artillería nº 74 de Jerez, lo pongo para que aparezca en google y me encuentre jeje) y nos estamos encontrado compañeros, y nos da mucha alegría.
Pero hay otros que están completamente desaparecidos. Han sido amigos tuyos. Uña y carne. De estar juntos todo el día, quedarte en su casa, comer, incluso dormir.
Pues nada, desaparecidos. Lo ves en un supermercado, y se hacen el tonto. Sabes perfectamente que se enteró de lo de mi hermana y ni mú.
Y me pregunto ¿qué es lo que le ocurre a la gente para olvidar de golpe lo que fue su infancia y adolescencia? Porque sé que lo que cuento no me pasa a mí sólo, si no a mucha gente. Una amiga mía me lo decía hace poco: Vi a fulanito, me fui a acercar y se dió media vuelta.
No sé. Yo no encuentro la razón. ¿Se avergüenzan de su pasado? ¿temen que sus parejas actuales sepan cosas que no les hayan contado’? ¿pertenecenen a otra clase social distinta ya, a la tuya? Misterios insondables de los humanos. Y a mí que me da, que me leen en el blog y saben que recuerdo por ejemplo, esta canción, que por cierto, dedico de manera especial a Mari Paz y a Angie, porque yo amo Sevilla tanto como ellas.
Me he disfrazao de tuno
Y me he escapao contigo
Arriesgando el pellejo
Como tantas veces
Estaba prohibido
Pero hoy por una vez
Y he vuelto a ser remero
De la plaza España
Y he vuelto a ser el novio
De una modistilla
Y he vuelto a la Giralda
Que sigue estando en pie
Y he vuelto al azahar
Que perfumaba el aire
Y a ese Guadalquivir
Que era mi mar y el tuyo
Y he vuelto a disfrazarme
Con traje de franela










