20 noviembre, 2010

No es mi cruz


Soy cristiano. Pero esa no es mi cruz, ni mucho menos la cruz de Cristo. Es un símbolo fascista sin ningún significado relacionado con lo que Jesús vino a predicar. Así de claro.
Pero no estoy de acuerdo con destruir el monumento. Debe quedar, pienso, para la historia, como los campos de concentración nazi. Para que no se vuelvan a repetir.
Por supuesto, prohibir cualquier tipo de acto que ensalze al franquismo y a los regímenes totalitarios.
Teológicamente, la misa alli no es que deba ser prohibida, es que es imposible. Aquello no es lugar sagrado. Aquello es lugar de muerte, odio y venganza. Todo lo que haga la Iglesia allí, no tiene nada que ver con Jesús de Nazaret y es un verdadero paripé.

4 comentarios:

ana dijo...

a mí que lo vuelen o no, me da igual, sí debería utilizarse para otra cosa, y dejar de gastarse en su mantenimiento un dinero que alaba al dictador y verdugo.Un abrazo.

margarita dijo...

para los que no nos enteramos de mucho ¿qué es ese "menumento"?...

Jóvenes en LIbertad dijo...

Totalmente de acuerdo, el monumento debe quedarse donde está para recordarnos en los momentos de tensión la realidad de la división de un país, la realidad de la guerra, que el valle nos recuerde el sufrimiento de muchos seres humanos tanto de un bando como del otro, que nos recuerde que una guerra JAMÁS tiene ganadores, pues en una guerra todos perdemos.

Anónimo dijo...

El odio y la venganza solo se puede leer en tu artículo. Naturalmente que es la Cruz de Cristo en cuyo seno todos buscamos la Paz y la Reconciliación. Lejos de lo que dices es un lugar de recogimiento para pedir perdón por todos nuestros pecados y errores. Mientras las hordas rojas-marxistas fusilaban al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de Los Ángeles, quemaban miles de Templos de la Fe de Cristo y asesinaban impunemente a miles de religiosos por el solo hecho de serlo, Francisco Franco hablaba de un lugar de verdadera reconciliación y ese es El Valle de Los Caídos, de TODOS los Caídos.