23 octubre, 2010

Gracias


Gracias a todas las personas que me habéis escrito durante esta semana a través de los muchos medios que hoy existen para ponernos en contacto. Desde el facebook hasta pegarte una voz por la calle :)
Decía mi madre que siempre hay que agradecer las cosas. De hecho, yo pienso que las palabras mágicas que arreglarían muchas cosas en el mundo de hoy son ‘muchas gracias’ y ‘por favor’.
Pero nuestros mayores tenían un sentido del agradecimiento que llegaba a límites insospechados. Como el de mi madre por Navidad.
Hoy, la sanidad es gratuita y para todo el mundo, en España (aunque algún animal irracional en España, les quiere quitar ese derecho a los/as extranjeros/as). Pero hace treinta años, también era grautita, aunque si la pagabas, era mejor. Ya fuera con dinero o en especie.
Como mi madre no tenía dinero, pagaba en especie.
Todas las navidades, como vivíamos en el campo, le regalaba una gallina a su médico. Una gallina viva. Comenzaba el ritual. No teníamos coche, así que ibamos en autobús.
La gallina metida en un bolso, amarrada, y con un boquete para que pudiera respirar.
En el autobús no permitían animales, así que tenía que ir camuflada.
Pero claro, la gallina no iba a ir muda durante el viaje. Y de vez en cuando lanzaba un cocorocó, que mi madre disimulaba con un buen ataque de tos y yo con mis risas.
Hoy, sé que tengo que ser agradecido y por eso os doy las gracias, pero no esperéis que os mande una gallina. Una gallina viva. Hoy que lo pienso, ¿qué harías tú con una gallina viva en la cocina de tu casa? A mí me daría pena matarla y si tuviera que hacerlo, eso de cortarle el cuello como que no. A lo mejor la mataba dándole el ibuprofeno que me sobró de mi última contracción muscular.
En fin, tengan una buena semana con mi agradecimiento. A ver si esta me dejan descansar un poco más y escribir. Mientras os dejo las dos gallinas más importantes de mi vida.

12 comentarios:

Princesa115 dijo...

Muy buena entrada Alfonso, me has hecho reír con eso de la gallina en el autobus, jaja. Es que me lo estoy imaginando, la pobre toda ella amarradita y medio exfisiándose, pero no deja de hacer ruido, jajaj.
Yo si que te tengo que dar las gracias por las palabras de ánimo que has tenido para mí, de verdad que me emociona. Gracias por todo, por estar y por ser.

Un abrazo

su chico dijo...

La gallina...
No importa su nombre
Ni siquiera si fuera primera que el huevo
La gallina... de nuestra infancia

Un saludo
al + mc

MAMÉ VALDÉS dijo...

También me acuerdo de los regalos "vivos" que se hacían en fechas de navidades a la gente que se había portado bien con la familia y de las canciones que quiera que te diga.

De los payasos recuerdos de mi niñez primero la muerte de Fofo, más tarde la de Gaby, Miliki si se lo montó bastante bien y Fofito acabó con "adicciones".

Enrique del Pozo vive de contertulio y tiene un restaurante aquí en Cádiz que se llama El Escenario lo he visto alguna vez por allí, ¿Pero y de Ana? ¿Qué fué de Ana? Creo que me he liado un poco con tantas gallinas je je je, un saludo.

ARO dijo...

Cocoguagua. Y el autobús iba traqueteando de bache en bache.

Eastriver dijo...

Entrañable la anécdota de la gallina. Es verdad eso de que si dijéramos más "muchas gracias" y "por favor" todo iría mejor. Como ya sabemos que no podemos cambiar el mundo, al menos cambiemos y hagamos más amable nuestro propio mundo íntimo. Yo procuro no olvidar nunca eso, procuro decir siempre muchas gracias, por favor, hasta la próxima, y sonreír. Y es bien verdad que todo se vuelve amable. Más amable. Gracias Alfonso por recordarnos esta pequeña-gran lección. ¿Has tenido contractura? Leñe, no te pases con el ibuprofeno, que engancha. Un gran abrazo. Y ya sabes, por favor, buenas noches y muchas gracias. ;) es decir, guiño y sonrisa. Muaks. Y beso.

yoyoyo dijo...

Luego te paso la dirección para lo de la gallina ;) solo de pensar en huevitos frescos para cocinar, ya le buscamos hueco en casa.
Que sigas bien!!!

Hisae dijo...

Ojalá te encuentres pronto con la gallina de los huevos de oro...
Un abrazo, Alfonso.

elisa...lichazul dijo...

sabes que cuando era nena mi madre criaba gallinas y hasta patos
no eran muchos, pero por aquella casa se paseo un mini zoo desde perros , gatos, hamster, cuyes, canarios,palomas,...que buenos recuerdos me trajiste a la memoria


abrazooooo

.teri dijo...

Pues hoy en día, y tengo 23 años, la gente es bastante desagradecida. Incluso los mayores, te exigen, te ignoran y san se acabó. Piden derechos, pero después deberes y responsabilidades como que no.

Abuela Ciber dijo...

Que grato leerte y rememorando!!!

Te dire que Ni loca la mataría, le pondria moño y todo!!!!!

Que la semana que comienza te sea grata!!!!
Cariños

"Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano."
Isaac Newton

Maripaz Brugos dijo...

Muy bueno Alfonso...jajajaja que divertido lo de la gallina. A mi me pasaria igual que a tí, no seria capaz de matarla me la quedaria de mascota.

Si es verdad que dar las gracias y decir un por favor, es de las cosas que aprendí de niña y que es de las cosas que mas se agradece.

Satie dijo...

Pues menudo problema para el médico...