16 septiembre, 2010

Qué duro es ser mujer



Desde hace algún tiempo, sigo este blog que encontré por casualidad. Me pone los pelos de punta. Es verdad. No es fácil ser mujer, no, aún hoy en día.

http://comunidad.terra.es/blogs/cosasdemujeres/default.aspx

9 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

nunca ha sido fácil ni ayer ni hoy
al menos hoy en occidente podemos patalear...ya dejamos de ser un objeto de propiedad del hombre, lástima que en otras culturas el machismo y el fundamentalismo aún tiranicen a quien fue creada como "la compañera"...la que camina al lado, codo a codo

abrazoooo alfonso

Princesa115 dijo...

Hace poco publiqué una entrada defendiendo el coraje de la mujer y aún sigo afirmando que aunque hemos avenzado, nos queda mucho por caminar.

Precios video

Saluditos

AROBOS dijo...

El trabajo de una mujer ama de casa es absolutamente infravalorado. Y si la mujer trabaja fuera, como ocurre cada vez con mayor frecuencia, las tareas de casa también la esperan en mayor medida que al hombre. Ciertamente es duro ser mujer.

Eastriver dijo...

Iremos a verlo/leerlo...

Thiago dijo...

Pues no, no es fácil, o no debe serlo. NO es que ser un hombre sea fácil, claro, pero ellas lo tienen todavía peor.

Lo peor de tu post es lo que dices de la cantidad que puede haber por ahi de blogs buenos y que no alcanzamos a leer ni por casualidad...


bezos

capitanlio dijo...

pues yo pienso, que lo duro es ser Hombre entre tres mujeres, como es mi caso,jajaja.
Que disfrutes de tus vacaciones

Amig@mi@ dijo...

Comparado con otros lugares y otros tiempos, lo tenemos fácil. Comparando con los hombres, NO, aunque las cosas poco a poco van cambiando.
Hoy parece que el señor Blogger me permite asomarme a vuestros rincones, no sin hacer unos giros un tanto extraños.
Salu2

Anónimo dijo...

http://elhomparedejerez.wordpress.com/

Mª Dolores dijo...

Aunque suene a tópico es duro. A nivel laboral muchas mujeres sabemos que cobran menos que los hombres haciendo el mismo trabajo. A nivel familiar, pocas son las que pueden presumir de poder compartir las tareas domésticas y en el cuidado de los hijos. Pero lo peor de todo es que no veo cambios en las nuevas generaciones. Aunque excepciones las hay, como las ha habido siempre.
Un saludo