22 septiembre, 2010

Las sopresas rosas de Benito

El viaje con misas de pago de Benito a United Kingdom douze points va a pasar a la historia. Ya nos pueden mandar todas las noticias buenas que quieran las agencias católicas, que el papa de la tierna sonrisa, lo que acaba de hacer es darle un buen guantazo a la iglesia anglicana y de paso cargarse el ecumenismo. Desunir en vez de unir. Muy cristiano él. Toma ya.
Pero el récord lo ha batido este viaje con la beatificación del Cardenal Newman.
Ya dije en un anterior post, que las beatificaciones y el hacer santo a alguien ya no es lo mismo desde que se beatificó a Escrivá de Balaguer, porque a partir de entonces, beato puede ser cualquiera.
Pero lo del Cardenal Newman no deja de ser curioso. Nos cuentan que vivió 30 años al lado de un hombre al que amó , según sus propias palabras , “con un amor tan fuerte como el de un hombre por una mujer”. Por esa razón al morir pidió ser enterrado junto a otro religioso, Ambrose St. John, fallecido años antes, con el que compartió el mismo techo durante 30 años.
Los activistas homosexuales se sublevaron hace dos años cuando el Vaticano pidió permiso para exhumar los restos de Newman, colocarlos en un ataúd más acorde con su futura dignidad de beato y trasladarlos desde el cementerio donde reposaban hasta la catedral de Birmingham para poder ser venerados, ya que así serían separados sus restos de los restos de su amado, con el que deseó permanecer juntos hasta en la tumba.
Una historia curiosa ¿no? No sé si será verdad, pero todo los datos los tenéis pinchando aquí.

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