15 septiembre, 2010

Guarden la cola

Tenía que ir a mi centro de salud para una visita rutinaria. Pido cita un lunes y me la dan para el viernes. Vale. No tengo prisas. Si fuera una urgencia, para eso está el servicio de urgencias. De lunes hasta el viernes a las 9.30 de la mañana estaban todas las citas cogidas.
Llego el viernes. Como me levanto temprano a las ocho y media ya estaba allí. Total, no tenía prisa ni nada que hacer. Bien. Desde que comenzó la consulta hasta que me tocó a mí faltaron más de seis personas. 
Y me pregunto: si nos quejamos de que se tarda en dar cita: ¿por qué no avisamos cuando no vamos a ir? Son sitios que se ocupan y que se pierden. Te dicen: es que cuando me toca, ya estoy bueno. Pues mira hijo, a lo mejor tarda tanto la cola, porque hay gente como tú, que no avisa para anular las citas.
Yo, si fuera por mí, sancionaba. Si no anulas la cita, que no cuesta trabajo coger el teléfono y decir hasta media hora antes, no voy, permitiendo dejar un hueco para alguien que lo necesita, yo te hacía pagar por ejemplo 50 euros. O 100. Ya verás como la próxima vez, no se te olvida anular la cita. Además, así ayudamos a las maltrechas arcas públicas.
Pero si hay algo que  no soporto, es la falta de silencio en la sala de espera. Molesta a los enfermos que están allí. Molesta a los/as profesionales de la medicina que trabajan allí. Y me hacen preguntarme que si estás enfermo cómo es que tienes tantas ganas de hablar. ¿Para qué vas allí? ¿para charlar con los amigos?
No se pierdan, por favor, este vídeo. Yo me morí de risa al verlo y recordarlo. Pero es como la vida misma. Así es España. Y no creo que sea muy distinto el resto del mundo.

7 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

al menos te dieron hora con pocos días de diferencia
hoy volví a pedir la hora de control de mi papá (desde julio que la estoy pidiendo)y por fin me la han dado...en Noviembre qué tal!!

y eso que estamos mejorando los plazos en el sistema público
y de filas ni me hables
hoy me levanté a las 5 am para recogerle los remedios, llegué a las 6:30 am para comenzar la fila (ya era la número 13 en ella)...por fin me entregaron los remedios a las 8:45 am y la fila ya llegaba hasta la calle, puesto que la ventana solo atiende hasta las 14 hrs y es por orden de llegada

como lees, en cada latitud el folklorismo y la burrocracia son pan diario jajaja

no queda más que cultivar paciencia
amigo querido

AROBOS dijo...

El vídeo es simpatiquísimo.

Para mí no hay mayor tortura que estar en una sala de espera.

MAMÉ VALDÉS dijo...

Hay una frase muy conocida de dos que se ven en ambulatorio y le dice uno al otro "Que tiempo sin verte por aquí y el otro le contesta es que he estado un poco enfermo" o lo que es lo mismo van alli como si de una tertulia se tratara, te doy un consejo el día que hay mercadillo esa mañana va muy poca gente, increible, un sano saludo.

Thiago dijo...

El otro día estaba con mi madre en la sala de espera y estuvo una monja una hora hablando con sus "hermanas en cristo" del otro lado del Atlántico...¿quién pagará esas conversaciones? jaja

Bezos.

Maripaz Brugos dijo...

Cuanta razón tienes con lo que dices Alfonso...

El video lo vi el otro dia en tu muro de Facebook y todavia me estoy riendo!!

Princesa115 dijo...

El video es buenísimo, son tremendos!!!...
El otro día estuve en urgencias con mi madre y el murmullo de la gente era tremendo, por más que mandaban callar no hacían caso y lo peor de todo es que para un enfermo va toda la familia como si de una juerga se tratara.

Así es el sistema.

Un saludillo

Alicia dijo...

Hace unos días estuve en el servicio de urgencias con mi madre, el murmullo era insoportable. Me estabana entrando ganas de pedir un ibuprofeno para el dolor de cabeza.La gente se saluda como si se encontaran por la feria :
- kiyo que hase por aquí..?
- Aquí stamo echando un ratito.
Será que van porque se está fesquito??