06 agosto, 2010

Visita de Benito XVI al Reino Unido

El papado de Benito XVI no deja de sorprendernos. Ahora, lo nuevo en su marcha atrás, camino de sobrepasar los límites del Concilio Vaticano II, y volver ¿al de Trento? es cobrar las misas. Eso va a hacer el santo padre en su visita al Reino Unido. De 6 a 30 euros el precio del sacramento de la eucaristía. Eso sí, para los pobres, será gratis, aunque dudo que un pobre de Londres tenga la suerte de un pobre de España que se quedará sin poder ir a ver a su papa, frente a los kikitos, y jovencillos y jovencillas del Opus que si podrán hacerlo; eso sí, viviéndolo como un sacrificio.
Curiosa manera de acercarse el Papa al sagrario inglés, frente a la manera de aquella viuda que nos contaba el Evangelio, que entraba en el templo, y no pagaba, si no que entregaba como limosna todo lo que tenía.
El papa hará la visita también como Jefe de Estado, que lo es; faltaría más.
Pero su visita cómo no podía ser menos en este tiempo, no estará marcada ni por el hambre en el mundo ni por la lucha contra las guerras: será el sexo, palabra mágica que aparece en todas las notas de prensa diarias que recibo. Más explicitamente el sexo homosexual, algo con el que la gran mayoría de la jerarquía católica tiene una especial fijación.
Nos cuenta El País, ese diabólico diario que tan poco le gusta al obispo Camino, dice:

La cuestión de la homosexualidad amenaza con estar presente por doquier en esta visita papal, o al menos en los comentarios previos. No solo por el drama de los abusos sexuales a niños o por la polémica más bien trivial acerca de la sexualidad del que puede ser el primer santo católico inglés en muchos siglos (John Henry Newman, un teólogo del XIX que fue enterrado con su compañero durante 32 años, Ambrose Saint John), sino por la reticencia del Vaticano a someterse a las leyes de igualdad de Reino Unido, que sobre el papel le pueden obligar a dejar de discriminar a sus empleados por su orientación sexual. Es decir, la Iglesia católica se puede ver obligada a aceptar en sus escuelas a maestros o maestras que se declaran públicamente homosexuales.
Hoy, al igual que ocurre en España, tiene el privilegio de poder despedirlos.

También la cadena de televisión pública modelo del mundo, la BBC, recibirá al Papa con su particular Cooperatores veritatis, lema nunca más apropiado, y que va a recibir a Benedicto XVI con un documental sobre el escándalo de los abusos sexuales en el que Mark Dowd, su autor, va a buscar lo que ha definido como "el auténtico Joseph Ratzinger". Los documentalistas han viajado a Baviera para entrevistar al hermano del Pontífice, Georg Ratzinger, quien revela cómo le han afectado los escándalos. En otro documental, la ex diputada conservadora católica Ann Widdecombe explora la vida del cardenal John Henry Newman, teólogo y educador del siglo XIX que va a ser beatificado en esta visita.
Se da la curiosa circunstancia de que los movimientos homosexuales británicos consideran a Newman un homosexual encubierto que fue enterrado junto al que fue su compañero vital durante 32 años y al que ellos consideran, sobre todo, su amante, Ambrose Saint John. Muchos católicos británicos prefieren creer que nunca pasaron de ser buenos amigos.

2 comentarios:

Thiago dijo...

Pq le llamas Benito? Benito es lo mismo que Benedicto como Iago es Santiago y Jacobo y Jaime? creo que va a cobrar a los que asisten a sus misas, ya lo que faltaba, jajabezos.

Alfonso dijo...

Ay... , pues si .teri.Thiago le llamo Benito porque aquí en Jerez la gente se llama Benito, no Benedicto. Además, me parece un nombre mucho más apropiado a su varonil figura que el glamouroso Benedicto XDlo siento , no puedo con mi alma jj