05 agosto, 2010

Nueva normativa contra la contaminación lumínica en Andalucía

En Jerez, cuando hablamos de la herencia recibida pensamos automáticamente en las consecuencias que caerán sobre nuestros hombros para pagar todo el dinero que despilfarró el Antiguo Régimen que dejó hipotecada a la ciudadanía hasta las cejas.
Pero la herencia recibida es mucho más; es la herencia del disparate. Considero que uno de los mayores  de  ellos  heredados en esta ciudad es que nos robaron el cielo y no nos dimos cuenta.
Hace unos años, estuve observando el cielo desde un lugar elevado en el Parque de las Aguilillas en Estella. Bueno, intentamos observar el cielo. Las luces de la avenida Juan Carlos I, léase Avenida del Colesterol, era un rosario de luces blancas que impideían ver nada.
Hay que ser torpe para poner luminarias de globo. Que alumbran para arriba y para todos sitios, cuando el sentido común dice que lo que hay que alumbrar es al suelo, para que pase la gente. Porque cuando no pasa ¿para qué alumbrar? Y si hay farolas en la mediana ¿para qué poner más en los lados? Eran los tiempos del sentido común que se aplicaba en aquella política. Poco se podía esperar más de unos pensantes que nos dijeron esto es un toro, esto es un caballo de Troya y esto es un Minotauro. Oiga, ¿dónde está  la cabeza, los pies y la colita del bicho este tan grande? Esto es un Minotauro. Sí, wana.
Recuerdo que aquello sirvió en un mitin de la Secretaria General del PSOE de Jerez para referirse al Minotauro, como un homenaje a aquella política de entonces, que no tenía ni pies ni cabeza. Por cierto, un monumento que a mí particularmente me gusta. Pero todavía no le consigo ver la forma al monstruo que encerraron en el laberinto.
Pero lo de las luces se va a acabar. Me refiero a las luces que estorban, porque por primera vez, un gobierno ha tenido las otras luces necesarias como para regular de una vez la normativa sobre la contaminación lumínica en nuestros cielos.
Con ella no sólo veremos más el cielo por la noche, algo que a los que hayan perdido el romanticismo o el interés por la ciencia, les dará igual, si no que también tendremos un importante ahorro energético.

La aplicación de la nueva norma supondrá una reducción anual prevista de 87.170.424 KWh en el consumo eléctrico (ahorro del 11%), con lo que dejarán de emitirse a la atmósfera 37.396 toneladas de dióxido de carbono.
Como principal instrumento de control, el reglamento establece las bases para la división del territorio andaluz en distintas áreas de tolerancia con sus correspondientes límites y requerimientos técnicos para las instalaciones de alumbrado exterior, tanto públicas como privadas y con la salvedad de las vinculadas a señalización y seguridad. Esta zonificación se supedita al objetivo de compatibilizar los intereses municipales y empresariales con los científicos, ecológicos y de ahorro energético.
Las mayores exigencias se aplicarán en las denominadas 'áreas oscuras', definidas como aquellas situadas en suelos no urbanizables de espacios naturales protegidos que albergan hábitats y especies sensibles al efecto perturbador de la luz.
En estas zonas también se incluyen, con la consideración de puntos de referencia de máxima protección, los dos grandes observatorios astronómicos de alto nivel que se ubican en Andalucía: Calar Alto (Almería) y Sierra Nevada (Granada). 

Hasta 60.000 euros le puede costar la broma de ensuciarnos el cielo al que incumpla esta norma. Y yo que me alegro. Porque no sólo tenemos derecho a un cielo limpio, si no el derecho a dormir los humanos a oscuras, para no volver locos a nuestros biorritmos, como los derechos de otras criaturas, como las aves nocturnas, que necesitan de la noche para volar y volar, como aquella lechuza de don Antonio Machado.

2 comentarios:

.teri dijo...

¡Qué bien! Tengo un telescopio de aficionadillo y nada más que lo uso para ver la luna y algún que otro satélite, planeta o estrella de mucho brillo. Hombre, lo suyo sería verlo fuera de la ciudad pero no me gusta mucho salir por las noches.

__MARÍA__ dijo...

Pues yo me alegro mucho de que salga esa ley.Nosotros vivimos en el campo y tenemos cerca la base de Rota.Es un derroche de luz hacia el cielo, que si has pasado por esa zona, sabrás de lo que hablo.De hecho las perseidas y todos los momentos que tenemos para observar, nos lo estropea la gran cotaminación de los yankis.También hay algunos vecinos que ponen unas farolas-bolas que parece esto una feria, yo creo que a la gente le da miedo dormir sin que parezca que están en una calle iluminadísima.¡Buen fin de semana!