26 agosto, 2010

Júpiter, nuestro escudo protector junto a la Luna


El planeta Júpiter vuelve a sorprendernos. Ha sido golpeado por tercera vez en casi un año por un asteoride, según han observado unos astronómos aficionados, y nos cuentan en NewsScientist. Pero no es la primera vez que nos da una sopresa este año.
Cuando fui a observar las Perseidas con mi Agrupación de Astronomía este año, pude aprovechar para ver como a Júpiter este año le desapareció una de sus bandas de nubes características
¿Qué está pasando? Pues depende de a quién usted le pregunte.
Si le pregunta a un científico, le dirá que está pasando lo que tiene que pasar. Lo que es normal que pase. Júpiter es el planeta más grande del sistema solar, con tanta masa, que un poquito más y se convierte en una estrella, y menos mal que no fue así (1). Al tener tanta masa, los cuerpos rocosos que vagan por el Sistema Solar son atraídos por su gravedad y caen sobre él. Eso es bueno, sobre todo, porque así no caen sobre nosotros. Por lo tanto, Júpiter, junto a nuestra Luna, son nuestros escudos protectores.
Y lo de las bandas también es normal. Son nubes. Las nubes cambian. Las oscuras se han ido abajo y las claras arriba. Por eso no vemos ahora esa banda de nubes, ya aparecerá.
Ahora bien, si usted le pregunta a algún astrólogo o aficionado a las paraciencias, le dirá que todo esto es debido al anuncio del fin de una era, o que los extraterrestres nos están haciendo señales avisándonos de lo mal que hacemos las cosas y que si nos portamos bien, llegaremos a una especie de era de Acuario.
Y también pueden leer a algún periodista - y estos son los peores - que parecen que escriben bien y están informados, y les pueden meter la trola de que todo esto ocurre por el colisionador de hadrones de Ginebra, o por la instalación de antenas para teléfonos móviles en la ciudad de donde escriba, y así le da un capón a quien corresponda para obtener beneficios políticos personales.
Pero para capón, el que Júpiter nos ha dado a la autoestima del ser humano, cuando Galileo lo miró por primera vez por telescopio y descubrió su sistema de satélites: Io, Ganímedes, Europa y Calisto, y pensó, que bien podría suceder lo mismo con la Tierra, y que ésta girara alrededor del Sol. Por cierto, en estos días, la Iglesia Católica Romana ha vuelto a darle una bofetada a Galileo tergiversando la historia y sobre todo, sus palabras, como podéis leer en el boletín católico experto en noticias del Papa y de la homosexualidad (las dos palabras más comunes en sus noticias) editado por Aciprensa.
No nos repusimos del guantazo que supuso para nuestro ego el saber que no éramos el centro del Universo, para que luego llegara Darwin y nos dijera que tampoco éramos la especie elegida. Eramos uno más, los mejores adaptados. Hasta que dejemos de serlo.
Ponía el (1) para finalizar el post. Menos mal que Júpiter no tuvo la suficiente masa para estallar y convertir su hidrógeno en helio. Menos mal, porque ¿y si llega a convertirse en una estrella?
Tendríamos hoy dos soles. La vida en la Tierra, si es que llega a haberla, no hubiera sido igual.
¿Os imagináis nuestros días sin noches? Cuando no brilla el Sol, brillaría Júpiter. Nuestros ritmos circadianos no serían los mismos.
Todo esto lo contó muy bien uno de mis escritores favoritos: Isaac Asimov en su novela ‘Anochecer’. Os la recomiendo. Un planeta con dos soles. Siempre es de día, y su civilización principal, similar a la nuestra, por esta siempre a la luz de sus dos soles, no conocían las estrellas. Pero cada equis miles de años, se producía un evento especial: los dos soles se ponían juntos y entonces, al otro lado del planeta, por primera vez en miles de años, llegaba la noche, y con ella, las estrellas. No os cuento más de cómo reaccionaba la civilización que desconocía la existencia de las estrellas al verla por primera vez.
Y tampoco es la primera vez que a alguien se le ocurre que tuviéramos dos soles. En la segunda parte de la película 2001, una odisea espacial, y que se titula 2010, Odisea 2, también Júpiter se convierte en una estrella.
Estamos en 2010 y la verdad es que poco ha cambiado con respecto a lo imaginó Arthur C. Clarke en investigación espacial, salvando que no adivinó la existencia del fenómeno de internet.
Seguimos aquí, atados a nuestro planeta azul. No somos capaces de salir. No tenemos dinero, aunque sí los conocimientos para escapar no muy lejos. Hasta Marte. A Júpiter, los humanos, lo tenemos como un destino todavía muy lejano.
Mientras, nos quedaremos aquí, en la tierra madre, en la Pachamama, mirando al cielo, viendo como Júpiter nos protege e inventándonos dioses que nos quiten el miedo a la muerte y a la soledad tan grande en la que vive esta humanidad perdida en la inmensidad del espacio.

19 comentarios:

capitanlio dijo...

gracias al grandullón que hace de escudo protector,y gracias a Alfonso, por hacerme que abra los ojos y mire al cielo, enseñandome que esas lucecitas,puestas en el cielo, son alguna de ellas enormes planetas

Alfonso dijo...

Júpiter se puede ver muy bien ahora , a partir de las doce de la noche más o menos. Es el astro más brillante que aparece por el Este :) Si lo miras con prismáticos, le podrás observar sus cuatro satélites principales.

elisa...lichazul dijo...

ojalá ese escudazo también se posecionara para cuando muera
una estrella doble que muchos la ubican como parte de sagitario (quizá la punta de su flecha apunta directo a la tierra)todo un estallido sería

que me gustan estos temas, así como los antropológicos
siempre miradas que hacen mover el seso:))

abrazoooooo

Alejandro G dijo...

Al azar he caído en el blog y me encantó el post. Me sorprendió el asunto de los dos soles. Esto de la astronomía es asignatura pendiente para mí. El cielo parece tan quieto eppur si mouve Bendito Galileo¡

Alfonso dijo...

Bienvenido Alejandro :)
Elisa, si nos conociéramos estaríamos charlando horas y horas sobre los porqués del Universo, estoy seguro :))

Alejandro G dijo...

Me apunto a esas conversaciones.

Maripaz Brugos dijo...

Alfonso estás logrando que me interesen estos temas muchisimo. Además, con las lecciones que nos das, estoy aprendiendo un monton de cosas.

Mil gracias por compartir

SOMMER dijo...

Bueno Alfonso, yo siempre he pensado que Darwin fue un cabrón... Desde que en el colegio nos pusimos a estudiar su obra, cada vez que me miro en el espejo me cago en sus muelas...
En serio ¿con prismáticos se puede ver Júpiter?

Siempre un placer venir a visitarte.

Alfonso dijo...

Cierto, ciertísimo, con unos 7 x 50, le puedes ver ya sus cuatro satélites. Júpiter lo verás como un punto blanco gordo.

El dinosaurio dijo...

Cuantas maravillas nos tiene el Universo guardadas...

Feliz finde amigo.

Satie dijo...

Y cuánta gente cuando ve a Júpiter en el cielo piensa aún que es una estrella.Currada y buena entrada.

Eastriver dijo...

Interesante totalmente. Júpiter, nuestro protector, está bien eso. Genial también lo de los dos soles. Lo que ya no está tan genial es lo de la Iglesia, con sus falsedades o sus medias verdades de siempre.

Por cierto, jamás conocí a nadie que simultaneara el NewsScientist con el Aciprensa. Por eso te leo, porque le pones una vela a Dios y otra al diablo, para que no te pillen. Y más por cierto, ¿conoces la historia de Júpiter y su copero favorito? Besos.

AROBOS dijo...

Magnífica entrada. Muy didáctica. Me quedo con la explicación científica: la de los astrólogos y seudoperiodistas no busca la verdad sino el espectáculo propio.

Amig@mi@ dijo...

Me encantan estas entradas Alfonso, y prometo leer el libro.Tiene una pinta buenísima.
Es que contigo se aprende un montón.

saludos ;)

MAMÉ VALDÉS dijo...

Un gran saludazo después de casi un mes en blanco, poco a poco me iré poniendo al día.

Princesa.triste.115 dijo...

Bueno, eso de los dos soles me asusta un poco...pero lo de Júpiter que es nuestro protector me encanta.
Interesante tu entrada y llena de aprendizaje para, los que como yo, somos ignorantes en la materia...seguro que iremos aprendiendo.

Un saludo

.teri dijo...

Si Júpiter tuviese más masa suficiente como para emitir luz por su cuenta al menos sería una enana marrón. No íbamos a tener dos soles resplandecientes, creo que al menos por el lado "nocturno" se vería raro por la enana marrón y no luminoso como el día. Bueno, esto es lo que pienso.

Alfonso dijo...

Pudiera ser teri, porque una enana marrón es como una estrella fallida, pero si ocurre lo que suele ocurrir es que el Sol y Júpiter fueran del mismo tipo. Claro que las teorías dicen que Júpiter fue parido por el Sol como la Tierra en el comienzo del Sistema solar,... así, que todo queda en nuestra imaginación. Pero los sistemas binarios de estrellas son muy comunes :)

Alfonso dijo...

Eastriver, claro que conozco la historia de Ganímedes, es más, creo que alguna vez la conté por aquí :)