27 agosto, 2010

El fracaso educativo de la fe de la jerarquía católica


Creo que en todo lo que llevo vivido, no he visto jamás un fracaso tan grande en lo relativo a la educación religiosa como la que estamos viviendo.
Se queja el obispo de Sigüenza - Guadalajara de que cada vez menos niños y niñas asisten a las clases de religión.
Pero en un acto de irresponsabilidad - uno más - de la Iglesia Católica echa balones fuera.
Primero, cómo no, culpa al Estado por no imponer la religión como asignatura comparándola con algo que no tiene que ver nada como es la Educación para la ciudadanía.
Luego culpa a la sociedad que ha perdido los valores y después a la familia, ese modelo perfecto que ellos defienden y que ahora son los responsables, los padres y las madres de que los hijos e hijas no acudan a las clases de religión. Es curioso, como estos responsables eclesiales den lecciones de familias cuando ellos se niegan en banda a formar una nueva.
La humildad es un don que hace tiempo perdió la Iglesia. La jerarquía no es capaz, no sé si por soberbia o por despreocupación, de hacer un acto de instrospección y analizar mirando a su interior que les está llevando al más grande fracaso evangelizador conocido.
No es que Jesús no interese a la gente. No es que la gente haya dejado de creer en Dios.
No.
Es que la gente está harta y ya no confían en ustedes.
¿Imponer la fe por la fuerza para que la religión sea una asignatura obligatoria apoyando políticamente a los partidos de derechas? ¿Esa es la solución?
Mal van, si se notan incapaces de convencer con un mensaje tan sencillo y atractivo como el de Jesús de Nazaret. Si no convencen, tal vez es que no tienen la fuerza suficiente del Espíritu para salir a las ciudades y los campos, y si no tienen fuerza, es que la jerarquía católica, ha perdido la fe , la  fuerza de la oración personal - pienso - y no son dignos de representar a Quien dicen hacerlo.

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