29 julio, 2010

Libertad de voto ¿y mi libertad, dónde queda?

Nadie que me conozca se va a sorprender a estas alturas de mi postura antitaurina, de la que me manifiesto en cada ocasión que puedo, por ejemplo a través de mi blog personal o cuando pongo en la radio algún pasadoble en mi programa de zarzuela, música clásica y ópera, siempre va detrás la coletilla ‘no me gustan las corridas de toros’.
Pero yo no voy a entrar en el debate como en otros blogs ahoras de toros sí, toros no, porque no nos vamos a poner de acuerdo.
Antes de expresar lo que me preocupa realmente como ciudadano, quiero recalcar el silencio hipócrita de la Iglesia Católica Romana que no ha dicho sobre este asunto ni mu. Una Iglesia que nos indica a los católicos y católicas hasta como debemos hacer pipí y ha olvidado en estos días esa oración al hermano Sol, hermana Luna, hermano lobo, hermano toro, y en general, esa alabanza a las criaturas de San Francisco que ya he expresado también en mi blog. No me imagino al santo de Asís toreando, la verdad.
Pero me preocupa una cosa: la libertad de voto.
¿Libertad de qué? Yo cuando milito o voto en un partido político lo hago por un ideal, por cuestiones en las que creo. Conozco su programa electoral y por ello me guío.
Pero cuando entramos en temas como el de corridas de toros sí o no, que no van en ningún programa electoral,  aparece la libertad de voto, que según entiendo yo es haga su señoría lo que le venga en gana.
Pues no. No. Porque la libertad de voto del diputado o diputada cercena la mía.
En ese caso, en una decisión tan discutida veo necesario un referéndum. Pregúntennos. Somos el pueblo. Tenemos la soberanía. Queremos hablar.
Porque si no lo hacen, entonces yo necesito saber muchas cosas que sé que van a chocar directamente contra los derechos elementales de las personas (en este caso, diputados y diputadas) expresados en nuestra Constitución.
Cuando haya unas elecciones, por ejemplo, necesito conocer para saber como actuará el diputado o diputada en cuestión en asuntos como:
¿Es el candidato/a partidario de las corridas de toros? Necesito saberlo porque nunca votaré a alguien que disfrute con la tortura animal.
¿Pertenece el candidato/a a alguna religión? Choco contra el derecho a la intimidad, pero necesito saber como actuará en caso de que tenga que votar a favor o no de las transfusiones de sangre, si es Testigo/a de Jehová, o como se comportará ante una ley como la del matrimonio homosexual, si el candidato/a es del Opus (sin Dei, como siempre, por más que lo intento, no me sale completo).
¿Es el candidato, varón, machista? ¿hace las faenas de la casa? ¿hace comentarios obscenos sobre las mujeres? Es una cosa que a mí particularmente me importa y no votaría a alguien que fuera así. Necesita saberlo.
Y así no pararía.
O los partidos políticos se pringan (nos pringamos) manifestándonos sobre situaciones como la sucedida (¡no sabéis cuánto me alegro, gracias Catalunya!), o nos convocan a referéndum en casos donde el ideal político no tiene nada que ver con algo puntual o con la ética de la mayoría de las personas o si no, mire usted, con la libertad de voto de los diputados o diputadas que me representan, yo no me siento libre.

No hay comentarios: