26 julio, 2010

¿Curas gays? ¡Por Dios!

No sé a qué viene tanto revuelo en la Ciudad del Vaticano por ese reportaje sobre los curas gays que ha sacado la revista italiana Panorama y que podéis leer aquí.

Ni creo que a Benito se le haya atragantado el desayuno en su pobre estancia vacacional en Castengaldolfo. De que se va a sorprender su Santidad de lo que ocurra en su casa, con tantos años que lleva dentro.

Todos los que conocemos la Iglesia desde dentro sabemos lo que sabemos.  Que le pregunten a Pepe Mantero. No voy a ser yo quien lo cuente, porque hay personas que no se merecen que se les haga daño por esta causa.

Sin embargo, la hipocresía es mayúscula. Y ya es hora de que algún obispo coja el toro por los cuernos. Pero no hay cojones.

1 comentario:

elisa...lichazul dijo...

no hay por qué meter a toda la Iglesia en el mismo sacosi bien estos individuos actúan sean ordenados , cada individuo es responsable de sus actos y como tal ha de enfrentar las reglas a las cuales se supeditaEn todos caso no es la única institución a la cual los gays han entrado, de hecho están en todos los sitios imaginables, pués son personas como cualquier otra y ocupan altos cargos en empresas así como en instituciones estatales incluídas las gubernamentales alrededor del mundo