03 julio, 2010

Anastasia Romerales y los seis mil gatos


Cuando Atanasia Romerales hizo click en el botón de power de su mando a distancia, cayó en la cuenta que hacía exactamente 27 años, 3 meses y dos días que no iba a confesarse.
En su soporosa tarea de zapping diario y después de haber dormido una larga siesta sabatina, Atanasia se había levantado temprano, y a las diez y media encontró por casualidad la retransmisión de la Santa Misa.
Atanasia Romerales pensaba para sí que en realidad, y por lo general, su vida, ahora que rondaba los 73, había sido buena. No tenía pecados de relevancia. El ser soltera y no haber tenido nunca relación con varón, le había ocasionado que hubiera perdido muchas oportunidades para discutir. Ser hija única, vivir en una casa aislada, tampoco le ocasionó muchos momentos de riesgo en los que poder pecar.
Concretando, era una mujer buena. Eso sería así, si no contáramos lo de los gatos. Tenía por costumbre desde los quince años en los que ya tuvo la autorización materna para entrar en la cocina, de coger todos los gatos que pululaban por donde ella vivía y meterlos en la batidora. Con la carne picada hacía una especie de zumo, alimento exquisito para Anastasia Romerales, y que como ambrosia, no compartía con nadie.
Pero hoy, después de la Santa Misa, decidió ir a confesarse. ¿Y si fuera pecado matar y picar gatos? Rondaba la última edad y no quería correr riesgos frente al Altísimo.

El templo estaba oscuro, y el aire quieto, sólo interrumpido por el susurro de un ininteligible rezo de un rosario lejano.
Se acercó al confesionario.
- Ave María Purísima.
- ¿Sin pecado concebida?
- Dime hermana.
Y le dijo. Le contó que había sido buena, una vida larga llena de virtudes.
Mientras, en la calle, la gente sufría con la crisis emotiva de una Belén Esteban que lloraba por su hija.
En el justo momento en que Belén Esteban dijo: ‘Por mi hija, mato’, salían de los labios de Anastasia Romerales las palabras ‘creo que han sido como seis mil gatos muertos y picados’.

El templo seguía oscuro, y el rezo del rosario de fondo de había convertido en la letanía a la Santísima Virgen. No había nadie más. Por eso, no hubo quien pudiera percatarse, que después de la confesión, el vestido de Anastasia Romerales se desvaneció al quedarse sin contenido, cayendo al suelo, suavemente por la fuerza de la gravedad.
El que estaba en el interior del confesionario dio un toque. En seguida, en su pantalla del móvil apareció el +379.
Desde la ciudad de las Siete Colinas, un hombre vestido de blanco y con acento alemán, preguntó: ¿Ya?
- , dijo.
-Puedes empezar, dijo el hombre de blanco con prefijo +379. Sonó un alarido, y un maullar de gato atronó la nave central del templo. El rezo del rosario terminó. Del confesionario salía, por una esquina, un rabo con fin triangular.
Y en el templo, en vez de oler a incienso, olía a azufre.
Seis mil gatos huyeron y atravesaron el mundo. Pregúntate si tienes un gato cerca, cuando aúlle, si tiene acento alemán. Entonces, mejor que no huyas. Conocerás in situ a Anastasia Romerales.

10 comentarios:

Eastriver dijo...

jajajaja, estuviste brillante y divertido. Y un poquito gamberro, que me gusta mucho.

AROBOS dijo...

Cerca de mí vive la antítesis de Anastasia Romerales. Esta no los mata, los acoge, y su calle parece el paraíso de los gatos, el infierno de las ratas.

Maripaz Brugos dijo...

jajajajaja, me encantan estas historias que nos traes de vez en cuando. Pobrecitos gatos en manos de Anastasia Romerales...no se ni como aparecian por su calle.
Tienes talento, una ironia fina, y un sentido del humor genial.

Abuela Ciber dijo...

Felicitaiones por el buen momento que viven!!!!!!!!!!

Cariños

elisa...lichazul dijo...

sos genial!!
aunque esa anastasia se merece purgar por cada animal que ha matado

Alfonso dijo...

Atanasia o Anastasia, me volví loco con tanto nombre y tanto gato :-P

Thiago dijo...

jaaj cari, muy gabrielgarcíamárquez este relato, que no te niego que me ha encantado y producido repulsión al mismo tiempo, pensando en ese zumo de gato picado... que asco, casi prefiero bajar al infierno directamente, jaaja


Bezos.

SOMMER dijo...

Pero será cabrón el de la cola....

Brillante como siempre Alfonso (bueno, hoy más que otras veces, ¡que ya es decir!

S. dijo...

jajajjajajaja qué risa jajajaj

Abuela Ciber dijo...

Gracias Alfonso por tus palabras.
Te dire que los uruguayos estamos orgullosos de que los muchachos hallan llegado a cuarto de finales y seamos los unicos representantes de América.
Es un equipo joven y que se ira fogueando, pero dio las esperanzas que el pueblo futbolero necesitaba.
Hacía demasiados años que los jovenes no veian a Uruguay en los primeros puestos y esto ha sido repositivo.
No somos pedantes y sabemos valorar a los adversarios, somos un pueblo hermoso que ojala visites algun día.
Somos muy amigueros y enseguida te invitariamos a un "mate" y un buen asado.
Recibe mi cariño.