24 junio, 2010

Y el Obispado dijo, NO.

Me acabo de enterar por el Blog de Pepe Bouza.

Obispado sostiene el uso del himno de España en las procesiones de Cristo y María y en sus coronaciones canónicas
Jerez de la Frontera, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
El delegado diocesano de Liturgia de la Diócesis de Asidonia-Jerez, José Luis Repetto, aclaró hoy que la interpretación del himno de España en las salidas procesionales de Cristo y María, así como en sus coronaciones canónicas, responde que "se les reconoce la categoría de rey y de reina", añadiendo que "nadie pone en tela de juicio" este uso.
La Diócesis de Asidonia-Jerez realizó esta aclaración en un comunicado a raíz de una información publicada hoy por el Grupo Joly, que da cuenta de los inconvenientes de un párroco de Jerez a que se interpretara el himno nacional al finalizar la procesión del Corpus.
Según la referida información, el párroco de Santa Ana explicó que el himno se tocó a la salida de la procesión sin que dijese nada en ese momento, pero "cuando me enteré de que lo volvían a hacer al final es cuando pedí que se tocaran otras canciones más acordes al acto".
En este punto, el sacerdote justificó su petición en que es "partidario de la independencia entre la Iglesia y el Estado" y al considerar que "no hay que permitir la intromisión de lo civil en lo religioso, como tampoco quiere el Estado que la Iglesia se meta en su terreno".
Por ello, ante esta "confusión" sobre el uso del himno nacional en los actos litúrgicos, Repetto aclaró que su utilización en las salidas procesionales del Señor y la Virgen se hace en reconocimiento a "la categoría de rey y reina".
Según dijo, un elemento que fija su uso en estos términos y no en su interpretación musical "indiscriminada" en actos por la Iglesia, reside en el hecho diferencial de que cuando quien procesiona es un santo se tocan otras marchas diferentes.
Repetto añadió que en este ámbito hay que situar, igualmente, las coronaciones canónicas de Cristo y de María "que aún se mantienen y nadie pone en tela de juicio" y concluyó instando que "el uso, indicado para Jesús y María, de la que siempre fue Marcha Real, lo es especialmente en el caso del Santísimo".


Desde que un buen cura de barrio me sacó del Opus (hay curas buenos, que conste) a la temprana edad de 18 años, me volví religiosamente incorrecto. Recuerdo en la recogida de una procesión en Semana Santa, el comentario que le hice a un amigo mío: 'No sé por qué le tocan el himno de España a la Virgen, cuando lo que deberían de tocarle es el himno de Israel, ya que la Virgen era judía, aunque puestos a pensar, en aquél tiempo, aquellas tierras eran de Roma ¿había himno de Roma?

Los que estaban a mi lado mi miraron como si fuera un bicho raro.

Es curioso esto de los himnos patrios mezclados cuál cubata con la religión. Ya en mi época militar vi otra mezcla explosiva, como curas con pistolas haciendo la mili, o pasos de Cristos en Semana Santa rodeado de fusiles (sí, esos instrumentos que sirven para matar gentes).

La respuesta de Repetto no me convence. Que es la misma que la del Obispado. Porque entonces, tendrían que explicarnos por qué a la Virgen de los Dolores, coronada, de la hermandad del Cerro de Águila,  en Sevilla, le tocan a la salida el Himno de Andalucía.

Me pregunto: ¿Degradan a la Virgen de los Dolores de Reina a Presidenta de Comunidad Autónoma? (¡Dios, se me ha venido a la mente la imagen de Esperanza Aguirre, nada más alejado de María de Nazaret!)

Abreviando, que esto del himno, los reyes y tal, es sólo uno más, un granito más de los que la jerarquía católica necesita para sobrevivir.

Dejémonos de guasas y de historias, porque los que somos cristianos sabemos, que la única vez que llamaron a Cristo en vida Rey, le pusieron una corona de espinas y le  mataron. Jesús Nazareno, Rey de los judíos. INRI.

1 comentario:

Daniel Calo dijo...

me encanta leerte cuando escribes estas cosas.Ojalá hubiera salido adelante la moción, más que nada porque me putea ir a ver la Semana Santa y tener que oír ese himno. ;P Pero conociendo la afiliación política de la jerarquía, no había la menor esperanza.