20 junio, 2010

El Vaticano no respeta a un Saramago muerto.

Y es que hay que tener poca vergüenza para hacer unas declaraciones así con el cadáver aún caliente de uno de los escritores más grandes en lengua portuguesa. Según relata El País,  L'Osservatore Romano, en un artículo firmado por Claudio Toscani titulado La omnipotencia (relativa) del narrador, subraya la "ideología antirreligiosa" de Saramago, a quien define como "un hombre y un intelectual de ninguna capacidad metafísica, (y que vivió) agarrado hasta el final a su pertinaz fe en el materialismo histórico, alias marxismo". Para añadir: "Se declaraba insomne por las cruzadas, o por la inquisición, olvidando el recuerdo de los gulags, de las purgas, de los genocidios, de los samizdat (panfletos de la Rusia soviética) culturales y religiosos". En resumen, escriben, se distinguió por "la banalización de lo sagrado" y "un materialismo libertario" radicalizado con los años.

Por supuesto, los cristianos de buen corazón no compartimos esta postura del Vaticano, y por ende, del papa Benito. Hay que respetar la memoria de los muertos cuando aún se le está velando, y los curas deben dar ejemplo, pero últimamente, no son ejemplo de nada, o de casi muy poco, por muchas películas que nos quieran hacer.

Ojalá llegue el día en que al Espíritu Santo y a los creyentes nos dejen votar en las elecciones a Papa.

No hay comentarios: