29 mayo, 2010

Por una muerte digna.


No voy a negar que la muerte de mi hermana se me haya olvidado. Aunque haya pasado tiempo, un año y tres meses, sigue estando presente a diario. Unas veces con más fuerza, otras con menos. Es lo que tiene el duelo, que en mi caso, esta sobrepuesto al duelo también por la muerte de mi madre, un año antes.
De las cosas más interesantes que he leído sobre este asunto, es un artículo al que he llegado gracias al blog de Paliativos Andalucía
Soy de los que piensa que en un trance así, próximo a la muerte, la atención psicológica del paciente es esencial. He sufrido mucho y me he mordido la lengua muchas veces ante todas las tonterías, que a mi criterio claro, gente con buena voluntad y otras con menos, aunque no siendo malas, sí inconscientes, le decía a mi hermana.
Anímate, le decían, porque la enfermedad se vence animándose, sal a la calle, distráete. Mi hermana sonreía y callaba. Pero cuando nos quedábamos sólos se hartaba de llorar diciendo que cómo se iba a animar, primero, sabiendo la enfermedad que padecía, y segundo, no podía. La quimioterapia y la radioterapia la dejaban hecha polvo. Y la enfermedad, le había inmovilizado una pierna y un brazo. ¿Salir a la calle? Me entraban ganas de ... cuando oía que le decían esto.
Luego, las estampitas, los santos. Menuda comedura de coco. No hay santo que te ayude, y si lo hubiera, son unos perfectos cabrones por no ayudar a todo el mundo y salvar a los que le dé la gana. Teológicamente, no se sostiene. No sé como los curas permiten estas supercherías. Quizás sin esto, no tuvieran negocio. Le hicieron mucho daño a mi hermana: 'Nadie me hace caso', me decía con un salón con mil estampas de todos los santos y santas habidos y por haber.
Dice William Breitbart en este artículo , ante la pregunta de -¿Pueden la fuerza, el ánimo o las actitudes positivas ayudar en el tratamiento de una enfermedad terminal? que Durante los últimos treinta años se ha estudiado largo y tendido sobre si esas actitudes pueden ayudar a mejorar o a superar un cáncer, y las pruebas demuestran que no tiene influencia. De hecho, el obligarse a estar animado puede llegar a ser destructivo, porque hay pacientes que piensan que empeoran por la tristeza que tienen, y se culpan por lo que es una reacción totalmente humana.
Me da la razón a lo que yo pensaba.
Aceptar la muerte. Yo la acepto. La he vivido de cerca. Sé que si nazco voy a morir. Soy cristiano. Creo en el mensaje de Jesús. Creo en Dios, aunque ya ahí me pierdo. Pero tengo la severa inquietud de que después de la muerte no hay absolutamente nada. Me gustaría pensar que sí, pero cuando estudias biología ves que no. Además, no sé si en esa vida ultraterrena hay sitio para los animales. ¿Estará mi perro? ¿Estarán todos los toros muertos en las plazas? Y las otras vidas ¿estarán también? Me refiero a bacterias, amebas, hongos, ... No sé, no me cuadra nada y no entiendo nada.
Lo que hay que intentar es morir bien. Hacer las cosas como tú creas bien cada día. Ser feliz en la medida que puedas y hacer feliz a los que puedas también. Saborear cada minuto de vida porque es un auténtico regalo. Y cuando llegue la hora de partir, pensar como decía don Antonio Machado:

Y cuando llegue el día del último viaje,

y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,

me encontraréis a bordo ligero de equipaje,

casi desnudo, como los hijos de la mar.”




8 comentarios:

caritabaston dijo...

Es muy duro, cuando no te has repuesto de un duelo cuando te viene otro, y más cuando son dos seres tan queridos como una madre y un hermano, o hermana, lo digo porque a mí me ha pasado igual,no hace mucho tiempo. así que desde aquí solo darte mucho ánimo…Un saludo….TONY

Agata dijo...

No sé qué decirte.Lo has dicho todo tú y muy bien.Opino igual.

El dinosaurio dijo...

Me sumo a tus seguidores, ya lo has dicho todo.

Un abrazo.

sinretorno dijo...

Un abrazo muy fuerte y mis oraciones por los tuyos y por ti.

Nerina Thomas dijo...

Amigo:
No es fácil mi querido amigo, lo sé de memoria.
Sólo puedo decirte humildemente, que recuerdes los momentos de alegría.
Todos nos iremos, unos se van antesotros luego. Nadie se va antes de la víspera.
Hay que aceptar lo que la vida nos brinda.
Y así se crece.
Un hombre de fe, como tu debe continuar honrando la vida.
Vive.que es tu tiempo de hacerlo.
Pide mucha luz para ellas.
Nunca dejarán de estar cerca tuyo.
Pero trata de no llorarlas.
Sólo mira al cielo y sonríe.
Siempre te amarán.
Te abrazo y te acompaño.

Thiago dijo...

Bueno, cari, tú has pasado mucho y muy junto, aunque ya te dije una vez que lo de tu hermana es más desgracia pues por edad lo lógico es que tu madre fallezca antes. Claro que es muy fácil decirlo y animar a los pacientes y a los deudos en el momento de morir, pero eso no creo que anime mucho como dices tú. YO creo que todo el mundo sabe que despues de esto no hay nada, que se acaba todo por eso nos agarramos a la vida, aún estando fatal, son pocos los que se quieren morir. Pero la verdad, es que si lo piensas una vez que e mueres, pues mira... ya que mas te da.

Otra cosa es lo de los cuidados paliativos, aun colea en Madrid el famoso caso Montes, que la Presidenta Aguirre creo artificialmente para joder a un méidco humano y bueno que les molestaba...

Bezos.

Satie dijo...

Si tuviéramos todos un botoncito para desconectar cuando quisiéramos...

Agata dijo...

...me desconectaba antes que tú.