26 mayo, 2010

Me siento raro


Desde hace tiempo, mi coche viene fallando. Ya son averías gordas, de estas que cuestan 600 euros o más. Tiene doce años. Ya tenía pensado comprar otro coche. Me es necesario para ir a trabajar. Donde trabajo el único medio que llega es el coche. No tengo otra opción.
Hoy, cuando iba a arreglar los papeles para el coche nuevo, se paró y ya no se movió más. Se quedó sin embrague. El radiador soltando agua. En fin.
Se lo quedó la tienda de coches para llevarlo a la chatarra.
Yo sabía que lo tendría que entregar, pero esperaba dejarlo allí y traerme el nuevo.
No ha sido así. Ahora estoy sin coche, con lo cual, tengo que ingeniármelas para ir a trabajar, pero el motivo del post es que me ha dado pena. Dejarlo allí, solito, arrumbado, ea, ya no me sirves, ahí te quedas. Son tantas las vivencias que he tenido con él... pero, lo que me llama la atención es que una máquina. Un objeto. No tiene vida. Y sin embargo, siento lástima. ¿Se puede sentir algo por un objeto? ¿Estoy bien, doctor?

12 comentarios:

MAMÉ VALDÉS dijo...

Las vivencias están ahí llamémosla casas, coches, bares, lugares de reunión,... cuando estos dejan de estar, queda la nostalgia, para eso somos humanos, gracia a Dios no tenemos la memoria de los peces, yo creo que a todos de una forma o de otra en alguna ocasión nos habrá pasado, no te preocupes no es grave, un saludo.

capitanlio dijo...

yo sentí lo mismo con un ford fiesta, que tenia 14 años, pero fueron mis primeros 14 años de carnet, mis primeros escarceos amorosos etc.Aun me pregunto,si el sintió lo mismo que yo , cuando lo deje en la chatarra.

Abuela Ciber dijo...

Pobrecito con 12 años a la chatarra????

Felicitaciones por el nuevo auto!!!!

Cariños

Arantza G. dijo...

Es ese apego a las cosas materiales...
pero como tales, se cambian sin dolor.
Un abrazo.

Agata dijo...

A mí me entra una pena cuando se avería la lavadora...que pa qué.
Pero todavía recuerdo cuando dejé mi 127 blanco...que lo compré de segunda mano a un compañero de mi padre que se estaba quedando ciego.Estaba nuevecito.Muy bien cuidado.Fue mi primer coche.Me lo compré con mi sueldo.Me estoy acordando de muchas cosas.Y más de mi padre.Que estaba más ilusionado que yo.Un beso desde aquí,papá.
(Ya me ha hecho llorar el Alfonso)

El dinosaurio dijo...

Entiendo lo que sientes, a mí me pasó igual al cambiar de coche.

Un abrazo amigo.

S. dijo...

Yo tuve un 205 que me duró 14 años...lloré cuando lo vendí...qué penita...qué de cosas pasamos juntos y que calor hacía en ese coche!

Amig@mi@ dijo...

Y yo por el contrario, estaba deseando perder de vista al anterior...
jaja
Sí, es cierto, se les coge cariño.
Un abrazo

Hisae dijo...

Al final, siempre tomas cariño a todas las cosas... Lo bueno, es que se pasa pronto...

Satie dijo...

A mí el coche me da igual, pero lo que es mi vespita, ah eso son palabras mayores.

miner dijo...

¿Se puede sentir algo por un objeto?
Pues sí, yo siento autentica reverencia por unos objetos morados de 500 eeeee....euros.

MIGUEL ANGEL dijo...

Yo todavía no puedo decir que a un auto se le eche de menos pero como cualquiera objeto, bien sea casa, coche, bar....como dice mamé siempre nos queda un poco de nostalgia y de amor propio. Pero es así. Las cosas se estropean, envejecen, y necesitan ser reemplazadas. Así que ahora a disfrutar del nuevo coche y e ir guardando nuevas experiencias y aventuras para cuando se tenga que reciclar.