12 mayo, 2010

Las sombras


No, no soy amigo de las sombras. Soy andaluz. Hombre de luz.
Decidido a girar en torno a mi estrella hasta el fin de mis días.
No, no me gustan las sombras.
Las utilizo para medir el tiempo o las alturas de las montañas de la Luna.
Las sombras son lo peor de nosotros mismos. Son nuestras figuras opacas, que ponen fronteras a nuestra piel, para tornarnos en siluetas.
Sin caras, sin estilos, sin piel. Sin gestos.
Se creen fuertes entre los jardines celestiales, escondidos entre la retama verde. Se sienten seguros porque no se reflejan en el agua de los estanques.
No. No me gustan, son sombras. Sombras de mentiras, sombras de murmuraciones.
Eternamente pegadas al cuerpo matriz que no es capaz ya de dar luz.
Consecuencias del paso a la zona oscura. Se te pegan a la cara y te ponen los ojos tristes aunque sonrías.
Son las sombras que como a Gollum, poco a poco, te matan.
Sombras que en la oscuridad son poderosas por su invisibilidad, pero tan débiles que mueren con la sóla luz de una linterna o al abrir los visillos de una ventana.
Sombras. Sombras. No quiero a la gente fina que está entre las sombras. Yo prefiero a mi Luz que es la única que consigue que una sombra, me asombre. A tus pies, querida.

8 comentarios:

MAMÉ VALDÉS dijo...

Hay una frase que dices "Nosotros, todos los que vivimos aquí, no somos más que fantasmas o sombras ligeras". Por eso que no te den miedos las sombras procura solo descubrir lo que esconden. Un sombrío saludo.......

Maripaz Brugos dijo...

Tampoco me gustan las sombras...y como soy andaluza de adopción, me uno a lo que comentas en el texto.

Las sombras,son como las cosas negativas de la vida, pero como en los cuadros se complementan con los colores, para dar paso a la obra acabada.

Has estado muy inspirado hoy

Alfonso dijo...

Realmente, lo que me da miedo, son las sombras de determinadas personas :)

Agata dijo...

¿Quién no se ha llevado un susto al ver una sombra que no tenía por qué estar ahí?
Yo,recuerdo de pequeña,escuchar:"Qué mala sombra eres".No a mí,escucharlo como un refrán o un dicho.

miner dijo...

A mi si que me gusta la sombra, sobretodo la propia, y que tarde mucho en desaparecer.

Afuña dijo...

Como dices, a las sombras hay que atacarlas con luz, con luces desde todos los lados. La vida puede ser como un plató de televisión, en el que las sombras son tu peor enemigo. POr eso hay que alumbrar desde todos los sitios, para no dejar nada cubierto.

Amig@mi@ dijo...

Yo que lo miro desde el punto artístico, te diría que son importantes para captar la luz.
Un abrazo

María dijo...

Aunque no nos gusten las sombras, son nuestras compañeras, y las más fieles, porque jamás nos abandonan, ellas nos siguen a todas partes, y sin hacer ruido.

Feliz día, Alfonso.

Saludos.