09 mayo, 2010

El corazón del Papa


Un infarto nunca se espera. O por lo menos, éste infarto, no se esperaba. Cuando se supo que el Papa había sufrido un infarto se pusieron dos grandes maquinarias en marcha. Una, la más rápida: los cardenales empezaron a llamarse unos a otros para proponerle al Espíritu Santo un candidato idóneo a los intereses de la Iglesia. La otra maquinaria: la hospitalaria. No todo el mundo tiene la suerte de vivir en un palacio como el Santo Padre, y tener un equipo médico como el suyo.
Fue la primera vez que se hizo un trasplante de corazón en la Ciudad del Vaticano. Tuvo éxito. Gracias a Dios, y sobre todo, gracias a los médicos.
Meses más tarde, el Santo Padre le dijo a su secretario:
-Me gustaría hacer una visita a la familia del donante de mi corazón, aunque temo que será anónimo y no pueda ser.
-Sí, Santo Padre, conocemos su familia pero dudo que sea adecuado que Su Santidad vaya a ver a la familia.
-¿Por qué, ocurre algo?
-El donante, Santidad, era homosexual.

El Papa frunció el ceño. Se quedó algo pensativo y miró a su Secretario, a la vez que le preguntaba:

-¿Se me nota algo de pluma?

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Y el secretario le responde: "No, Santidad, la pluma ya la tenía desde antes..."

Cristina Díaz-Pinés dijo...

Esto va muy en la línea de la incultura científica que tanto defiende la Iglesia católica, que empieza por el creacionismo y continúa por achacar determinismos genéticos a lo que son sólo, orientaciones sexuales de las personas, que se saltan las conductas de género estereotipadas que tanto gustan en el vaticano

MIGUEL ANGEL dijo...

Ufff, por Dios.Seguro que nuestra santidad se pondria las manos en ... para cubrir su defecto. Si tiene indicios de pluma que se ponga la sotana hasta el cuello. Qué importa la orientación sexual de una persona. Le importa acaso a alguien. Claro, a la Iglesia como no,obvio porque tienen tantos dentro de su gremio que prefiere ocultarlos porque es un pecado ante la presencia de Dios( eso dicen.. con su apología de la biblia).
Pero vamos,si yo fuera el padre del donante y encima conosco a quien iba destinado el órgano. Es probable que me hubiera impuesto.
Razones no me faltan y creo que a la sociedad de ahora menos. Basta ya de tanto atacar a los homosexuales. Creo que se merecen un respeto. Y si el papa, minuscula,tuviera pluma pues ala.. otro integrado más dentro del gremio. A celebrarlo con es canción que nos deleita Alfonso.
Saludos.

Hisae dijo...

Jajajajaja, me ha encantado... Cómo dice el anónimo, Su Santidad ya tenía pluma antes...

Laura dijo...

y ese Papa cantando: ¿quién me va a curá el corasón partío? jjajaj
Alfonso, qué bueno, qué ironía...

MAMÉ VALDÉS dijo...

Como el otro chiste, "Su Santidad viene cansanda, y el responde no... cansada no, vengo muerta...", un saludo.

AROBOS dijo...

Es decir, que en este caso llovió sobre mojado.

elisa...lichazul dijo...

ojalá que ese corazón nuevo no le traiga malas señales...porque nadie queda libre de los instintos naturales,

caras vemos...corazones, no sabemos:=)

besitos de luz
ten una semana preciosa

Mª Dolores dijo...

Muy bueno, Alfonso. Y An´nimo lo ha bordado.

sema miranda dijo...

Sigo sin encontrarle la gracia a los comentarios homoxesuales,a mi me importa muy poco con quien se acueste el Papa siempre y cuando a nadie le importe con quien me acuesto yo.