25 marzo, 2010

Viajar, viajar.


Esto no lo había contado aún, y posiblemente nadie lo sepa. O casi nadie. A los quince años me ocurrió algo que cambió mi vida. Una noche, casi después de dormirme, me sentí raro. Una sensación extraña. Me vi flotando en mi habitación, a la altura del pecho, y veía mi cuerpo dormido. Pensé que era un sueño, y no le hice mucho caso. Varias noches después me volvió a ocurrir. El sueño se repetía. Podía ser una obsesión por el sueño anterior. Pero fue recurrente. Poco a poco, me di cuenta que realmente por las noches, algo mío salía de mi cuerpo.
Estuve indagando por las bibliotecas - en aquél tiempo no había internet ni wikipedias - y estuve leyendo sobre los viajes astrales. Sí, eso me sucedía. Pero yo no sabía viajar.
Aquella noche en que volví a salir de mi cuerpo, me propuse aplicar las técnicas que había leído. Sí. Lo conseguí. No sé cómo, pero por mi voluntad, conseguí subir más alto, sobre pasar el techo y ver mi casa desde las alturas. Desde entonces, todo fue fácil. En menos de un guiñar de ojos, me podía ir de un sitio a otro. Ya fuera lejano o cercano. En España o en el extranjero.
Desde entonces, he conocido múltiples lugares. Las pirámides de Egipto. La selva del Amazonas. La Tierra de Fuego. El Tibet. Luego, volvía a mi cuerpo, y descansaba. Al día siguiente, lo recordaba como un sueño, pero ya yo sabía que no era un sueño.
Con el tiempo y la edad, pude controlar mejor mis viajes. Ya no hacía falta dormirme. Sólo con relajación era capaz de salir de mi cuerpo.
Ayer, lo hice de nuevo. No os lo podréis creer, pero estuve en otros planetas. No, del Sistema Solar no. Más lejos, en otras estrellas. Hay vida. Sí, mucha vida, como la nuestra. Y mejor. Y peor también.
Pero al volver, tuve un problema. No caí en algo que tenía que haber hecho. En cerrar la puerta. La puerta de mi cuerpo. Cuando llegué me lo encontré ocupado. Sí. Por otra persona. Alguien que había fallecido y buscaba un cuerpo - erróneamente - para volver a vivir.
Vi horrorizado como se despertaba no siendo yo. Cómo mi familia se daba cuenta que algo pasaba. Llevaron a mi cuerpo al hospital, se comportaba como un loco. Esquizofrenia, dijeron los médicos. Introdujeron fármacos en mi cuerpo y se durmió. Pero él quedo ahí y no me deja entrar. De hecho, me ha dicho, que me busque otro sitio. Qué él no se va. Y creo que no se irá.
Aquí ando hoy, flotando sobre tu ordenador, tu computadora. Esperando que tú, me dejes tu cuerpo si ya no lo necesitas. O esperando, que te duermas, que te despistes, y buscarme un hueco en ti para poder vivir como antes de nuevo. Prometo no volverte loco. O loca. Soy buena gente.

19 comentarios:

Daniel dijo...

Me has asustao tela, picha.

Alfonso dijo...

Te estoy mirando Dani. No serías un mal cuerpo, tienes dentro ya todos los datos de Eurovisión :-P

MAMÉ VALDÉS dijo...

El muerto era yo y todavía te estoy buscando, de todas formas uso un par de tallas más, tu cuerpo me estabá estrecho o por lo menos eso fue lo que me dijo un dependiente de Springfield que el pobre había muerto aplastado en unas rebajas. Un saludo uuhhhhhhh.

Isol dijo...

Pues hace mucho que no desocupo mi cuerpo! hace años yo me despertaba o algo asi flotando y caía de golpe en mi cuerpo es horrible eso!!!!!!! y cuando me hicieron al cesarea me vi desde fuera mientras me hacían masaje cardíaco,después nunca más viví nada raro, así que si quieres ven y charlamos un rato,pero mi cuerpo no te lo presto porque me costó mucho quererlo(que sea solo mio) y disfrutarlo,solo por eso!
Te mando un abrazo tu cuento estuvo genial,al principio pensé que hablabas en serio,te salió muy bien el cuento! un abrazo!

Maripaz Brugos dijo...

Jajajajaja Alfonso, que yuyu!!!

Me tienes asustadita chiquillo!!!

Menos mal que tengo a Leti y Laika.

Lo has descrito fenomenal, fenomenal...pero eso sí, ni se te ocurra venir a por mi cuerpo, mi cuerpo es muy mío, y no pienso hacer como tú, no sea que me lo quite alguien.

Te has lucído

caritabaston dijo...

Al principio me has acojonado, esa historia sobre los viajes astrales
y la hora que es, no lo iba a terminar de leer, pero luego me he partio de risa, haa, mi cuerpo tampoco te lo dejo, que es muy chico y me hace falta..jajaja..Un saludo TONY..

AROBOS dijo...

No seré yo entonces quien, cuando salga de viaje astral, me deje la puerta de mi cuerpo abierta...

S. dijo...

Pero...cuidado con el perro

S. dijo...

Pues nada,tendré que hacerte un hueco en mi cama.

Satie dijo...

Ese tipo de viajes lo tienen en sudamérica algunas tribus usando ayahuasca (atropina). Les llaman hombres pájaro.

belijerez dijo...

Jajajaja.......vaya canuto que te has fumao tio. Yo también viajo a veces gratis, otras me cuesta lo suyo. con cuerpo incluido por supuesto. Que me quiero yo tela.Lo más que dejo es un abrazo y como tu eres buena gente te lo dejo.

Cuidate compi.

__MARÍA__ dijo...

Pues con mi cuerpo ya te habrás fijado que tienes poco que hacer...te he visto y he visto como salías pitando.
¡Haces bien!
Busca uno adecuado hijo, ojú.

Buena entrada Alfonso.
Besos

La terapia de Rafaela dijo...

Jolines, me has asustado, me lo había creido todo... en fin intenta viajar viendo documentales...
Me encanta como has escrito este articulo.
Que pases una buena semana santa, y cuidado si viajas

besos

Laura dijo...

Alfonso de mis entretelas... Yo ya tengo un cuerpo (cuerpito) dentro de mi, o sea que si quieres, ya tengo hueco porque como dice la canción: "donde caben dos..." jajjaja
♫♫♪♪

Amig@mi@ dijo...

jaja, Alfonso, pues me alegro de conocerte aunque sea más allá que "pacá"...
Muy buenoooo!!
Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Ja ja conmigo no hay problema al verme huirás asustado ja ja!!!

Cariños mil.

.teri dijo...

"mindfuck!" Qué miedo las últimas líneas del cuento. Hasta esperaba que sucediera algo.

elisa...lichazul dijo...

chocalé!!
es tan rico volar hacia mundos distintos y distantes
una sensación mágica que no se compara a nada de lo que uno conozca
es libertad y tibieza

volemos Alfonso al infinito y más allá

SOMMER dijo...

Venga va,te dejo el mío. Total me lo devolverás pronto. Te aburrirías...