07 marzo, 2010

El aborto es malo ahora. Antes no.


Es una de las lecturas que más me gustaban del colegio: la de El Lazarillo de Tormes. Os pongo aquí, la de Lázaro y las uvas.

Acaeció que, llegando a un lugar que llaman Almorox, al tiempo que cogían las uvas, un vendimiador le dio un racimo dellas en limosna.

Acordó de hacer un banquete, así por no poderlo llevar como por contentarme: que aquel día me había dado muchos rodillazos y golpes. Sentámonos en una valladar y dijo:

-Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad,y es que ambos comamos deste racimo de uvas y que hayas de él tanta parte como yo. Partirlo hemos de esta manera: tú picarás una vez y yo otra, con tal que me prometas no tomar cada vez más de una uva.

Yo haré lo mismo hasta que lo acabemos, y de esta suerte no habrá engaño.

Hecho así el concierto, comenzamos; mas luego al segundo lance, el traidor mudó propósito, y comenzó a tomar de dos en dos, considerando que yo debería hacer lo mismo. Como vi que él quebraba la postura no me contenté ir a la par con él; más aún pasaba adelante: dos a dos y tres a tres y como podía las comía. Acabado el racimo, sostuvo un poco el escobajo en la mano, y, meneando la cabeza, dijo: -Lázaro: engañado me has. Juraré yo a Dios que has comido las uvas de tres a tres.

-No comí -dije yo-; mas, ¿por qué sospecháis eso?

Respondió el sagacísimo ciego:

-¿Sabes en qué veo que las comiste de tres a tres?

-En que comía yo dos a dos y callabas.

Lo mismo que el ciego, es lo que he sentido yo esta mañana cuando me entero que hermanos 'católicos' se manifiestan en contra del aborto. Ya. Ya. Hoy. Pero cuando gobernaba el PP y estaba exactamente la misma ley que ahora, callaron.
Ya sabéis cuál es mi posición. Estoy en contra del aborto. Creo que la vida comienza desde el mismo momento de la concepción. Pero meter a las mujeres en la cárcel con la ilegalización del aborto no lleva a nada. Sólo a que la mujer pobre se muera junto a su hijo, y las ricas aborten alegramente en Londres, con el mismo silencio cómplice del que me refiero antes.
Más condón, más anticonceptivos, más educación sexual, y habrá menos abortos y se salvarán más vidas. Pero en eso tampoco están de acuerdo. Es lo que tiene llamarse a sí mismo católico, cuando en realidad lo que eres es un político que lucha por mantener sus privilegios, como por ejemplo, pasarse por el forro ese mandato de Jesús, esa obra de misericordia, que es Enseñar al que no sabe, y que la jerarquía católica ha convertido en el negocio que conocemos como 'Enseñanza privada'. Enseño al que no sabe, si me paga, claro.
Si no lo digo, reviento. :)

3 comentarios:

.teri dijo...

Dicen muchas cosas contradictorias y no dan soluciones. Yo también estoy en contra del aborto, pero no lo descarto si realmente es necesario. Vamos como último recurso. Y tampoco se puede condenar a una mujer por su decisióm.

Satie dijo...

Totalmente de acuerdo.

AROBOS dijo...

Yo estoy en contra del aborto, como todo el mundo; pero sí de su regulación para los casos en que la mujer lo considere necesario.