22 febrero, 2010

Cuando te haces persona.

Hace trece años, tú tenías quince, me escribiste a mi página web de entonces para que te ayudara en un trabajo sobre Federico García Lorca. Me escribías desde el otro lado del Atlántico, desde Argentina. Me parecía mentira. Eras un adolescente y comenzamos a hablar. Un día llegó una carta, mandé yo otra, para allá fueron libros, vinieron libros para acá, tierra, agua, intercambiamos de todo. Monedas, sellos. Hablábamos en Navidad. Le regalé un abanico a tu abuela. Me mandaste fotos de tus perros voladores.
Me contaste un día que ya habías crecido, que te enamoraste de una chica. Ayer la conocí, aquí, en España. Me trajo un libro, escrito de tu mano, y me decías una cosa preciosa: 'Quién habría imaginado que la persona que amo, te esté mirando en este momento y dándote este librito'.
No somos mensajes. No somos comentarios. No somos blogs. No estamos lejos. Somos personas. Ojalá que vuestro amor dure siempre y venza las distancias.




19 comentarios:

Abuela Ciber dijo...

Que hermosamente humano lo que has compartido!!!!

Cariños

Maripaz Brugos dijo...

Precioso Alfonso!!!

Muchas gracias por compartir tu experiencia de la amistad en la blogosfera.

Es verdad, que somos personas que comunicamos nuestros sentimientos y que al hacerlo, ganamos amigos a pesar de la distancia.

Te felicito por la estupenda informacion que has puesto en tu blog, a lo largo de estos tragicos dias con las inundaciones.

Desde esta tierra castellana, quiero enviar a mis hermanos andaluces, toda mi solaridad y mi cariño. Espero que se pueda ir solucionando, con la ayuda de las autoridades.

Laura dijo...

¡Guau Alfonso, me he emocionado!

Juanjo dijo...

Me has emocionado Alfonso, muy profundo.

Un abrazo.

belijerez dijo...

Que bien, ir creciendo en humanidad.
Saludos.

SOMMER dijo...

Una de las enormidades de la globalidad virtual es que no hay distancias.
Un placer siempre visitarte.
Tienes un corazón que no te cabe en el pecho.

Gracia dijo...

Me ha encantado esta historia Alfonso. Qué bien poder compartir tantas cosas con otras personas que aparentemente están tan lejos! Por cierto, mucho ánimo para superar la situación en Cádiz, espero que pronto llegue ayuda para que todo el mundo pueda volver a su vida normal. No te lo creerás pero cuando vi lo sucedido en las noticias me acordé de tí, eres la única persona que "conozco" en Cádiz. Besos.

Angie dijo...

Y tanto que sí! Quien no está acostumbrado a ello le cuesta creérselo, pero se esconden muchas más cosas detrás de un comentario, un blog o una conversación de messnger!

Preciosa vuestra historia de amistad!


Besos. Angie.

MAMÉ VALDÉS dijo...

Amigos en la distancia pero sin ella, un saludo amigo.

Isol dijo...

Alfonso,sabes cuantas veces me dicen que invierto mi tiempo en fantasmas,en gente que nunca voy a ver,que no es una amistad real etc,
Pues leerte me ha emocionado tanto,yo llevo poco más de dos años por aqui y tu me hablas de una amistad a la distancia que lleva tantos años!
Mis amigos del alma que tengo aqui para mi son tan importantes como cualquier amigo que pueda tener cerca,los tengo al lado de mi corazón y eso es muchissimo para mi ,tu historia es una dulzura,celebro que es ese libro haya llegado a tus manos,y con esas palabras imagino tu emoción al leerlas.
Te agradezco mucho que nos compartas tu experiencia.Un abrazo.

Amig@mi@ dijo...

De lo más bonito que he leído ultimamente por la blogosfera.
Palabras salidas de un gran corazón y que llega a los corazones receptivos.
Un abrazo Alfonso, hoy más "achuchao" si cabe.
Esa historia es para escribirla.

AROBOS dijo...

Bonita y enternecedora entrada. Magnífica canción, me encanta escucharla.

AGL dijo...

Que lindo post y que hermosa canción...

La terapia de Rafaela dijo...

Muy buena propuesta Alfonso, y una reflexión bien planteada, somos algo más que tecnología...

Un abrazo

Colo dijo...

Holaaaaa, tanto tiempo.... vuelvo a tener el gusto de poder recorrer y saludar a mis amigos blogueros...

Mi vida se ha normalizado bastante y estoy feliz de poder leerlos nuevamente!

Un abrazo inmenso!

MIGUEL ANGEL dijo...

Es verdad que la distancia no crea barreras cuando existen maneras de poder decir lo que se siente. Lo que si está claro es que aún mantenemos ese amor propio y humano que nos hacer ser personas. Por mucha distancia, culturas o razas somos lo que somos simples y sencillas personas con un corazón abierto a la amistad. Me ha enternecido tu historia y creo que te mereces dar las gracias de nuevo por compartir con todos/as tu experiencia.

María dijo...

Para la amistad no hay distancias, cuando la amistad es sincera y profunda.

Saludos.

Nerina Thomas dijo...

Amigo!! es que estás lleno de amor de humanidad!! y eso se advierte en tu forma, tu actuar, tu amor amigo!!
Me maravilló el post.
Celebro este acto.
Vale la pena la vida, has visto?
Las relaciones humanas, la comunicación nos permite vrecer siempre.
un abrazo
Si no me equivoco cuando digo que ESTOY ORGULLOSA DE TI!!!

Juanjo dijo...

Precioso. Y Sosa, universal.