26 febrero, 2010

A años luz del Evangelio


A estas alturas, ya sabrán ustedes por la prensa, y no sólo por la anti-Iglesia, la historia de ese cura que se ha gastado 17.000 eurazos en asuntos sexuales, además de vender sus servicios a la mejor postora o parejas a través de internet.
No es que yo me sorprenda. En absoluto. De todas formas, no hay mal que por bien no venga. La iglesia, según lo cobrado del estado por las equis de las declaraciones de las rentas, es multimillonaria, y no será ningún problema el reponer esos eurazos para mí, para ti, eurillos para ellos, quitados de las arcas eclesiales para tan desordenados instintos.
Lo que sí me sorprende es que se les haya colado al obispado un cura así. Se ve que no le hicieron la prueba del algodón, como le hacen a los curas gays ahora desde hace un tiempo antes de entrar en el seminario. Ya curas gays en la Iglesia no hay ninguno. Sólo los que hubiera de antes, si es que los llegó a haber alguna vez, que también la gente habla lo que no es y tiene la lengua muy mala.
Pero saben lo que me pasa, que a mí ya esto me está dando un cierto asco. No por las cosas que hacen, algunos curas, que no todos. Me dan asco sus actitudes. Sus silencios ante la pederastia. Y me dan asco ya, hasta físicamente. No todos, algunos. Pero ante la duda, me parece a mí que la Iglesia se va a tener que plantear de nuevo la Comunión. Tanto en el sentido figurado (comunión con Cristo, que me parece a mí que andan un poco despistados) y comunión física, cuando el cura te da la Sagrada Forma. Porque miren ustedes, sabiendo uno lo que sabe, y viendo las cosas que pasan, a saber que habrán tocado esos dedos que nos dan la Sagrada Hostia y que luego introducimos en nuestra boca. Sabemos que no somos dignos de que entre en nuestra casa, y sabemos que sólo una palabra Suya, bastará para sanarnos. Pero ¡por favor! que no ensucien más el nombre de la Iglesia y que se laven las manos y la conciencia, porque al pueblo de Dios nos está empezando a dar literalmente asco el ir a comulgar.
Nota: No me gusta como los medios se están explayando con esta noticia, que lo es. Me refiero a la utilización de la foto del sacerdote. A ese hombre no le puede hacer ningún bien. ¿Y si coge una depresión o le pasa alguna cosa peor? ¿de quién sería la culpa?

1 comentario:

teritriano dijo...

Pues sí, el caso del cura ese es lamentable. Y a pesar de considerarme "anti-iglesia" (en el buen sentido), no me parece bien que se ensañen con el pobre hombre los medios de comunicación. Por otra parte esto ha demostrado que la ICAR tiene dinero de sobra como para usarlos como papel higiénico. ¿Por qué no hacen nada bueno con él?
Pero bueno, tal y como se prostituía el hombre pues como que no le hacía falta el dinero que le daba la ICAR.