16 enero, 2010

Pero ¿en qué Dios creen estas gentes?


No suelo traer a portada los asuntos que tienen que ver con la política o con la Iglesia, siempre los dejo en segundo plano para no herir sensibilidades. Pero hay veces, como hoy, que me indignan tanto las cosas que oigo y que me hieren tan adentro que no me puedo aguantar.
He escuchado decir a Ana Botella, concejala del PP del Ayuntamiento de Madrid que, en relación con las veces que han intentado atentar contra la vida de su marido, el ex-presidente Aznar, 'Doy gracias a Dios por cuidar de mi marido y de todos los que íbamos con él'.
Soy cristiano, católico, bautizado, confirmado, y sufro auténtica verguenza ajena y rabia al escuchar una afirmación como esta de una creyente como Ana Botella.
¡¡¡¿¿¿ Pero en qué Dios creen esta gente de la derecha católica, Dios mío???!!! ¿¿¿Un Dios que te protege a tí de los atentados, y olvida y da la espalda a cada muerto con un tiro en la nuca de ETA? ¿Qué Dios cuida de Ana Botella y cerró sus ojos en Madrid un once de marzo mientrás mataban y mataban Alqaeda a los usuarios del tren? ¿Qué Dios protege a José María Aznar y se queda impasible ante los miles y miles de muertos de hoy en Haití, de ayer en la polinesia, de siempre en la historia de la humanidad?
Lo que ha dicho esta señora es una blasfemia. Y una crueldad. Mi hermana era católica. Tanto como puede serlo la señora Botella. No más. Pero tampoco menos. Iba a misa. Creía. Y a lo largo de su vida, le inculcaron algunos curas irresponsables la figura de este Dios. El Dios banquero. El Dios que te da cuando le pides. Ese Dios que protege a Ana Botella. Con la enfermedad de mi hermana, ella se refugió aún más en la religión. Yo veía cosas en las que no podía estar de acuerdo, pero me callaba, porque veía realmente que era su opio. La hacía sentir bien, y yo ante eso, guardaba silencio. Ella pedía y pedía. Iba a misa. Visitaba todas las parroquias habidas y por haber, sin poder andar. Llegó a ir hasta Sevilla, al convento de Santa Angela de la Cruz. Luego, gente le traían estampitas. De tal santo. De tal otro. Incluso, yo, lo confieso, le llevaba estampitas. Su opio. Porque se sentía bien.
Pero la enfermedad se encrudeció, estaba peor. Y un día me dijo: 'Nene, no me escucha nadie'. Mi hermana murió con pena. Murió creyéndose abandonada por Dios. Y a eso no hay derecho y siempre se lo reprocharé a la Iglesia, a sus responsables. Mi hermana no se merecía eso. Sí, que sí. Que hasta el mismo Cristo se sintió abandonado en la Cruz.
Pero el Dios que a mí me enseñaron, en el que yo creo, es distinto. Es el Dios que está presente en el prójimo, en el que sufre. No en ese fantasma que cuida a la Señora Botella. Y ese Dios yo lo he aprendido de la Iglesia Católica, no de ninguna extraña. Pero claro, ni lo aprendí en el Opus ni lo aprendí en una comunidad de kiko ni en ningún colegio privado de pago. Lo aprendí en una parroquia de un barrio obrero. Pero claro, a las personas que creemos así, la jerarquía católica nos ha puesto un tapón en la boca, como se lo puso a la Teología de la Liberación.
Por eso me pregunto que en qué Dios creen esta gente de la Derecha española. Quizás sean tan ilusos de pensar que Dios está de su parte. Y me pregunto hasta cuando los curas decentes van a aguantar. Cuándo van a ser valientes y dar un paso al frente y decir ¡hasta aquí hemos llegado!
Necesitamos otro Juan XXIII. Con urgencia. Que venga pronto. Así sea.
***
Las declaraciones del obispo de San Sebastián de ayer volvieron a asombrarme. Yo creía que estaba curado de espanto. No. Qué va. Todavía me asombro. Y me asustan. "Existen males mayores que los que esos pobres de Haití están sufriendo estos días. También deberíamos llorar por nosotros, por nuestra pobre situación espiritual, por nuestra concepción materialista de vida. Quizás es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes también están sufriendo."

Al final, va en segundo plano. La gente decente no tiene porque aguantar las indecencias.

8 comentarios:

Liliana dijo...

...qué curioso, alguien me ha dicho, que si el Dios que sabe el futuro y el pasado, es el mismo que ha permitido la tragedia de Haití, entonces, quiere decir que unos se merecen algo así? porqué lo permite?....no lo entiendo, no supe qué responder...es triste!

=(

yoyoyo dijo...

no tiene nombre lo del obispo de San Sebastián y lo otro es muy de esas... lo que sean, dentro de la Iglesia: si mi hermano está enfermo es un regalo de Dios que me quiere y confia en mí. Si lo está el tuyo, es un castigo divino por no creer. Son tan simples que ni se dan cuenta de las contradicciones en las que caen. Son fanáticos y, esto es una opinión, sobran en la Iglesia. Pero claro, ¿qué haría el Vaticano sin su dinero?

josep estruel dijo...

Hola Alfonso.
En el libro CAÍN, dice:"QUE DIABLO DE DIOS ES ESTE QUE, PARA ENALTECER A ABEL, DESPRECIA A CAÍN".
La Iglesia de Ana Botella es esta. La que es sobreviviente de todas las cosas.
Yo creía que esto podía cambiar a partir de los años '70. Puso ser y no fue,!que pena¡ Yo tenía un amigo que era sacerdote, en una pequeña parroquia -como las que tu dices- (fue él quien nos casó. Despues de morir Franco, dejo la Iglesia y se casó.
Un abrazo.

Agata dijo...

Primero yo,luego yo y después yo.¿No es así señora BOTELLA?

Anónimo dijo...

Un comentario parecido me hizo separarme de la Iglesia Católica cuando tenía 14 años, más o menos, eso nos dijo a los niños que estábamos en clase de religión un seminarista que nos daba clase, había habido un terremoto terrible en México, y nos dijo que Dios les había castigado por sus pecados. Yo me levanté inmediatamente y le dije que si ése era su Dios, yo no podía creer en un Dios vengativo, me salí de clase y me fui a dirección a pedir que me quitaran de religión, el director se quedó espantado porque entonces no existía la alternativa a la religión, pero respetaron mi decisión. Y desde entonces hasta ahora, sigo pensando lo mismo y por lo que veo, la Iglesia no ha cambiado. Así que yo no me asusto de lo que dice la Iglesia.
Carmen

Isol dijo...

Alfonso estoy 100% de acuerdo contigo,yo creo en Dios,pero en el Dios vivo dentro de cada uno de nosotros,creo en lo que ha dicho Cristo que me ame y ame al projimo como me amo yo,entonces me molesta cuando alguien dice lo que dijo ese obispo o lo que ha dicho esa señora porque es no tener piedad por el projimo,para mi Dios no está en un templo o en una imagen fría,yo siento a María como una madre es cierto,no puedo ni quiero quitarme mi fé,pero mi fé me dice que hay un soplo de Dios en cada uno,y que es ese Dios al que acudimos y el que acude a nosotros,los humanos(nada nos vendrá de arriba jamás,todo lo conseguiremos nosotros para nosotros y para el projimo ),los que nos damos una mano,los que nos apiadamos por el otro,a los que el dolor de un niño no nos es indiferente,los que entendemos que cada uno ama a quien siente sea del sexo que sea,que no hay colores que nos separen,que existe la tolerancia,el respeto mutuo,que debería existir la igualdad ,de que espiritualidad goza una persona que ante del dolor de Haití dice esto?,en que Dios cree esta persona? porque en Cristo no cree ,estoy segura.
Me dá mucho dolor lo de tu hermana,cuanto lo siento Alfonso! un abrazo!

KARLS dijo...

No sería mas honesto y valiente dar un paso adelante y cuestionar la existencia de dios.
Ese que permite tantas calamidades y sufirmientos a la humanidad.
Es creible un dios que actua pasivamente al no impedir catástrofes como la de Haiti. O cuando supuestamente actua impidiendolas, aquello tan manido de "gracias a dios que no... " Es decir un dios arbitrario.
Es creibles un ser supremo, omnipotente,etc. que culpa a toda la humanidad (sus hijos) de ser pecadores, incluyendo a los recien nacidos, si estos no se avienen a cumplir sus leyes. Pero hasta las leyes humanas son mas benevolas a no castigar y culpabilizar sin prueba y menos con la muerte.
O como es posible que se ponga de ejemplo a Jesus, su hijo divino, lo demas no lo son, por padecer y sufir martirio hasta morir en la cruz. Acaso no era ese modo habitual de muerte de los reos en esa época. Acaso ese padecimiento no es inferior al que acontece diariamente a miles, millones, en la actualidad y en el pasado de nuestros hermanos. Ignoramos acaso esa generacion de niños que "viven" explotados, maltratados y sin esperanza alguna, no un dia de via crucis, sino dia tras dia....
En fin me cuesta mucho creer en este o cualquier dios.
Creo sinceramente que mientras se promueva ese dios entre justiciero y vengativo, la humanidad entendera que en otra vida encontrara su premio a tanta injusticia y sufrimiento y no será lo suficientemente "autonomo" para soltar el lastre que le haga reivindicar la justicia universal y el reparto de la riqueza entre todos. Ademas si somos solo un poco perspicaz veremos que aquellos que tachan de materialistas a los que hacemos este discurso, es todo lo contrario, ellos están con el poder y el dinero y nosotros con la equidad y el reparto.
Es un tema a debatir sin fin.
Salud y cordialidad.

Thiago dijo...

Cari, yo veo mucho peor lo que dijo el obispo que lo que dijo la Botella, que en el fondo, se pueden considerar dentro del lenguaje coloquial como algo mas normal, es el tipico "gracias a dios", como seguimos diciendo "adiós" al despedirnos..

pero que un obispo diga que es peor el clima moral de españa que las victimas del terremoto ya clama al cielo (y nunca mejor dicho) jaja


Bezos.