02 enero, 2010

La Campaña contra Pilar Sánchez

Sí, General, creo que hay una campaña orquestada por ciertos sectores de la ciudad que no soportan que Pilar Sánchez esté gobernando esta ciudad. Prefieren a otra. O a otro. No creo que vea fantasmas. Es lo que pienso.
Es curioso el tratamiento que recibe la Secretaria General del PSOE de Jerez, y Alcaldesa para más INRI. Y digo INRI, porque realmente lo es. Coger el mando de tal institución después de la debacle de tantos años, es algo muy parecido. Sólo queda que la crucifiquen y la culpen de que llueva en invierno.
Pero ¿qué es lo que pasa para que esta mujer levante tanto rechazo por parte de una pequeña parte de la población? Y digo una parte, porque no hay que olvidar, que Pilar Sánchez, ha ganado con mayoría absoluta unas elecciones en Jerez, y eso significa el apoyo de miles y miles de ciudadanos y ciudadanas.
Conozco a muchas personas que la apoyaron en un principio y ahora la detestan. De hecho, el caso más significativo es un conocido mío, homosexual, que aplaudió conmigo a Pilar Sánchez en el Hotel Jerez, el día del triunfo electoral de las municipales, y hoy se desgañita defendiendo a la derecha, esa misma derecha que piensa que es un tarado que no tiene el mismo derecho al matrimonio que el resto de las personas. Las razones del cambio: esperaba un puesto de trabajo y no lo obtuvo.
También conozco otra que se la comía a besos, y le daría un bocado en el cuello porque no la ha colocado en el Ayuntamiento.
Es digno de estudio el comportamiento de los medios de comunicación. La atacan por doquier. Critican cualquier cosa, que luego investigas, o sencillamente sabes, y te das cuenta que es mentira. Escuchas noticias sesgadas, declaraciones sacadas fueras de contexto... Creo que el problema está en lo de siempre. En lo que hemos sufrido en esta ciudad y que muchas gentes no están dispuestas a abandonar.
¿Cuántos periodistas trabajan en el Ayuntamiento de Jerez? Yo lo sé, y la cifra es absolutamente sorprendente. Periodistas que ya estaban de antes, de los tiempos de la derecha.
Quizás una fórmula que podría utilizar Pilar Sánchez para no tener enemigos en los medios de comunicación, sería ir contratándoles a todos. Aunque tengamos un ejército de periodistas. Aunque sea una ruina para el erario público. Pero ella no tendría problemas. Pero claro, es honrada y lo hace.
Conozco también a gente que aplaudía a Pilar Sánchez esperando aquello de ‘qué hay de lo mío’. Pero ‘cómo lo mío’ no llega, entonces me convierto en su enemigo, para cargármela y que vuelva la derecha que esa sí me dará lo mío.
Triste. ¿Hasta dónde puede llegar a devaluarse la dignidad de las personas? ¿hasta dónde puede llegar la vagueza de querer conseguir un trabajo a cambio de favores en vez de a través de los méritos y el esfuerzo?
La táctica contra Pilar Sánchez es muy sencilla. La derecha se encarga de ello y sólo consiste en decir una palabra: mentira.
Haga lo que haga hay que decir que es mentira. Aunque se vaya a construir, Ikea. Eso es mentira. Aunque ya la Liberación no se niegue. Eso es mentira. Aunque se construyan ascensores en nuestros barrios para las personas mayores. Eso es mentira. Aunque se haya bajado el sueldo hasta un 40 por ciento más que los que estaban antes. Eso es mentira. Aunque se quite aquella mediana horrible que la derecha puso en las Torres de Córdoba arriesgando la vida de los que por allí pasaban, eso es mentira. Aunque nos quite los baches de las calles con las mareas negras, eso es mentira. Aunque nos ponga nuevos alumbrados en los barrios, eso es mentira. Aunque vaya todos los días a ver los afectados por las inundaciones, eso es mentira. Aunque se acueste a las tantas de la noche porque viene de Sevilla de partirse la cara por la ciudad, eso es mentira. Aunque se traiga una fábrica de coches para Jerez, eso es mentira. Aunque consiga el Plan Urban, eso es mentira. Aunque busque una alternativa al autobús, como será el tranvía, eso es mentira. Aunque ponga parques infantiles para los niños. Eso es mentira. Aunque dedique los dineros del Plan E para los más necesitados, como los niños autistas, eso es mentira. Aunque arregle esa zona horrible de tráfico que era la Ronda Muleros, eso es mentira. Aunque escuche a la ciudadanía a la hora de establecer líneas de autobuses, eso es mentira. Aunque permita pagar los impuestos municipales a plazos, haciendo un descuento, eso es mentira. Aunque nos haga una nueva Plaza de Abastos, eso es mentira. Aunque haya conseguido la ayuda de la Junta de Andalucía, en esa carga que es el Circuito de Jerez, es mentira. Aunque por fin le diera un local a la Asociación contra el Cáncer, eso es mentira. Aunque pagara ese monumento que la derecha dejó a deber de los penitentes en el Mamelón, eso es mentira.
Y así, no pararíamos de contar. Mentira. La derecha perdió las elecciones en este país por las mentiras, y creen que para conseguir el poder, deben hacer lo mismo, presentar al adversario como mentiroso.
Pero no cuela.
La derecha asusta, y no por sus programas electorales, que esos sí, queridos lectores, son mentira. A mí la derecha no me asusta por sus candidatos, sino por la gente que quiere que ganen.
Conozco a una empresaria que me dice que la derecha le ha prometido que le pagará todo el dinero que invirtió – la pobre, creía que se vendían duros a cuatro pesetas – en la cosa esa de los sellos.
También conozco a otro a quien la derecha le ha prometido que cambiará el curso del río Guadalete. Quizás como se llevan tan bien con la Iglesia, Moisés les echa una mano y abre el curso del río tal cual Mar Muerto.
Conozco a otro empresario que no le paga a sus trabajadores, que no les declara, y que quiere, claro está, que gane la derecha.
Otra conocida empresaria autónoma está todo el día dándome la cantinela de que hay que bajar los impuestos. Claro. Para ella pagar mucho menos. Y al pueblo que le den. Si tienen cáncer, que se paguen el tratamiento de oncología ellos, por no tener el estado recursos. Y si no, pues allá ellos.
¿Cómo salir de la crisis del Ayuntamiento si se bajan los impuestos? Se encoge de hombros. Porque la derecha sólo quiere dinero, dinero y dinero. Así les ha salido el bombo de la crisis financiera, que ahora, pagamos todos.
Y conozco a muchas personas que todavía padecen los efectos de la derecha en Jerez. Como todo los vecinos de la barriada de La Granja que cada vez que aparcan se tienen que bajar de perfil, porque las señales entre aparcamientos son pequeñas, porque la derecha cree que los obreros no pueden tener coches tan grandes como los suyos.
Esa derecha que no soporta que en Jerez se estén aplicando todas los beneficios de la ley de la Dependencia. Esa derecha que no lo hace donde gobierna, porque siempre les ha importado muy poco los necesitados.
Y el otro sistema de ataque contra Pilar es más difícil. Tanto, que el que se dedica, y digo él, porque es un trabajo para hombres, siempre termina metiendo la pata.
Es atacarla por el mero hecho de ser mujer. Que si se enamora. Que si se peina. Que si se pinta. Que si se compra un traje. Cuántos sufren en la derecha por la igualdad de la mujer. Y la verdad, me alegro mucho que la mujer de derechas esté tomando los valores de igualdad de la izquierda, y entienda que ellas tienen los mismos derechos, ni más ni menos, que los hombres. Cuanto disfruté ese ejercicio de libertad de la portavoz parlamentaria del Partido Popular en el diario El Mundo, ofreciendo fotos personales.
Y cuánto callaron los hombres. Esos mismos que acusan a Pilar Sánchez de gustarle el papel couché. Un papel no usado.
¿Acaso puede encontrar la derecha una fotografía de Pilar Sánchez en las inundaciones del Guadalete? Sencillamente, no las hay, y no porque no haya fotógrafos en el Ayuntamiento, que los hay. Si no porque no quiere utilizar la desgracia ajena para la foto. Cosa que la derecha, por supuesto, no lo ha hecho.
Queda una época difícil para Jerez, tenemos que salir de esta crisis financiera que esos que admiran a la derecha, esos que utilizan los adjetivos más machistas – cojonuda, le llamaron a doña Esperanza – nos trajeron a la clase trabajadora. La mayoría de los que vivimos en Jerez
Pese a quien le pese. Pilar Sánchez ganó unas elecciones por mayoría absoluta. Entró con la mirada limpia, y no como la derecha, abrazada a un pacto que eso sí que fue una mentira a la ciudadanía.
La criticarán por tener un equipo de colaboradores, asesores, legales, que terminarán cuando ella acabe su mandato, no como los de la derecha.
Y yo seguiré admirándola, y no me importa decirlo. Admiro su santa paciencia y sus miras de responsabilidad de gobierno. Porque si fuera otra, o si fuera yo mismo, de tanto que me tocan las narices, ya hubiera saltado. Y entonces, ahora sabríamos cuánto ganaron los anteriores mandatarios. Cuánto costaban sus comidas. Cuánto costaban sus obras. Sus monumentos. Y cuántas gentes entraron en el Ayuntamiento, sin concurso, sin oposiciones y si nada. U otra cosa. Cuánto se gastaba el Ayuntamiento en publicidad institucional en los medios y cuánto se gasta ahora. Pilar lo sabe y no lo dice. O en vez de hacer un ERE, hubiera despedido e indemnizado a todos los labores, y asunto de personal terminado. Aunque sea a costa de los trabajadores. Pero Pilar lleva en su partido la O de obrero y sabe lo que hace. Esa O que otros partidos son incapaces de poner en sus siglas. Prefiere gobernar que entrar al trapo.
Y por mucho que digan que está cansada, desgastada, que va a formar un partido para ella – que jamás he oído disparate tan grande – tienen Pilar para rato. Qué más quisieran. Y por el pueblo quiere. Porque a pesar de todo, es el pueblo en Jerez quien manda y decide. Un pueblo que desconfía de quien sólo tiene una palabra en sus labios: mentira.


No hay comentarios: