30 marzo, 2009

La radio. Gracias.



Yo no soy periodista. Y además, nunca estudiaría esa carrera, no podría aguantar trabajar de ello. Sobre todo, si tuviera que entrar en una empresa privada de periodismo, estar reventado a trabajar sin horarios, ganando una miseria y luego haciendo cosas que no te gustan.

Porque hacer informativos, lo soportaría. Es leer noticias. Y buscarlas, que es lo peor (y nadie ve ese trabajo, dicho sea de paso).

Las entrevistas, puf, depende de quien. Si es una poetisa, se me caería la baba. Si es un cura fashorrón, me lo comería crudo. No, no. Tendría que controlarme.

Y si me mandaran a retrasmitir un partido de fútbol, jaja, a los diez minutos estaba en la calle.

El tres se lo pasa al cuatro. El cuatro se lo pasa al cinco del otro equipo. Un señor levanta una bandera y el otro toca el pito. Gol. Han dicho gol las gentes.

No me gusta el fútbol, y sería horrible para mí tener que retrasmitir eso. Uf.

Así, que a mí lo que me gusta es la radio. Pero la que yo hago. Tengo mi profesión aparte, que me gusta mucho, lo paso bien, tranquilo y me da de comer. No es que gane mucho, pero estoy cómodo. De ocho a tres y de lunes a viernes. Y fijo. Qué más quiero. Para darme con un canto en los dientes con la situación ecónomica.

Pero la radio, la radio tiene algo que te engancha. Sobre todo mi radio, la radio en la que estoy, Frontera Radio, con el modelo de radio comunitaria.

Una radio que nace como el derecho a comunicarnos que tenemos los habitantes de la ciudad. Sin tener que depender de las marcas comerciales para financiarnos. Sin pertenecer a ningún grupo mediático. Sólo con una ideología: defender los derechos humanos y la libertad y llevar la cultura a todos los rincones. Para qué más.

Y así llevamos veinte años, y no es por ponernos flores, somos una de las radios más escuchadas de Jerez. Sobre todo porque tenemos programas que no tiene nadie: flamenco, copla, zarzuela, opera, científicos, de historia, de educación de adultos, religiosos, etc...

En fin, pero no es de esto de lo que quiero hablaros, que me enrollo.

Os quiero hablar de los trucos de la radio. De lo que no sabéis los que estáis al otro lado. De los significados que somos capaces de darles los locutores a cada palabra, a cada gesto.

¡Cuántas veces habremos dicho te quiero con una tos! "Cuanto tosa y diga perdón después de una canción, en realidad, te estoy diciendo te quiero" o le pones una canción para una abuelita que está sola, y ella sabe que eso es para ella, y te valora la canción como si fuera un tesoro.

Hoy he hecho por primera vez radio de noche. Es difícil después de lo de mi hermana, y es lo que más trabajo me ha costado. Porque la radio de día es distinta, aunque el público en mi radio, suele ser el mismo, es de otra manera de día. De noche, la radio se vuelve más íntima. Mientras las radios generalistas te ponen de los nervios con la política o están hablando de fútbol, en esta radio, en la mía, se vuelve más intimista. Más de tú a tú. Entonces, casi dejas de ser un locutor, para ser una especie de teléfono de la esperanza. La gente te llama al teléfono, te pide una canción, y luego te cuentan sus problemas cotidianos.

Y tú callas. Porque en la radio no estamos para dar consejos, ni asumo yo esa responsabilidad. Sólo escuchamos, callamos y luego ponemos una canción. Se vence la soledad, que es uno de los grandes problemas de la sociedad de hoy.

Por eso, el programa de hoy ha sido más díficil. Mi hermana y yo éramos cómplices. Ella no aguantaba escucharme la hora y media por la noche, prefería ver la tele a esas horas. Pero me escuchaba empezar, y la primera canción siempre iba para ella. Muchas veces que he puesto a Mocedades, a Camilo Sesto, era para ella.

Hoy he tenido que empezar sin ella, la primera vez sin ella, pero no podía hacerlo sin hacer caso omiso, no hubiera podido ni se lo hubiera merecido.

Además era una manera de compartir con todos mis oyentes el trato que he recibido por parte de ellos. Se han portado conmigo de categoría. Llamándome a mi móvil. Yendo al hospital, al funeral. Y llamándome a la radio en privado. Nunca en antena. Nunca montar un drama público, de tanto gusto en otras cadenas de televisión.

Lo que digo, se han comportado, chapeau.

Por eso, esta noche, he compartido con ellos un poema, la elegía de Miguel Hernández a su amigo Ramón Sijé. Y lo comparto con vosotros, que sé que también os habéis comportado de categoría conmigo.


En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)
.
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
.
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
.
.Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
.
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
.
(1 0 de enero de 1936)

Africa, el Papa y su irresponsabilidad.


Adjunto os pongo la carta que los cristianos y cristianas homosexuales del área de asuntos religiosos de la FELGTB, han publicado con ocasión de las últimas actuaciones del Papa en Africa.

Las cristianas y cristianos del Área de Asuntos Religiosos de la FELGTB queremos manifestar nuestro escándalo e indignación ante algunos posicionamientos de la jerarquía eclesial sucedidos en las últimas semanas.

En la reciente visita que ha realizado el Papa Benedicto XVI a Angola y Camerún, se ha reabierto el debate sobre el SIDA y cómo combatir esta enfermedad mortal. De nuevo la moral oficial de la Iglesia Católica sobre el uso del preservativo choca con la comunidad científica y los esfuerzos de la ONU para acabar con esta pandemia. Es necesario recordar que en África se dan nueve de cada diez casos de nueva infección del VIH y se produce el 83% del total de muertes por esta enfermedad (datos de la ONU).

El Vaticano defiende que para resolver este problema es necesaria una educación en la responsabilidad en el uso de la sexualidad y la reafirmación del papel del matrimonio y la familia. Además, apoya la investigación y aplicación de curas eficaces del VIH/SIDA.
Dentro de la formulación de Benedicto XVI se vuelve a desprestigiar el uso del preservativo, uno de los métodos barrera más eficaces que impide el contagio del VIH y de otras enfermedades de transmisión sexual. El mensaje del Pontífice es especialmente irresponsable e inmoral si se tiene en cuenta su autoridad y credibilidad entre amplios sectores de la población, de modo que la descalificación de la distribución de condones en África puede contribuir a la expansión de la epidemia, agravando el desastre social y humano.

Por otro lado no podemos olvidar la tarea encomiable que realizan numerosas comunidades religiosas y seglares, en el continente africano en la asistencia a personas enfermas de SIDA.

Pero ésta no es nuestra única preocupación. Queremos dar un paso más y referirnos a una realidad sangrante que sufren muchas mujeres africanas que son víctimas de abusos sexuales, fuera y dentro del matrimonio, hechos gravísimos que atentan contra su dignidad e integridad. Además es bien sabido que la violación y el hecho de que la mujer no pueda negarse a mantener relaciones sexuales o exigir prácticas sexuales sin riesgo contribuyen a la imparable difusión de la epidemia. La Iglesia Católica tiene una labor fundamental en la condena de estos atentados. Sin embargo sus máximos dirigentes se dedican a condenar y excomulgar a una madre y a unos médicos que salvan la vida a una niña de nueve años interrumpiendo un embarazo producto de la violación de su padrastro, y no hace lo propio con el violador. ¡Qué oportunidad perdida para condenar la violencia contra la mujer!

No podemos olvidar las declaraciones de Benedicto XVI, en Camerún, en la visita a su Presidente: “…es una tierra de vida donde el Gobierno habla claramente a favor de la defensa de los derechos de los niños al nacer. Es una tierra de paz…” ¡Un elogio a un violador de los derechos humanos en un país donde -según Amnistía Internacional- el gobierno emplea de forma habitual el homicidio y la tortura!
La Iglesia Católica tiene una labor irrenunciable, denunciar la corrupción de los gobernantes, en este caso africanos, que se enriquecen dejando a sus ciudadanos en la más mísera pobreza; asimismo ha de ser la voz de los sin voz y denunciar a los gobiernos occidentales que favorecen la violación sistemática de los Derechos Fundamentales, permitiendo que la riqueza se acumule en pocos manos. La Iglesia se debe erigir como defensora de los Derechos Humanos, de todas y todos, y luchar contra toda forma de marginación, opresión, persecución… convirtiéndose así en signo de esperanza para creyentes y no creyentes de todo el mundo. La Iglesia tiene como misión defender la vida y una vida en plenitud, también la de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales que en los casos más graves podemos ser encarcelados por nuestra condición en más de noventa países e incluso condenados a la pena de muerte en ocho de ellos.

Con los últimos comportamientos del Vaticano, los máximos dirigentes de la Iglesia Católica la están situando como una institución cada vez más alejada de la defensa de la vida, traicionando el mensaje de Jesús.

Juan José Broch
Coordinador del Área de Asuntos Religiosos de la FELGTB (Federación de Lesbianas, Transexuales y Bisexuales)

29 marzo, 2009

Arcos bajo la tormenta.



Tengo la suerte de vivir entre el mar y la montaña. Hoy me ha sorprendido una tormenta en Arcos de la Frontera. Desde la Plaza del Cabildo veía como la cortina de agua, se arrancaba del Atlántico, sobrepasando Jerez para enfrentarse a las crestas de la Sierra de Grazalema.
El rumor de los truenos lejanos, las primeras gotas de lluvia, ya de primavera, los relámpagos, el viento que no sabe escaparse de las calles estrechas de Arcos, convierten aquello en una sensación espectacular.
Y en medio, la torre de Santa María, erecta, empinada con fuerza, como si quisiera comerse las nubes negras para que fueran suyas y no de la Sierra...

Los gavilanes.


Ustedes imaginaros que os enamoráis de una persona, pero que por ser de distinta capa social, tiene más dinero que vosotros. Imaginaros que os tenéis que ir a emigrar a otras tierras, para ganar dinero y olvidar el rechazo del amor, y que cuando volvéis, al cabo de los años, os enamoráis de nuevo... pero de la hija o hijo de la persona a que habíais amado de juventud...

Pensad si conocéis a gente que aman para hacer daño, simplemente por el placer de conquistar, y cuando la conquista está hecha... abandonar a la persona destrozada.

Actuar como un gavilán cazando una paloma...

Esta historia tan bonita es la que tuve la oportunidad de disfrutar entera, el sábado pasado en mi programa de zarzuelas y música clásica que hago en Frontera Radio.

Los Gavilanes, de Jacinto Guerrero, e interpretados por Dolores Ripollés, Alicia Armentia, Renato Cesari y Pedro Lavirgen. Buscaros un trozo de tiempo porque es una maravilla. Yo me he llevado todo el fin de semana tarareando:


No importa que el mozo fuerte vuelva viejo,
si alegre el corazón salta en mi pecho.
No importa mi lucha por ganar el oro,
si al cabo hoy vuelvo rico y ponderoso.
No importa lo que tuve que penar;
lo que importa es que ya vuelvo
para no marchar jamás.


El argumento completo lo tenéis aquí.

Os dejo el programa , y al final un vídeo de una representación (el comienzo)... y ya me diréis si esas historias de amor son posibles o no. :)





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Disfraz.


Me fío de los curas de paisano. De los curas que siempre van de paisano. Porque suelen ser nobles, tener las cosas claras, son conscientes del pueblo al que pertenecen. Saben que son uno más, y que en las tareas de servir al prójimo, más que resaltar como el primero de la fila, prefieren ser el último, sin que nadie se de cuenta.

No tienen una vida cómoda, la tienen como la de cualquier obrero. A menudo, tienen que trabajar para vivir, pero no se aprovechan de sus circunstancias. No utilizan su condición de cura, para evangelizar dando clases de religión en colegios a cambio de un sueldo y sin aprobar unas oposiciones, siendo elegidos a dedo por el obispo de turno.

Para hablar con ellos no necesitas una cualidad especial. No te hacen esperar ni te ponen nervioso. Sólo, te dejan hablar. Y te escuchan. No te fallan.

No utilizan el sacramento de la confesión para manipular las conciencias de las personas.

Son las mismas personas de su barrio, la que se acercan a él para contarles sus penas, sus problemas.

A menudo paga recibos de luz, de agua. Y su parroquia suele ser democrática en la medida de lo posible. No sólo él toma las decisiones.

También me fío de los curas que van vestidos de cura. Ya sea de cleryman o de sotana. De los curas que siempre van vestidos de curas.

Porque aunque lejos de mi manera de entender la Iglesia, son sinceros con su conciencia y con los demás. Suelen ser homófobos, pero lo dicen y no se averguenzan. Asimismo suelen estar en contra del uso del preservativo, del divorcio y de la igualdad de la mujer en la Iglesia.

No les averguenza decir que son del esta corriente o de esta otra de la Iglesia. Y tampoco se cortan de hacer proselitismo. Están contentos con ser lo que son. No se ocultan. No te mienten. Son leales con ellos mismos, y por tanto, leales como los demás. Son admirables en ese aspecto, porque no engañan a nadie y están convencidos de lo que hacen.

Pero los que no me gustan, son los curas, que hoy me visto de paisano, y mañana me visto de cura.

Hoy soy superchupiguay y voy con sandalias, y mañana voy vestido de sotana negra como el carbón. Hoy soy megaguaysimpáticosuperjovenextramodenno y me baño en la misma piscina de campamento que mis catecumenandos pequeñajos y mañana parezco un ministro del siglo XVIII, eso sí, de negro, y con un anillo en el dedo para que lo beses, no porque quieras, sino porque quiero. Voy de paisano para parecer tan normal como tú, y voy de cura rimbombante para que sepas que no soy como tú, o mejor dicho, que tú nunca serás como yo.

A estos, les detesto y me dan miedo. Son lobos bajo la piel de cordero, porque nunca sabes en que momento, si cuando paisano, o cuando cura, tienen el disfraz puesto.

Poesía religiosa.

Esto sí que es poesía religiosa. Uno de los poemas más bellos de la lengua castellana. Teresa de Avila. No me canso de leerla. De recitarla. Admirable lo que puede llegar a ser la mujer dentro de la Iglesia. Si los hombres las dejan, claro.

Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero
.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga.
Quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo, el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte,
vida, no me seas molesta;
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.


Aquella vida de arriba
es la vida verdadera;
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva.
Muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios, que vive en mí,
si no es el perderte a ti
para mejor a Él gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.





Nota.




28 marzo, 2009

¿La hora de quién?


De veras, que cuando leo noticias como ésta es que doy botes en el sillón. Seré el más raro del mundo, pero lo siento soy así. Si no fuera así, no sería yo.

A ver. La hora del planeta. Apagar la luz a petición de una organización ecologista como protesta por el cambio climático. Vale. Hasta ahí, lo tolero. Los ecologistas tienen razón, y se llevan todo el año luchando contra ello.

Pero ahora viene lo bueno. Los Ayuntamientos se suman a dicho acto y nos pide a la ciudadanía que colaboremos, y ellos como muestra de su solidaridad, apagará tal plaza o tal monumento. Pues no, señores, con todos mis repetos. O sea, que ustedes, los que gobernáis las grandes ciudades, los que compráis farolas que en vez de alumbrar al suelo, alumbran al cielo. Los que llenáis de luces innecesarias las calles, los que nos habéis robado el placer de mirar al cielo y contemplar las estrellas a los astronómos aficionados y por ende, a la ciudadanía. Los que habéis dejado inútiles para la observación como se debe de entender a observatorios con el de San Fernando, preso entre las luces, ... ustedes ¿me venís a mí ahora para que yo apague una hora la luz como solidaridad y repulsa y bla, bla, bla..?

Y ustedes, grandes centros comerciales, que también os unís a la medida. Qué buenos que sois. Qué esfuerzo Dios mío. ¡Una hora la luz apagada! plas plas plas. Hagámosos un homenaje. O sea, ¿ustedes que en Navidad contamináis como nunca lumínicamente? ¿ustedes que pretendéis día a día, todo el años vendernos aparatos eléctricos para que consumamos más y más? ¿ustedes también os queréis montar en el carro?

Pues no. Eso os digo. NO. Un no como una casa. Porque no os creo, ni creo en vuestra voluntad de luchar por un cielo limpio. Simplemente creo que queréis aparecer ante la opinión pública como progres o guays. No. No os voy a hacer caso, ni a esos miles de correos, que aprovechando la idea, se dedican a recopilar direcciones electrónicas para mandarnos SPAM y ganar dinero, dinero y más dinero.

NO. Yo no apagaré la luz esta tarde. Simplemente haré como siempre. Intentando consumir lo mínimo posible. No alumbrando innecesariamente. Sin mandar correos ni molestar a nadie. Como hago y debemos hacer TODOS LOS DIAS DEL AÑO. Lo de hoy es sólo rollo patatero y flor de un día.

27 marzo, 2009

Aunque siembres el mal, crecerá el bien.




Seguirás sembrando dudas y negruras,
en tu huerto salado y áspero.
Y nosotros,
tan lejos y tan cerca de ti,
aún tenemos las regaderas en las manos.
Seguirás talando árboles de tajo,
colgando hojas de mentira
y pétalos de hojalata.
Nosotros,
tan lejos y tan cerca de ti,
regaremos con nuestras lágrimas
las acequias que llevarán la sangre viva.
Tú, seguirás arando tu huerto
vestido de negro con zapatos,
y nosotros, nosotros
descalzos colocaremos la semilla
en su justo punto.
Al calor del Sol
y protegida de tu negra sombra.
Tú, prenderás en llamas tu campo
- lo que tú crees tu campo -
y huirán linces y niños
mordidos ambos en las pancartas
por no ver el fuego de tu odio.
Nosotros,
tan lejos y tan cerca de ti,
veremos nacer las flores
y oleremos los aromas
que nunca imaginaron tu mente.
Te quedan siete día de cruces
con colgajos y letras,
quemando incienso,
ahogando al azahar,
donde tú te creerás protagonista.
A nosotros nos esperan
la cruces partidas y vencidas,
la luz nueva renaciente,

- esa sí es Protagonista -
la ropa blanca
y lo que tú no tienes
aunque dices que defiendes:
La vida.


.

¿Qué?



"Doña Pilar sabe cómo se las gasta la Policía Municipal"




¿Cómo se las gasta?

Luchar contra el cáncer.



Curar el cáncer se hace insostenible para sistemas sanitarios como el español, debido al elevado coste de los tratamientos y al creciente número de enfermos.



Así lo apuntan especialistas como Pere Gascón, jefe de oncología médica del hospital Clínic de Barcelona.



La solución no debe ser impedir el acceso de los enfermos al tratamiento, como se tiende en algunos países, sino afinar en las terapias y administrar las más eficaces para cada paciente.



Y el Partido Popular empeñado en bajarle los impuestos a los que más tienen.

26 marzo, 2009

Voy a gruñir.

Voy a gruñir, como dice mi amiga Nerina Thomas. Y gruñir con ganas, como el león de la Metro.

Es un mensaje sin destino, pero quien se dé por aludido/a Microsot, digo, ajos come.

A ver, corazón mío, ¿por qué me mandas ficheritos con extensión docx ?

Yo, soy pobre, no tengo, como tú, para pagarle la licencia a Microsoft, para utilizar su nuevo paquete Office.

Ni tengo dinero. Y aunque lo tuviera, tampoco lo iba a comprar.

Porque está el Open Office, que es software gratuito.

De todas, formas, corazón mío ¿tanto trabajo te cuesta mandar el archivo convertido en PDF?

Es que verás, cuando me lo mandas en el formato de microsoft, a mí se me descuajaringa en la pantalla, porque resulta que mi configuración no es como la tuya. ¡Somos tan distintos!

Así que amor mío, si puedes, conviértelo, corazón. Que es gratis. Con el CutePDF o con el PDFCreator, o el mismo Open Office.

¡Es tan sencillo!

Por favor, plis, plis. Ah, y no aproveches mi dirección de correo que te dí para que me enviaras ese informe, para mandarme cositas como las que mandas. Hija mía, hijo mío, yo no puedo pasar el día pensando en la matanza de focas en Alaska, o en la niña con cáncer que necesita diez millones de firmas para estar contenta, o apagando corriendo el altavoz para que no suene la canción de Juanes que me mandas. Tampoco me tengo que sobresaltar con penes mayúsculos que pueden surgir en mi pantalla en el momento más inoportuno. Me traumatizan, me asustan y me acomplejan.

Ay, qué más te digo.

Que estoy en el umbral. Que dejé de fumar hace muchos años. Que no me pongas más de los nervios corazón. Que soy pacífico como el oceáno, pero que me está entrando calor, porque veo, que me acabas de mandar otro docx y un fichero de fotografía en formato BIN que no lo conoce ni su padre, porque todavía no aprendiste a mandarlo en JPG. Eso sí, con sus cinco megas. ¡Tú para que vas a comprimir! ¡Te gustan las cosas tan grandes!

No puedo más contigo, me voy al Estanco, a la Farmacia y al SUPER, a ver como terminó. Agggggggh. ¡Pum!
.

Lo que es, es. Y punto pelota.


A mí de pequeño no me gustaba la verdura. Para nada. Hoy, me encanta, y es lo que más como.
También leía tebeos de Mortadelo, y hoy, ya no los leo, han cambiado mis gustos.
También me gustaba fumar, y hace años que lo dejé. Las personas cambiamos. No somos inmutables.
Pero lo que no ha cambiado, es mi sexualidad.
Se formó en mi adolescencia, y ahí, yo no pude elegir. Sencillamente me gustaba lo que me pedía el cuerpo. Y me sigue gustando.
Porque la sexualidad no cambia. NO CAMBIA.
Quien diga lo contrario, miente. Y encima, lo sabe.
Cuando alguien se encuentra que una persona dice me gustaban los hombres y ahora las mujeres, miente. Porque no se le cree ni él. Simplemente es una víctima de la presión homófoba.
La duda la puede tener un adolescente, pero con veinte años ya tú sabes lo que te atrae. Otra cosa es que lo asumas o no.
La gente que sale del armario a los cuarenta, no es que hayan cambiado su sexualidad. Simplemente son coherentes con sí mismos y empiezan a asumir la nueva situación.
A los homosexuales, se les ha matado por ello, simplemente por serlos. Se les ha degollado. Se les ha ahorcado. Se les ha llevado a la cámara de gas. SE LES ABORTA LA VIDA, pero no tienen derecho a carteles con linces. Esto sucede aún en muchos países, sobre todo, los musulmanes.
En España, no se puede matar a los homosexuales, aunque a algunos, parece que no le falten ganas. No se les puede eliminar gracias a Dios.
Así, que han cambiado las técnicas. Unos pretenden curarles. Atrás quedan aquellos electroshocks con los que algunos conductistas radicales pretendián cambiar la sexualidad a calambrazos. Y lo conseguían. A aquellos conejillos de indias, dejaban de gustarle los hombres. Pero también las mujeres. Fallaba la cosa.
Ahora, pretenden convencernos con vídeos y cancioncillas que el cambio es posible, que se puede pasar de homosexual a heterosexual. Tirirí. Eso no te lo crees ni tú. Más quisieras.
Invito a quien crea eso que se pase por los chats o por las discotecas de ambiente, y vean la cantidad de hombres casados - y de algunas otras profesiones - dedicados a satisfacer sus instintos sexuales sin la mirada de sus esposas - aunque los de otras profesiones si son mirado por Alguien -.
Los homófobos son listos y buscan sus técnicas. Ahora, el truco es hacerse pasar por víctimas. Pobrecitos. Víctimas del lobby gay. Qué dolor de ellos. Cuánto sufren. ¿Les beatificamos porque son perseguidos como los primeros cristianos? Tirirí otra vez.
Los verdugos nunca pueden pasar por víctimas, porque les conocemos.

Las víctimas siguen siendo los homosexuales del silencio, los que no pueden hablar. Aunque Zerolo grite mucho y moleste. Hay millones callados y oprimidos. Que no nos engañen, porque no nos vamos a dejar engañar. En España, ya no nos chupamos el dedo ni tenemos miedo. Lo único en que estoy de acuerdo con los homófobos es en su cantinela de que no hay libertad de expresión en España.
Efectivamente, no la hay. Un cura puede criticar a un gay. Pero un gay en el armario - y mucho menos un cura gay - pueden criticar públicamente a un cura heterosexual, en asuntos de homosexualidad..

Atentos a la estrategia del PP y los colectivos 'providas'



Atentos. Los grupos 'providas de embriones y fetos' (no se les puede llamar 'providas' a secas, porque en cuestiones de guerras mantengo mis dudas), están molestos con el PP porque sus dirigentes no se adhieren de una manera clara a las manifestaciones anti Zapatero que están convocando. De hecho, en la cadena ser, he escuchado críticas hacia Rajoy por parte de estos 'revolucionarios de la vida antes de nacer' ( a lo nenes que mueren en las guerras no les hacen cartelitos).
Pero bueno. Que nadie piense en una división PP / Iglesia / grupos ultraderechas. Es rollo. Sólo estrategia.
Así, el PP conserva y busca los votos de centro. Los grupos 'providas de embriones y fetos', van a votar a la derecha esté quien esté. Rajoy, Rato, Esperanza o Gallardón, que aún no se sabe. Y van a votar todos y todas, aunque tengan fiebre, algo que deberiamos aprender la izquierda.
Pues eso. No creed nada. No confiaros nada. La derecha, sabe muy bien lo que hace y como lo hace. Siempre lo supo. Bueno, menos mientras gobierna, que suele meter la pata o en el aceite del Prestige o en la arena de los desiertos, o se inventa una ley donde permite a los maestros dar religión puntuable en los colegios, para que los curas vagos cobren un sueldecillo en vez de dar catequesis gratis en la parroquia, como todos los curas decentes.

25 marzo, 2009

Mi libertad, preciado tesoro.


No he podido resistirme esta noche cuando he llegado a casa en ver una serie que Antena 3 estaba poniendo sobre Pepa Flores, la que fue Marisol.
La primera película que vi en mi vida fue de ella. En el colegio, Marisol rumbo a Río. No me enteré de nada. Porque ni entendía la palabra Rumbo ni Río, que creía que era algo de reirse. Yo tendría siete años.
Pero la vida de Pepa Flores da mucho que pensar. Presa, utilizada para convertirla en un producto de mentira, luego ver la artistaza que era, revelarse contra ese poder que la oprimía, y luego, con toda la categoría del mundo, retirarse a vivir su vida en su Málaga natal. Ole, ole y ole. Con dos pares de ovarios, sí, señora.
Un ejemplo. Yo la admiro. Sus canciones de niña y de mayor. Háblame del mar, marinero, la que pongo aquí, escrita por un jerezano, Manolo Alejandro, para ella.
Marisol.
¿Cuántas Marisoles y Marisolos conocemos verdad? Cuántas vidas atropelladas por las circunstancias, por una decisión mal tomada en un mal momento.
Por una casualidad, y preso toda la vida en barrotes de cristal.
Ves que pasa la vida, que cada noche llegas al espejo y sabes que no eres tú. Quieres gritar. Pero no puedes. Y al otro día, más. Más condena. Tú te pones la tuya. Y tus carceleros – elegidos por ti o no – te ampliaran la condena.
Llegará el día en que grites y serás libre. De ti depende. Morir libre o vivir preso.
Mientras, yo tengo el truco, y la suerte de un día haber podido darle una patada a los barrotes de mi cárcel. La veo ahí destruida. Quedan los añicos de los cristales.
No tengo mucho dinero, el justo para vivir y algún caprichito. Se me muere mi familia y no puedo hacer nada contra las cruces de la vida. Tengo un trabajo fijo por el que me puedo dar hoy un chocazo en los dientes, con la crisis que estamos. Tengo mis miserias y mis problemas. Como todo el mundo como yo. Otros están peor que yo.
Pero tengo una cosa. Soy libre. Puedo elegir. Y eso es un tesoro que si lo pudiera materializar, lo metería en un cofre y lo guardaría en la arena de mis playas de Cádiz.
Mi libertad, preciado tesoro. Quizás por eso me guste tanto Pepa Flores, quizás por eso, muchas veces me voy al mar a que éste me hable, para sentirme en la tierra, como Alberti, marinero...



De arriba, de abajo...




La verdad es que a muchos cofrades de arriba no les falta razón en preguntarse que por qué se sorprende la gente porque las cofradías de arriba decidan hacer una campaña contra el aborto.
Es lógico, es que es así. Los cristianos estamos en contra del aborto. Ahora bien, entre los cristianos, unos creen que la solución es meter a las mujeres que aborten en la cárcel, prohibir el uso del condón y así terminar con el asunto, y otros cristianos, pensamos más a la luz del Evangelio, en el amor al prójimo y solucionar los problemas, con eso, con amor, y no con cárceles y odios.
No es sorprendente que los cofrades de arriba se pronuncien en contra del aborto, ahora. No es sorprendente que los cofrades de arriba estén a favor de la vida.
Lo que sí es sorprendente es que cuando gobernaba el Partido Popular y existían los mismos abortos que ahora, los cofrades de arriba,no ponían carteles de linces.

Que cuando el Partido Popular apoyaba los bombardeos en Iraq, los cofrades de arriba no pusieron carteles en las calles condenando la guerra.
Que cuando ETA mataba a alguien, los cofrades de arriba no eran capaces de acercarse a la concentraciones de protesta por los asesinatos. Tampoco ponían carteles contra ETA.
O que cuando se han hecho manifestaciones contra el terrorismo machista, muy pocas hermandades han ido a las manifestaciones.


Eso es lo que sorprende de las decisiones de los cofrades de arriba.
Mientras, los cofrades de abajo, seguirán amando a su Jesús y a su Virgen. Irán a las procesiones, rezarán, disfrutarán, se lo pasarán pipa en los besamanos. Serán felices, utilizarán condones, tendrán relaciones prematrimoniales, y etc etc, y algún cofrade de abajo, tendrá que enfrentarse a un embarazo no deseado y pasará por su mente el drama del aborto.
Ese drama con el que se está haciendo un circo, una fiesta mediática. A ver si nos funciona esto como las bodas de los maricones, que por cierto, y como pasará con esto ahora, y pasó con el divorcio, no funcionó.
Que queréis que os diga. No me fío de los cofrades de arriba. Todo esto del aborto, no es más que un método, uno más, para cargarse al gobierno de Zapatero. No veo propuestas de solución del problema del aborto. Sólo darle caña al Gobierno. Y a Bibiana, ay, Bibiana, que como mujer no te tragan. Y eso que estudiaste en un colegio de monjas.
Sencillamente quieren un gobierno de derechas, que les beneficie. No sé para qué. Tendrán queja de cómo se les trata hoy en día.
Yo me fío de los cofrades de abajo, de los del pueblo. De esos que no se les ve la cara. De esos que no llevan corbata. De los que van descalzos. De los que no gritan rimando Sevilla con Silla o Madero con Florero. Me fío del pueblo llano. Del Dios de los pobres, el Dios de rostro sencillo, del Dios que lucha en la calle, del Dios de rostro curtido...

23 marzo, 2009

Complicarnos la vida...

Escribe mi amiga Mercè Perelló a través de Twitter - Facebook que "Nos complicamos demasiado las cosas, cuando se pueden resolver con un papel y un boli", y me ha traído a la mente una de estas historias urbanas, o más bien, historias urba-stronómicas, que se cuentan mucho en el ambientillo de aficionados a la ciencia.

Cuentan que cuando la carrera espacial, los americanos se encontraron con un problema. Bueno, un problema entre muchos. Era escribir. ¿Cómo hacerlo? Sin gravedad, la tinta del bolígrafo no tiene suficiente presión para mojar la bolita del bolígrafo que es la que realmente escribe. Ya sabéis que pasa cuando escribimos con un boli en vertical, que se para. Así que idearon un carísimo, avanzadísimo y tecnologísimo bolígrafo con una especie de corazón que bombeaba la tinta, y así, cuando tenían que escribir sin gravedad, no había problema.

Siguen contando que en una reunión internacional donde se encontraron los americanos con los rusos, presumieron ante estos, con su bolígrafo espacial.

Y les preguntaron ¿y ustedes como solucionan este problema en el espacio? Y los rusos pusieron cara de haba, se encogieron de hombros, y le contestaron: 'Es que nosotros escribimos a lápiz'.

Toma ya. Habría que ver la cara que se les pusieron a los ingenieros americanos.

Pues leyendo a Mercè y recordando esto, me doy cuenta, de que en el fondo, todos somos iguales. Unos más que otros, claro está.

El viernes me compré una memoria usb. Me llevé cerca de veinte minutos intentando abrirla. Miraba el esquema y no lo entendía. Pasa lo mismo con las baterías de los móviles Nokia. Media hora para encontrar la manera. Luego cuando lo descubres, ves que es un click. Y ya está. Se te queda una cara de tonto que pa qué.

Con las relaciones personales pasa igual. Con lo fácil que es llevarse bien unos con otros. Con lo fácil que es decir: perdón, me he equivocado. Con lo fácil que es decir: te entiendo, yo tampoco soy perfecto y también me equivoco.

Pues nada. Ahí estamos erre que erre. Complicando lo fácil y haciéndonos un poquito la vida más difícil.

Será que a veces nos aburrimos y nos creamos los problemas porque no sabemos vivir sin ellos. Será que cada vez somos más torpes. O será, que no vemos más allá de nuestras propias narices.

Bienvenida a casa, Nerina.

Contigo somos más. Cuarenta millones y una más. Contigo somos más grandes. Bienvenida a casa, Nerina.

Te regalo un poema, de los mejores que habla de España. Y una canción dedicada a tu abuelo Juan, y a tantos y tantos españoles que se fueron no a hacer las Américas, sino a hacer América. No a conquistar. Sino a ser conquistados. "Con sombrero de ala ancha, y un clavel en la solapa, un don Juan, se hizo a la mar..."

Y la foto, ya ves, otro enamorado andaluz de Argentina. ¡Qué tendrán! (No perdí la oportunidad de visitar el buque escuela de la armada argentina. el 'Libertad' anclado en el puerto de Cádiz, y hacerme una foto junto al pabellón argentino, la única vez que pisé territorio argentino, su barco, pero argentino al fin y al cabo). A ver si algún día voy. Tengo buenos amigos allí. Quiero quedarme embelesado viendo la Cruz del Sur y las Nubes de Magallanes, ese cielo tan distinto para mí.
Ya en abril del año pasado, escribía sobre Argentina.
Bienvenida Nerina, Málaga, el Mediterráneo te espera. Tus amigos, que aquí somos muchos, te esperamos.

.


Vientos del pueblo me llevan,

vientos del pueblo me arrastran,

me esparcen el corazón

y me aventan la garganta.


Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,

nacidos entre guitarras

y forjados en los yunques

torrenciales de las lágrimas;

extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

Miguel Hernández.


El sábado para el Hombre.


Aunque una parte de la Iglesia te decepciona, hay otra, que merece todos nuestros respetos y admiración.
Recibo por parte de Eclesalia.net un articulo del párroco de Santo Tomás de Aquino, de Cádiz, con el ruego de su difusión. Como lo considero muy interesante, aquí lo comparto con vosotros/as.
EL SÁBADO PARA EL HOMBRE JUAN PIÑA BATISTA, párroco de Santo Tomás de Aquino CADIZ.
ECLESALIA.- 23/03/09 Para llegar a Kericho hay que volar hasta Kisumu, en la orilla keniata del Lago Victoria. El aterrizaje y llegada a su rudimentario aeropuerto viene cromado por una magnífica puesta de sol, no por muy diferente de las que aquí nos maravillan, menos bella.
El recorrido de los algo más de cien kilómetros hay que hacerlo ya anochecido y, frecuentemente, bajo la torrencial lluvia que casi cada tarde riega las fértiles tierras de esa zona africana.
La cerrada noche impide la visión de lo que rodea a unas resbaladizas cuestas de boquetes y socavones entre los que el vehículo más que rodar parece que navega movido por un oleaje enfurecido. Hasta el siguiente amanecer no se puede descubrir que se estaba atravesando un asentamiento humano de chavolas levantadas en un enorme vertedero de basuras, junto al que se ubica Motobo: una casa de atención y cuidados a personas afectadas por el VIH.
A primera hora de la radiante mañana comienzan a llegar hombres y mujeres que llaman la atención por su generalizada juventud y por su jovialidad. Vienen a recibir sus tratamientos dos veces por semana. Hoy tienen una jornada especial: aprovechando la presencia de dos presbíteros europeos van a recibir el sacramento de la unción de enfermos.
La mayoría saben que van a morir. En la casa hay un libro, en cuya portada reza “Libro de la vida”, que elenca a las personas fallecidas y que habían sido tratadas de su enfermedad en este centro. Escalofriantes páginas y más páginas de jóvenes rostros sonrientes que evidencian que, mientras las muertes a causa del SIDA descienden muy considerablemente en los países desarrollados, Africa sigue sufriendo una epidemia devastadora de vidas humanas, de la que le costará décadas recuperarse.

Hoy las consultas médicas esperarán al desarrollo de una celebración salpicada de alegres cantos y danzas autóctonas, que a cualquier occidental confundiría, pero que ante todo sobrecoge, también por el hecho de que incluso los pocos musulmanes presentes (Kenia es un país de mayoría cristiana) desearon recibir la unción, sin ser ésta una única nota “heterodoxa” ni emotiva.
El centro es mantenido por cuatro religiosas, dos angloeuropeas y dos jóvenes novicias nativas, y es sostenido económicamente por asociaciones europeas y canadienses. Hasta él acuden centenares de hombres, mujeres y niños, algunos tras recorrer caminando largas distancias.
Después de recibir la atención médica por el personal especializado, una enfermera da a cada paciente las dosis del tratamiento que habrán de tomar en sus casas y sister Jane (joven monja escocesa con más de 24 años haciendo éste y otros abnegados trabajos en Africa) entrega a cada paciente de ambos sexos varios preservativos, insistiéndoles en que no dejen de usarlos y que si necesitan más que los pidan. En un momento levanta la mirada y dice “incluso el Papa si estuviera aquí repartiría preservativos”.
No sé si lo haría. Tampoco sé qué extraña regla de tres rige la ecuación por la que quienes están en la brecha, donde se palpa y siente el sufrir de la gente, tienen la clarividencia de recordar que el sábado está hecho para el hombre y no al revés, mientras que los sesudos ocupantes de “las cátedras de Moisés” lo siguen olvidando.
En el centro Motobo reparten también entre quienes lo frecuentan unas camisetas divulgativas para darse a conocer entre la población en las que serigrafiadamente se exclama: Live with hope (vive con esperanza). No se puede transmitir esperanza a quien la necesita sino desde la comprensión empática de sus situaciones, incompatible con los rigorismos, que poco pueden aliviar el dolor de gentes abandonadas. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

22 marzo, 2009

Dog

Era Laura la que me decía hace poco que qué maravilloso eran algunos anuncios. Se refería al de Nerea, en el que su amigo se daba cuenta que era negra.
Ayer ví uno que me dejó un poco impactado. Quizás no sea para tanto. Pero me gustan tanto los animales que se me cae la baba. Y más, los perros.
¿Qué harías si te encontraras a tu pareja haciendo el amor con otra persona? ¿te suicidarías?
Tic Tac Tic Tac.

Mira el anuncio. Y a ver que te parece. Seguro que te da que pensar un poquito. Aunque sea domingo por la noche.


Protégelo



La idea es de Flick, vía Dos Manzanas. La fotografía es de la misma web.

No.

Aprendí a decir Mamá,
y no me costó ningún trabajo.
Ni papá ni Mari, ni nene.
No me costó.
Lo aprendí como tuvo que ser.
Tampoco me costó
aprender a escribir.
Mamá de nuevo.
En esta ocasión,
mi mamá me mima.
Y salieron a partir de ahí,
mientras iba creciendo y amando,
miles de palabras
habladas y escritas.
En prosas y en versos.
pero
¿sabes el día que fui más feliz?
El día en que aprendí a decir
NO
después de una vida entera
diciendo que sí.



No,
diguem no.
Nosaltres no som d'eixe món.

Globalización


Esta mañana he tenido una entrevista en Frontera Radio con Pepe Abeledo, un compañero miembro de la Asociación Itaca, por la defensa de la naturaleza y el medio ambiente, sobre un tema tan actual como es el de la Globalización. ¿Qué es? ¿cómo influye? ¿a quién beneficia? ¿es para siempre?

Estas preguntas, y más cosas interesantes nos ha contado Pepe en el programa que podéis escuchar a continuación.



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El Papa y los condones.


El Papa no tiene hijos. No sabe lo que es tener una hija adolescente. Que sale por las noches con sus amigas. Que por mucho que le inculques como padre o madre tus valores cristianos, te hará caso o no. Que su vida dependerá en mucho de las compañías que tenga. De la inocencia que tenga. De los ambientes en que se meta. De las circunstancias de su vida.

El Papa no sabe lo que es enamorarse, por lo menos de adulto. No sabe lo que es sentirse atraído por un muchacho. Volverse loca de amor, como sólo se vive la primera vez. No sabe que al enamorarse se da uno entero. Se da todo. No sabe que si tuviera una hija adolescente enamorada, ésta haría el amor con el hombre de su vida. Por mucho que los padres le inculquen sus valores. Y el Papa debería saber también que no todo el mundo es bueno. Que hay hombres malos. Que a esa chica enamorada, después de haber hecho el amor con su novio, la pueden dejar tirada como un trapo usado. El Papa no sabe que esa mujer (en el fondo, una niña) se va a sentir desgraciada. Y que se puede quedar embarazada si no utilizó el condón. O pillar una enfermedad venérea.


El Papa no tiene hijos. No sabe lo que es tener un hijo adolescente homosexual. Que es muy bueno, muy santo, que quiere mucho a sus padres, que va a misa, pero que un día entró en internet y conoció a alguien. Que se enamoró también, y con un gran complejo de culpa, porque sabía que no hacía lo que sus padres tantas veces le habían explicado, cayó en la trampa. E hizo el amor con otro hombre. Si no hubiera usado el condón, bien pudiera haber sido contagiado de alguna enfermedad. Porque del hombre con el que se acostó, nunca más se supo.
El Papa no se entera. No tiene ni idea de lo que le ocurre a la gente de este planeta. Vive en los mundos de Yupi. Mientras él piensa de esa manera, la juventud se salva por no hacerle caso. Su afirmación sobre los preservativos es una irresponsabilidad. Porque lo que os cuento, pasa todo los días. Porque lo sé. Montones de veces. Y en Africa, decir que no se utilice el condón, por Dios, clama al cielo. Nunca mejor dicho.

Los legisladores deberían empezar a modificar las leyes para castigar a quien dice barbaridades como ésta. El Papa se ha puesto a la altura de los curanderos que engañan a la gente diciendo que el cáncer se cura.
Publicado por mí en Religión Digital.



19 marzo, 2009

Momentos íntimos.


Yo de niño era vergonzoso. Ahora, ya de mayor, no. No es que se me haya ido la olla y cualquier día me bañe desnudo en la Plaza del Arenal. Pero si me tengo que bañar desnudo en una playa... No me importa. ¿Que miran? Pues que miren. Olé mi cuerpo serrano. Eso es lo que hay. Yo estoy contengo conmigo mismo. Y de hecho, cuando me miro me gusto. Ea. No soy Narciso. Soy Alfonso. Pero, lo que digo, que me da igual.
Sin embargo no soy nudista al cien por cien. Puedo bañarme desnudo en la playa. Es una sensación de libertad enorme. Puedo tomar el sol desnudo. Se pone uno calentito por todos sitios, como un pollo asado. Se va uno girando. Ah. Qué gusto.
Pero hasta ahí. Ya no puedo ejercer más de nudista. Por ejemplo, no puedo comerme mi bocadillo de jamón sin evitar que te caigan las miguitas encima. Eso es muy incómodo. Sobre todo si luego acuden las hormigas a por las miguitas. O los gorriones. Ah. No. En la playa no hay gorriones, son gaviotas. Que tienen un pico que uf. Ni me imagino el picotazo. No sé como algunos partidos la tienen como símbolo, de verdad. Qué miedo. Que se lo digan a Tippi Hedren.. Tampoco soportaría comer pimientos fritos en una friambera, con la colita próxima y con riesgo de llenarse de aceite. No de almendras, que no le vendría mal. Si no de oliva. Y frito.
En fin, que todo este rollo es a cuento de que no soy vergonzoso.
Pero hasta cierto punto. Aunque ahí no debería hablar de verguenza. Sino de molestia.
En un Centro Comercial de Jerez han puesto unos servicios masculinos (el del femenino no tengo ni idea por razones obvias) magníficos. Limpios como la patena. Grandes como el salón comedor de Sissí. Pero para hacer pis, esos urinarios colgados en la pared que han puesto son minúsculos. Como para David, el gnomo.
Hay muchos, no sé, no los he contado. Pero claro, si haces pis, el vecino te ve la colita. Y tú, sin querer (o queriendo, hay gente pa tó), se la ves a él. Es incómodo. Por lo menos, para mí.
La solución es que al entrar te pones en una punta. Y si llega otro, te entiende perfectamente, y se pone en la otra. Pero si ocurre a la hora de salida del cine, y los hombres entramos en tropel, no hay tu tía. Te toca alguien al lado. Y hala, a hacer pis mirando al frente. Porque si miras para abajo, ves tu colita y la colita vecina. Y ya sabéis como somos los hombres. Que si uf que morena. Que grandecita. Que rara. Pa mí que está como torcía. Y empiezan las comparaciones. ¡Y a los hombres nos preocupa tanto eso!
Podían poner un letrero con publicidad en los azulejos. Así uno se distrae y evita la situación.
Y luego está lo peor. Cuando entra el reprimido. Los homófobos dirán uf, ya están los maricones. No. No. Qué va. Los maricones, mejor dicho, gays, en este país, gracias a Dios, son libres. Y para ver colitas ya tienen sus métodos. O internet que es más seguro, aunque más caro.
Yo a los que temo son a los casados, reprimidos, que engañan a sus mujeres, son supermachotes, pero, ay, le gustan las colitas ajenas. Y también temo a los que por su profesión o sus creencias personales les prohiben tener sexo. Sexo en público, se entiende. Y te miran de una manera, que si las miradas hirieran, te harían la circunsición ipso facto.

Así que, supongo que habrá que dirigirse a los ingenieros digo yo, ¿por qué no hacer unos servicios un poquito más grandes? Por lo menos que sean íntimos. Seguros. Que uno se relaje y termine su misión, con la satisfacción del trabajo bien hecho. Que no estresen. Que no acomplejen. Que no asusten. Que no amedrenten. Que cuando a la colita del vecino se le aplique el movimiento vibrador necesario para expeler el líquido sobrante, no te manche los cuellos de tu camisa. Por favor. Por favor. Please. Pues eso.

18 marzo, 2009

Post-it.

Pregunto.


Pregunto:

¿Cuánto le ha costado a la Iglesia poner el gran cartel del lince en la Ronda Este de Jerez?

Y pregunto: ¿Cuánto vale un plato de comida de los que sirven las Hermanas de la Caridad en el comedor de El Salvador?
Pues eso.

Quien quiera entender, que entienda

Tristeza de amor.

María sonrío a través del cristal.
La gente caminaba rápido, los que iban para allá. Más lentos, los que regresaban.
En su butaca se mecía lentamente. Y el planeta, sentía sus cosquillas, girando también un poco más de prisa.
Miraba los rostros de los viandantes y podía ver la felicidad en la cara de las personas.
Y las tristezas. Muchas tristezas escondidas detrás de miradas que miraban a ningún sitio.
Por la noche, la calle quedaba vacía. Sola con la luz de las farolas y algún transeúnte despistado.
A las doce, cuando la iban a acostar en su calabaza de Cenicienta, cruzó la calle el señor que pasó hace dos meses y la miró.
Se dijo, 'sigue allí'.
A María, la acostaron.
En ese país, no existía sitio para los locos. Ni gente capaz de reconocerlos.




La utilización del aborto en busca del voto propicio.


Por mucho que pienso, no puedo entender a los cristianos de derechas. Como utilizan los temas para su único fin: tener un gobierno de derechas, adorador del becerro de oro, llámese hoy, capitalismo, culpable de muchas cosas, entre ellas de la pobreza y la crisis económica última que estamos padeciendo.
Y ellos que se llaman Iglesia, ¿pueden llegar a hacer política utilizando la religión para que la ciudadanía tenga un gobierno así? Ahora, están luchando contra el aborto. Utilizando la imagen de un bebé dando a entender que no se protege la vida de ellos, cuando en España están protegidas y gratuitamente la vida de todos los niños nacidos aquí. Quieren confundir embriones con bebés. Y no se aclaran. Escuchamos con tristeza como condenan a un matrimonio sevillano que ha hecho lo que haríamos todos: curar a su hijo.
No pueden aclararse, porque su objetivo real no es la lucha contra el aborto. Es desgastar al gobierno. Quieren un gobierno de derechas. Sea como sea. Cueste lo que cueste.
Cuando teníamos un gobierno de derechas, no les oí nunca luchar contra el aborto. No se organizaron. No hicieron manifestaciones. No le exigieron al gobierno de Aznar que cambiar la ley del aborto aprobada por el gobierno socialista de Felipe González.
Se callaron. Y se abortaba en España. Pero no pasaba nada. Sus necesidades, sus objetivos estaban cubiertos.
Ahora, cuando el gobierno socialista de Zapatero reforma la ley, de nuevo a la carga. Para desgastar. El aborto, les importa bien poco.
Porque lo que ellos dan como alternativa no soluciona nada. La única solución que plantean es meter a las mujeres que aborten en la cárcel.
¿Y qué? ¿se evitan abortos con ello? En absoluto. Quieren volver a la legislación que existía en tiempos de Franco.
Mujer que abortara, a la cárcel.
Pero con esto que ellos propugnan, los abortos no terminan. Al revés. Hay más muertos.
Mueren las mujeres sin recursos, porque van a la bruja de turno, muriendo ellas y sus hijos.
Y mueren, únicamente, los embriones o fetos, de las mujeres con recursos, que seguirán abortando en países donde sí es legal, bajo la atenta mirada de los hipócritas que niegan el aborto aquí y lo asumen allí.
No. No es así.
Con una ley, mejor o peor, la mujer irá al médico. Tendrá la oportunidad de saber que es el aborto. Y dedicirá. Pasará un filtro. Hay esperanzas de que alguien diga que no, que no lo hace. Con una buena ley de educación, se podrán prevenir los embarazos no deseados. Y por ende, los abortos.
Por eso, no me cabe en la cabeza, que gente que se autodenomina cristianos, se ponen en opinión pública como en contra del aborto, cuando en realidad, no lo están.
Porque una cosa es estar en contra del aborto, como lo estoy yo, porque considero que la vida es vida desde su concepción y otra estar en contra de una legislación que lo regule.
Yo lo que veo es lo que veo.
Ese grupo que se nos metió en la Iglesia. Son los mismos de siempre. Están en todos lados. Sólo quieren el poder.
En la Iglesia, intentan cargarse el espíritu del Concilio Vaticano II.
Ahora, nos quieren confundir con el aborto.
Pues no. No nos van a confundir. Y menos a la gente que tenemos muy claras las cosas. Que no queremos el aborto, pero tampoco queremos meter en la cárcel a las mujeres. Que queremos una política que no obligue a la mujer a abortar. Política de igualdad, de conocimiento, de respeto, de tolerancia.
Tampoco vale comparar a las mujeres que abortan con los asesinos. No es lo mismo. En principio, porque hay mucha gente que no considera vida humana a un embrión. Y segundo, porque no se pueden confundir churras con merinas. No es lo mismo. Una mujer que aborta no es Jack el Destripador ni un etarra. Es una mujer con problemas a la que la vida - y nosotros, la sociedad, por no ayudarla - ha llevado a esa situación.
Del aborto somos responsables todos y todas. Hasta la Iglesia, por no permitir métodos antinconceptivos que el mismo Evangelio y el sentido común, y por esa moral obsesionada por todo lo que huela a sexo. Los que somos católicos y utilizamos el sexo, sabemos que es la máxima expresión del amor. Quizás, algunos de los que hablan y deciden, por no conocer el sexo, no entiendan ni sepan de lo que hablan.
Para hacer política, hay que ser político. No aprovecharse de los hábitos. Si se quiere hacer política, hay que presentarse a unas elecciones. Es lo honrado. Pero no vale utilizar cosas tan nobles como la Fe de las personas, sus creencias, su religión, para comernos el coco, y conseguir un voto rentable para las aspiraciones más contrarias al Evangelio como pueden ser, aupar los principios del capitalismo al poder, y mantener los intereses ecónomicos y personas de un grupo para seguir con las comodidades de su vida. No nos vamos a dejar engañar votando a partidos que dicen estar en contra del aborto, y luego cuando están en el gobierno, vienen en el mismo lote, los decretazos, las desigualdades, las privatizaciones, el maltrato ambiental y los apoyos a las guerras. Y no tocan para nada leyes discutidas antes como el aborto o el divorcio. NO.

Publicado por mí en Religión Digital.

17 marzo, 2009

Un vídeo para tener dulces sueños.

Antes de irme a dormir, me encuentro el mensaje esperanzador y alegre de este señor. Mañana hablaré de estas cosas.


El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, ha sido entrevistado en la SER para hablar de la campaña de la Iglesia contra el aborto en la que se equipara a un niño con un lince. El animal aparece con el sello de protegido y sobre el bebé se preguntan "¿y yo?". Martínez Camino ha indicado que en España no se respetan los derechos del no nacido. "Si salen adelante ciertas propuestas (en referencia a una futura ley del aborto) la situación empeorará, la protección será aún menor", ha afirmado. (Cadena SER)

Martínez Camino también ha vuelto a posicionarse en contra del nacimiento del de Javier, el primer bebé que nació en España libre de una enfermedad hereditaria que le permite curar con sus células a su hermano, Andrés.

Preguntado por si hubiera elegido que Javier no naciese, tras un inicial titubeo, Camino ha respondido que "para llegar a ese fin feliz ha habido que eliminar a otros hermanos de este que ha sido curado en sus primeras semanas de existencia". "Han sido seleccionados para la muerte", ha asegurado. Finalmente, el Portavoz de la Conferencia Episcopal ha evitado en tres ocasiones responder directamente a la pregunta "¿Si de usted hubiera dependido habría nacido Javier?" (Cadena SER).