16 diciembre, 2009

Esas pequeñas cosas

No he sufrido nunca en extremo físicamente. Y me refiero a pasar sed, pasar hambre, pasar frío. Lo más seguro que estas sensaciones fueron más fuertes durante mi servicio militar. Tener sueño y no dejarte dormir. Pasar mucho frío y no poder taparte en una tienda de campaña. Estar en pleno campo mientras la lluvia te caía encima, dejándote empapado. Estar enfermo en medio del Coto de Doñana y no tener un caldito caliente que llevarte a la garganta. Estar al sol a cuarenta grados en las prácticas de tiro, tirándote al suelo, tragando polvo, y no tener agua para beber.
Ya queda todo esto lejos. Muchas veces se me viene a la mente. Anoche llovía y hacía frío, mientras yo estaba acurrucado, calentito, en la cama. Pensaba en lo bien que estaba y en lo mal que se podía estar.Me daba cuenta que ese era mi tesoro. Que esa eran mis motivos de felicidad. Ni dinero ni propiedades ni nada más. Somos ricos y no nos damos cuenta. Somos felices y no lo gozamos. Sólo valoramos las cosas cuando no las quitan. Esas cosas, esas pequeñas cosas, que me hacen feliz.



18 comentarios:

Agata dijo...

Tan pequeñas que no las valoramos.Tan necesarias que no podemos vivir sin ellas.Tan grandes que ni siquiera se ven.
Me gusta esta canción.Junto a "Lucía" es una de mis favoritas.

Transformaciones Poéticas dijo...

Tenes razón, que tan ciegos somos, cuando todo está a nuestro alcance, tan simple tan nuestro...

cariños.

besos muchos, lleno de luz... para ti y todos los tuyos.

cariños.

frantic dijo...

También se aprende a valorar lo que tienes cuando ves de cerca a alguien que carece de todo lo que tú consideras normal y cotidiano.

Un paseíto por Varanasi puede ser la mejor cura de humildad para cualquiera de quienes tanto nos quejamos de vicio en ocasiones.

RMC dijo...

Tienes razon, valoramos las cosas cuando ya nos las tenemos,
un placer leerte.

Que tengas una feliz semana
RMC

La terapia de Rafaela dijo...

Estimado amigo! estamos muy centrados en lo externo, y todo es poco en este mundo de consumo. Unas fiestas navideñas que contienen el espíritu de la familia, a la vista está en lo que se han transformado. Muy buena reflexión de aquello que tienes y que valoras.
Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Felices y buenos momentos te deseo por siempre!!!!!!

Cariños

Maripaz Brugos dijo...

Alfonso, que bonito villancico has puesto...

Gracias por hacerme saborear una de las cosas pequeñas de las que hablas en tu entrada.

S. dijo...

Cuánta razón llevas...
No es feliz quien más tiene sino el que menos necesita

MAMÉ VALDÉS dijo...

Cuanta razón tienes, pero todos seguimos nuestros caminos y son pocas las veces que miramos hacía atras y vemos lo que realmente nos rodea. Y como dice el anuncio hay cosas que no tienen precio. Un saludo.

Amig@mi@ dijo...

Una de las mejores canciones de Serrat y con la que estoy completamente de acuerdo.
Somos tan afortunados...
Un abrazo

yoyoyo dijo...

Siempre me ha gustado esta canción.

MIGUEL ANGEL dijo...

Como llevas razón en lo que dices Alfonso. Nunca nos acordamos de las pequeñas como grandes cosas hasta que nos faltan. Y cuando hablo lo digo por experiencia porque hace poco se me fue algo importante en la vida y que ahora es cuando le hecho de menos. Un saludo.

Gracia dijo...

Cuánta razón tienes Alfonso! Hay mucha gente que se siente desgraciada por tener que pagar hipoteca, vivir lejos del trabajo, no poder irse de vacaciones... Pues mira, tener esos problemas significa tener trabajo y casa, estar calentito, y con las necesidades básicas cubiertas. Tenemos todo para ser felices, el resto depende de nosotros mismos.

Satie dijo...

Todo es accesorio excepto lo más cotidiano, tienes razón.

belijerez dijo...

Incluso es más feliz quien menos necesita.

Me alegro que te sientas feliz, aunque sea un momento.

Besitos. Bely.

arobos dijo...

Realmente la felicidad la dan un puñadito de pequeñas cosas. A veces se desean otras muchas que creemos en principio importantes, pero no lo son: riquezas, propiedades, vehículos lujosos... al final con tener para cubrir las necesidades básicas y poco más es suficiente para ser feliz.

miner dijo...

¡Todo por la Patria!

Nerina Thomas dijo...

Lo importante es eso: darse cuenta amigo!!!
Hace un mes o más que disfruto sólo de pensar en los rostros de felicidad, cuando abran los regalos mi hijo y su compañera!! Porque sabés....la carita de felicidad cuando estamos alrededor del árbol abriendo paquetitos, "esa expresión de alegría en sus ojos"" son niños y atesoro siempre la expresión de los mismos. Jaaaaaaaa Sólo eso: las caritas, al ver en qué me he detenido a observar que podía gustarles tener. El que haya pensado con cuidado en los detalles. Ese es el mensaje: ocuparse del otro. No el regalo, la acción de elegir, sea de pequeño valor económico o no, el pensar en sus gustos o necesidades.
Un abrazo