28 diciembre, 2009

Dios es justo y misericordioso.

Entonces, aquél cura le gritó: '¡No quiero maricones en la Casa del Señor!'.
Y el muchacho salió del templo, destrozado, y llorando.
Pero Dios, en su infinita misericordia y que todo lo ve, se apiadó del corazón oscuro y soberbio de aquel pobre cura.
Y entonces, el cura, se enamoró.

Nota: Menos mal que no echó al que pintó esto:



5 comentarios:

Olga S.Isidro dijo...

Que en el comienzo de este Nuevo Año, todos los sueños se vean cumplidos y que las estrellas sigan guiando nuestros caminos.
Mis mejores deseos para estos tiempos venideros.
Besos.

belijerez dijo...

Te encantaría ver la pintura en directo. Es preciosa, tanto que resulta gobiante tanto arte junto.

arobos dijo...

Es que la Iglesia Católica tiene obsesión con el sexo, y las tendencias homosexuales son un pecado. Pero si ese pecado lo cometen sus ministros, hay que ocultarlos y perdonarlos. ¡Alabado sea Dios!

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

No me extraña...
Feliz Año... par y redondo...

Abilleira dijo...

En el fondo ni Dios entiende tanto odio por parte de los que profetizan su palabra..

¡Feliz NocheVieja de Luna llena!