08 diciembre, 2009

Ave María


Y pasó que Ella se quedó embarazada y fue condenada por todos los sacerdotes del Templo. Estos sacerdotes que gritaban a voz en grito el No Matarás de los Mandamientos que Yavhé le dio a Moisés, no dudaron en pedir el aborto de Ella y su Hijo a través de la lapidación.
No lo entendían ni querían entenderlo. ¿Cómo Dios había elegido a una mujer estando todos ellos, hombres? ¿No había valido la condena eterna con el mordisco a la manzana?
Dios la eligió mujer y madre soltera, y ellos no podrían soportarlo. La cubrieron de mantos y coronas de oro. Hicieron estatuas de madera, de piedra y pintaron cuadros. Todo para esconder el rostro de María. No querían verla en el rostro de la prójima. Preferían inventarla a su manera, a su imagen y semejanza, para esconder sus propias vergüenzas.
Pero María venció y ellos cayeron en la intolerancia y en la violencia, hasta quedarse absolutamente solos.

1 comentario:

Thiago dijo...

CAri, parece que este post te ha quedado virgen de comentarios, jajaja Y como ya sabes que yo soy iconoclasta y que, la verdad, me cuesta mas creer en la inmaculada concepción que en el espiritu santo, que ya es decir, ehhh! Y no me quiero meter con las creencias de nadie, solo reinvindico mi derecho a ser "descreído", jajaj bueno, pues a lo que iba... a sí, a desvirgarte el post, jajajaja

Bezos.