26 diciembre, 2009

Animales en el espacio.

En la foto, el mono Ham, cuando fue rescatado vivo en el océano despues de ser lanzado al espacio por la NASA, en 1960.

Publico aquí este artículo, porque aún siendo de astronomía, creo que prima el interés general.
Una de las metas a medio plazo de la astronáutica es poner una persona en Marte. Ya han llegado muchas sondas, pero se prevé en un futuro llegar allí, montar una base, etc... sería el gran logro después de llegar a la Luna. Poner el pie en otro planeta.
Yo, la verdad, que lo veo absurdo. Prefiero que se gaste ese dinero que cuesta en mandar sondas a otros sitios e investigar en otros temas, como en la radioastronomía, buscando señales espaciales inteligentes provenientes del espacio.
Pero mandar una persona a Marte... bueno, el caso es que los rusos lo quieren mandar. Y no estaría mal que empezara de nuevo una carrera espacial. Mucha gente dice que si el dinero que se gasta en mandar un cohete se gastara en darle de comer a los negritos en África, sería más justo. En realidad no es así. La investigación espacial nos aporta mucho. En la Estación Espacial Internacional se hacen muchos experimentos médicos en situación de no gravedad, y estoy seguro, que muchos avances contra el cáncer y el SIDA van a venir de ahí.
Además, objetos como el velcro, el teflón de los sartenes para que los alimentos no se peguen, o el mismo avecrem viene de las investigaciones de la era espacial de los 60.
Pero los rusos han dicho una cosa, que yo creía ya historia y la traen a la actualidad. Ya sabéis quien fue la perrita Laika, el primero ser vivo que se lanzó al espacio a bordo del Spuknit 2 para probar su reacción en el espacio. Y tanto que se probó. Dijeron que la habían envenenado para que no sufriera, pero lo cierto es que murió con el corazón reventado de una taquicardia por miedo, de asfixia y luego achicharrada viva al entrar en la atmósfera terrestre a su regreso.
Ahora quieren hacer lo mismo, pero con un mono. Un chimpancé tiene todas las papeletas para viajar al espacio. El viaje a Marte es largo, de meses. Además como los planetas dan vueltas alrededor del Sol, cuando Marte está detrás de nosotros (El Sol - Tierra - Marte) está mucho más cerca que si fuera (Marte - Sol - Tierra) con el Sol por medio. Hay que elegir una buena fecha, la ventana de lanzamiento, tal como se la conoce.
Pero el problema del viaje, ya no es en sí llevar comida, agua, etc... sino los rayos cósmicos. Esas partículas que lanzan el Sol y el resto de las estrellas por todos lados. Aquí tenemos protección con la atmósfera y el campo magnético... pero fuera.. no hay. Y nos podemos asar vivos. Entonces habrá que idear algo para protegernos. Pero claro ¿cómo lo probamos? Los rusos dicen que con un mono. Y yo digo que pobre mono... pero también digo que qué astronauta - o cosmonauta, por ser ruso o rusa, en este caso - es el guapo o la guapa que se arriesga a quedar como un pollo asado.
La verdad es que asamos pollos todos los días, millones. ¿Nos debe doler que se ase - o no - un sólo mono en el espacio por el bien de la Ciencia?
No lo sé tengo, mis dudas. Es como esa imagen del angelito en tu hombro derecho diciendo: no lo mandes, no lo mandes.. y el demonio, en el izquierdo, diciendo: mándalo, mándalo...
De todas formas, yo creo que el mono, nos dará pistas de si se quema o no, pero los humanos tendremos otro problema añadido, y es nuestra psicología. Pero de eso, hablaré otro día :)
En fin, que lo que quiero saber, es si tú, amable lector o lectora, mandarías al mono a Marte.





3 de noviembre de 1957 - Al igual que otros animales en el espacio, Laika murió entre cinco y siete horas después del lanzamiento, bastante antes de lo planeado. La causa de su muerte, que no fue revelada sino hasta décadas después del vuelo, fue, probablemente, una combinación del estrés sufrido y el sobrecalentamiento que, tal vez, fue ocasionado por un desperfecto del sistema de control térmico de la nave.
Aunque Laika no sobrevivió al viaje, su experiencia demostró que es posible que un organismo soporte las condiciones de microgravedad, abriendo camino así a la participación humana en vuelos espaciales. Tras Laika, la URSS enviaría al espacio 12 perros de los cuales 5 llegarían vivos de vuelta a tierra.

6 comentarios:

Isabel dijo...

Supongo, que aunque me pueda resultar cruel, si es por el bien de la ciencia, no queda otro remedio. Un beso

elisa...lichazul dijo...

es un horrible noticia
porqué no van los "cerebritos" y lo prueban ellos mismos?

besitos Alfonso
esperando el cambio de folio:=)P

frantic dijo...

Por coherencia con mis principios, yo no lo mandaría.

De hecho, aunque comprendo los beneficios que pueda tener la investigación espacial me da un poco de yuyu el hecho de que las personas puedan llegar a Marte. ¿Se lo cargarán después, tal y como se está haciendo ahora en la Tierra? Porque está visto que cosa que tocamos, cosa que jodemos (con perdón).

Amig@mi@ dijo...

Me pasa como a tí. Espero no tenerme que ver en la tesitura de decidir.
;)
Un abrazo y ... genial el post.

Isol dijo...

Si es muy necesario lo mando,pero cuando lo haga mi corazón se vá a oprimir pensando en ese animalito desdichado,la ciencia es asi,cuando estudiaba y me tocaba usar animalitos de laboratorio para aprender los usaba aunque me dolía hacerlo era el unico camino en mi aprendizaje.
Te mando un abrazo!

Satie dijo...

Pues yo estoy como tú, no veo qué adelanto supone mandar un ser vivo a Marte, mejor seguir recopilando mustras con misiones no tripuladas que tan buen resultado nos están dando.