13 noviembre, 2009

Vuelta a la Inquisición



Qué complicado es escribir sobre temas religiosos sin que nadie se altere y termine llamando a las cruzadas.
Antes que nada y para despejar dudas reitero algo que ya he expresado aquí en varias ocasiones: Que soy cristiano, bautizado y confirmado en la religión católica, estoy en contra del aborto, creo que la vida empieza en el momento de la concepción y apoyo una ley que regule todo esto, porque no podemos mirar para otro lado.
Y a partir de ahora, escribo lo que pienso.

El modo con el que la jerarquía católica se ha referido a los políticos españoles y su postura en la legislación de la ley que actualizará la que actualmente regula el aborto, lejos de asustar a la sociedad, nos hace sentir a los creyentes, risa. Risa por no llorar.
Mal debe andar, muy mal, la religión católica en España cuando sus responsables queman sus últimos cartuchos para mantener una débil posición de poder: amenazarnos con la herejía, la excomunión y el infierno.
La postura de la jerarquía de la Iglesia Católica en España ya sabemos cuál es y no se sostiene. Su silencio ante el aborto durante los años de gobierno de la derecha fue clamoroso y vergonzoso. Su solución al problema del aborto también sabemos cuál es: meter a las mujeres que aborten en España en la cárcel, y favorecer a las mujeres ricas que se vayan a abortar a Londres sin problemas. La Iglesia no da soluciones al aborto. Al revés, lo complica más. Una mujer que acuda a un médico para abortar tiene más posibilidades de echarse atrás y no hacerlo, que si tiene que ir en la clandestinidad y no tiene apoyo psicológico de ningún tipo. Con ley se evitan abortos. Sin ley, hay abortos en la clandestinidad.
De todas formas, la jerarquía de la Iglesia vive en su paraíso particular. Nadie les hace caso. Nadie se confiesa con ellos. No quieren ver lo que les pasa. Que no tienen vocaciones. Que los curas que tienen se les van porque se casan. Que los curas nuevos vienen de otros países sin vocación, sólo para escapar de ellos, y luego dejan las órdenes religiosas, los sacerdocios...
Yo tengo mi opinión particular. Pienso que a la jerarquía le importa un pito el aborto. Ya lo demostraron como dije antes con su silencio cómplice en los tiempos del PP cuando España iba bien. Lo único que quieren es enredar, desgastar al gobierno, que entre el PP de nuevo, que le hagan una nueva ley de educación a su medida. Que puedan seguir dando clases de religión en los colegios e institutos sin aprobar oposiciones. Y lo más grave: vivir de Jesús, vivir de Dios, hacerse profesionales de las cosas de Dios. Funcionarios divinos.
Seguro que me condenan. No me llamarán hereje, no, porque estoy en contra del aborto. Pero como apoyo la ley antes que su propuesta de condenar a las mujeres pobres y mirar para otro lado en el de las ricas, me llamarán pecador.
¿Que me impiden comulgar? Allá ellos. Yo no estaré en comunión con la jerarquía, pero lo peor, es que ellos no estarán en comunión con Dios.
Qué ironía. Le negarán la comunión a quienes no sigan su propuesta política. Pero a Pinochet le dieron de comulgar sin que les temblara la mano.
En la foto, de arriba, Juan Pablo II dándole de comulgar a Pinochet. En la foto de abajo, el Papa Benito XVI junto a Bush, que tiene en su currículum el haber firmado muchas penas de muerte. Ambos Papas están en la foto sin cara de asco y sin inmutarse. Y Benito XVI quiere santificar a Juan Pablo II. Toma del frasco, carrasco.


5 comentarios:

yoyoyo dijo...

uff, otra vez la jerarquía eclesial y en este caso la iglesia en sí.
recuerdo una señora, miembro de una de estas asociaciones católicas que tanto se manifiestan en contra del aborto, de las que han creado Foros por la familia, asociaciones pro vida... sin decir que son "ellos" que nos decía a su hijo y a mí: a mi el aborto me parece una aberración, es anti católico y yo estoy en contra pero si una nieta mía de 15 años se queda embarazada la llevo yo a la clínica para que aborte.

"Mane, tezel, fares" dijo...

"Que soy cristiano, bautizado y confirmado en la religión católica, estoy en contra del aborto, creo que la vida empieza en el momento de la concepción y apoyo una ley que regule todo esto, porque no podemos mirar para otro lado."


Y bla, bla, bla... Pero esta vez se os han acabado las palabras burguesas con las que disimular, cubrir y tapar el mayor genocidio conocido desde el Holocausto, alentado y protegido por los nuevos poderosos de la Tierra: el del ser humano indefenso en el seno de su propia madre.
Contado, pesado y partido. Desde ahora, cuando todos os vean ir a comulgar (pues a vosotros os encanta dejaros ver de vez en cuando, como ciertos personajillos del Evangelio), alguien evocará en el fondo de su conciencia estas inequívocas palabras: “Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor” (I Co 11, 27).
Y pedirá al buen Dios, defensor de pequeños y desvalidos, no compartir nunca vuestro mismo destino.

belijerez dijo...

Ya lo decía el gran Cervantes..........que hablen para bien o pra mal pero que hablen...

Creo que no merece esfuerzo redundar en lo mismo.
Jose Luis Sampedro dice que volvemos al medievo a pasos agigantados....la iglesia es prueba de ello.

Satie dijo...

La verdad es que a mí, también me causan risa, en vez de amenazar con la excomunien que dejen de mirar para otro lado en asuntos tales como la corrupción política, las injusticias sociales y demás.

"Mane, tezel, fares" dijo...

"Jose Luis Sampedro dice que volvemos al medievo a pasos agigantados..."


Él sí que ha dado un inédito paso de gigante. Condecorado por el mismísimo Francisco Franco por ser el más empollón de la primera promoción de Económicas del franquismo, desarrolló luego una carrera meteórica hasta alcanzar pronto la cátedra y todos los demás reconocimientos franquistas. Ahora pasa por ser un gran gurú del progresismo más desmelenado, suerte que tiene de que España es sólo un aprisco de ovejas bobas siempre dóciles al pastor de turno. Con razón dice que ha dejado a sus antiguos amigos los curas en el Medievo, como que él ahora --sacudidas a toda prisa las muchas y oxidadas medallas-- ha aterrizado en el meollo mismo de la galaxia ZP. Con más pliegues y arrugas que un galápago, moralinas de manual a gogó y unas novelas pésimas, pero qué tío el Sampedro. Tonto, lo que es tonto, no es, desde luego...